A veces solo con su debut ya reconocemos que ha surgido una gran voz a la que no queremos perder el rastro. Me ha pasado con ésta lectura, era incapaz de soltarla ya desde las primeras páginas. Os cuento.
"Provincia holandesa de Overijssel, verano de 1961. Dieciséis años después del final del conflicto bélico, Isabel vive sola en la casa de campo donde se ocultó con su madre y sus dos hermanos huyendo de las bombas que caían sobre Ámsterdam. En este refugio aislado, Isabel se ha construido una vida de estricta rutina que se ve alterada de pronto cuando su hermano mayor Louis, un donjuán irredento y heredero de la mansión, se presenta con Eva, su pareja actual. Cuando Louis anuncia que debe partir de viaje durante varios meses y que la chica se quedará en la casa, Isabel desarrolla una obsesión furiosa contra Eva a medida que va descubriendo su manera de ser, totalmente opuesta a la suya: duerme hasta bien entrada la mañana, es locuaz hasta el cansancio y no para de tocar lo que no debe. Mientras el calor del verano se torna asfixiante, la tensión entre las dos mujeres llega a un punto de efervescencia peligroso."
Isabel vive muy tranquila y no quiere compartir su espacio, mucho menos con la nueva novia de su hermano mientras éste está fuera. No la soporta, ni la cantidad de secretos que trae consigo ni el hecho de que toque los pocos recuerdos que conserva de su madre en la que fuera su casa. Pero las tiranteces que parecen irreconciliables van dando lugar a conversaciones incómodas, verdades silenciadas por demasiado tiempo que parecen capaces de acortar el abismo que separa a ambas mujeres. Puede que todo lo que intentan evitar sea, precisamente, lo que las une.
En una narración muy fluida y fácil de seguir, Yael Van Der Wouden nos presenta a dos mujeres llenas de aristas y misterios. Por un lado Isabel parece fiel reflejo de la desconfianza, de los férreos muros que elevamos fruto de la soledad y el abandono. La necesidad de sentirse a salvo, de conservar lo poco que nos aporta felicidad. El miedo paranoico a cualquiera que invade nuestra zona de confort y parece dispuesto a arrebatárnoslo. Por otro lado, Eva. Es bella, risueña, despreocupada. Es prácticamente su antítesis y quizá un fantasma de lo que Isabel hubiera querido ser. Para colmo, parece tener absorbido todo el favor de su hermano y se ha abierto caminos a tal velocidad que ya ni en su propia casa se siente capaz de recuperar el control. Pero poco a poco asoman grietas. La templanza de Isabel se resquebraja y nos va mostrando una mujer llena de inseguridades, de secretos que ella misma se impide pronunciar.
Lo más hermoso de ésta novela (Además de ser la primera de su autora, un debut perfecto) es que como lectores parecemos sufrir del mismo despertar que Isabel. Sus silencios nos duelen, sus miedos nos atenazan el pecho. La atmósfera que envuelve a sus protagonistas nos irá abrazando página a página sin que podamos deshacernos de esa sensación. Un acierto o un don, la soberbia facilidad con la que aborda la psicología humana sin caer en una narración densa. De hecho es lo que más he disfrutado, que no abuse de palabrería ni expresiones complejas, que su narrativa sea sencilla. Cercana.
La excitación, cuando llegaba, era un engorro; una ruptura de la rutina y una distracción. Una manta pesada lastrándola en la noche, un reguero viscoso de miel en los pulmones. Esa excitación nunca iba asociada a ninguna persona en particular. Ni a una cara, ni a un cuerpo, ni a la promesa de una caricia; nunca a la promesa de una caricia. La excitación venía y se iba con la misma imprevisibilidad de esa fiebre que alguien, algún extraño, te ha contagiodo fuera de casa, era el mismo misterio incorporado… ¿Quién podría haber sido? ¿Quién había tosido, quién la había contagiado?
Con esa misma sencillez nos sumerge en un erotismo imprevisto, una pulsión embriagadora que aturde los sentidos y nos hace sentir espías de algo que no deberíamos ver. O víctimas de su mismo pesar. Juro que estoy maravillada por la aparente facilidad (Que no lo es, para todo hay que tener talento) con la que su autora dota de tensión cada escena por inocente que parezca. ¿Y qué podría ocurrir entre estas dos mujeres que sea tan revelador, con la capacidad de desenterrar los cimientos de su muy ensayada vida para atormentarlas y resucitar las voces que se niegan a escuchar? Ah, qué será.
Pero no todo en ésta novela se limita a su psicología, al perdón o el autodescubrimiento. Si habéis leído la sinopsis pensaréis que también tiene una importante carga histórica y estáis en lo cierto. Holanda, pocos años después de la Segunda Guerra Mundial, familias que han tenido que huir de las bombas y el poso que tal clima ha dejado sobre la sociedad.
Deseo, obsesión, miedo. La fragilidad de nuestras emociones expuesta ahí donde no nos permiten esconderlas. Una de mis mejores lecturas del año, una recomendación que puedo permitirme hacer a todo tipo de lectores.
¡Cuervos días!
Siento el espacio entre una entrada y otra, pero reconozco que últimamente mi vida no está dejándome mucho espacio libre para la lectura. Pero por suerte estos días de descanso he dado con una novela que ha sabido engancharme y os vengo a hablar de ella.
"¿Cuál es el talento de Tom Ripley? ¿Es el instinto de supervivencia? ¿La frialdad moral? ¿Su habilidad para lograr dinero y ascender socialmente? ¿O quizá esa capacidad de sortear los escrúpulos y las contradicciones?
Narrada desde su excéntrico punto de vista, la historia nos sitúa en su lugar, el lugar del malvado, nos obliga a pasear por sus recovecos y sus frustraciones, y nos desarma con su irresistible seducción. No hay misterio que resolver aquí, salvo el del alma insondable de un personaje ya mítico: su ambigüedad, su soledad última, la homosexualidad latente, el deseo de dejar atrás el miserable pasado del vulgar chico de Boston. Conteniendo la respiración, contemplamos al ratón en su ratonera, pendientes de los hilos de un destino en el que el azar también tendrá su papel. Solo al final, ya completamente contaminados, decidiremos si suspiramos de alivio o no."
Sin duda Patricia Highsmith debería estar en nuestras listas de "Autores/as a leer", y este ha sido mi primer encuentro con ella. No he escogido una novela cualquiera. De entre sus muchos éxitos, el personaje de Tom Ripley siempre me ha generado una enorme curiosidad y la atracción por conocer su historia fue irremediable.
¿Y cómo resistirse? Tom es un joven neoyorkino cuyo futuro parece bastante desesperanzador hasta que un hombre millonario se cruza en su camino. Quiere recuperar a su hijo, cree que él y Tom eran viejos amigos. Cierto o no, Ripley acepta el encargo (y el dinero) para viajar hacia la que podría ser la oportunidad de su vida.
Allí conoce a Dickie Greenleaf y Marge Sherwood, de quienes poco a poco y a base de argucias logra volverse inseparable. Dickie es todo lo que él desearía ser, mientras que Marge se convierte en un impertinente obstáculo que lucha por apartarlo de ellos y de sus ya avanzadas expectativas de futuro. Y es que si no puede lograr el éxito por las buenas, nadie dijo que no pudiera tomar rutas alternativas.
Este antihéroe pronto se gana nuestro desprecio y admiración a partes iguales. Lo que en principio era un carácter ingenuo y desconfiado va tornando en un hombre seguro de sí mismo y tan resuelto que parece imparable. No es de extrañar que el personaje causara tanta fascinación entre los lectores y también su propia autora, que decidiría recurrir a él en más ocasiones a lo largo de su extensa obra.
La novela es relativamente corta y tras unos pocos capítulos introductorios nos envuelve en la absorbente mente de Tom sin dar tregua. Su lenguaje es cercano, accesible, con un número suficiente de personajes y esa animadversión que nos empuja en dos direcciones opuestas. Querer que Ripley continúe, o querer que lo paren. Diría que el ritmo es perfecto, pone cada pieza en su lugar para llevarnos en el momento más inesperado a una trama oscura y violenta que nos enganchará de golpe.
Aunque sin duda la otra mitad del mérito es del propio Tom. Una de las claves para que el personaje alcance el estatus que tiene, dentro y fuera de las páginas, es la evolución de la que somos testigos a lo largo de la obra. Es un absoluto "don nadie" que va evolucionando por medio de tretas y algún golpe de suerte, haciendo gala de su ingenio y falta de escrúpulos hasta que su figura comienza a cobrar forma. Adoro las novelas con personajes bien construidos y considero este su punto fuerte.
No es de extrañar que desde entonces la autora haya recuperado a Ripley en varias ocasiones, aunque la novela tenga estructura propia y se pueda leer de manera independiente.
Éste clásico de la literatura tampoco se libró de sus adaptaciones cinematográficas, con Alain Delon o Matt Damon dando vida a nuestro carismático protagonista.
"El talento de Mr Ripley" es el resultado de poner una gran historia en manos de una gran autora, que inevitablemente hace de ella una joya literaria que nos sabe a poco y planta no solo el origen de toda una saga sino también unas pautas magistrales sobre cómo se debe retratar a un personaje para volverlo emblemático e inolvidable.
¡Cuervos días!
Soy de las que suelen leer la novela antes de verse su adaptación, pero "siempre el mismo día" fue una excepción y es, desde hace años, una película que me encanta. Ahora por fin me he lanzado a leer la novela y conocer al detalle la historia de Dexter y Emma, una que he vivido como quien se reencuentra con dos viejos amigos.
"SIEMPRE EL MISMO DÍA es una historia de amor sin fecha de caducidad. David Nicholls, autor de DULCE DESPEDIDA, plantea un concepto muy original: tomar como referencia el día en que se conoció una pareja y observar a lo largo de veinte años, todos los 15 de julio, cómo se encuentra esa relación; qué cosas han cambiado para bien y para mal. Siempre el mismo día nos habla sobre el paso del tiempo y las dificultades para mantenernos fieles a nosotros mismos pero, sobre todo, nos relata una poderosa historia de amor."
Sí, ésta novela nos va a hacer mucho daño. Vas a vivir veinte años junto a sus dos protagonistas, compartiendo sus muchos baches, sueños rotos y deseos inconfesables. Pero por muy odioso que sea Dexter Morgan en algunos momentos o mucho que quieras gritar a Emma Morley por su tozudez... es un honor compartir ese tiempo con ellos, y dudo que puedas arrepentirte.
Ella quiere ser escritora, pero no tiene el arrojo suficiente para tirar toda su vida por la borda. Trabaja en un restaurante que odia, se enamora de hombres que no la aportan nada... en definitiva, la pobre es un desastre que va por la vida cuesta abajo y de cabeza.
Él es presentador de televisión, guapo, egocéntrico y manipulable. Cualquiera diría que era un joven con estudios y un futuro prometedor ahora que se pasa todo el día entre drogas y alcohol. Cree que su vida es envidiable, tanto que apenas tiene tiempo para los demás.
Pero ambos se conocieron mucho antes de ser esas dos personas rotas ocultas entre la multitud. Saben de sus miedos, de su auténtica esencia. Son mejores cuando se tienen cerca... y están irremediablemente conectados.
Te quiero mucho. Te quiero muchísimo, y es muy probable que siempre lo haga. Pero ya no me gustas. Lo siento.
Está escrito en tercera persona, pero alternando del punto de vista de Emma al de Dexter. Mantienen una correspondencia postal de lo mas útil para conocer sus pensamientos más profundos y la clase de personas que realmente son... o lo mucho que se valoran el uno al otro. Nadie apuesta por Emma tanto como Dex, ni siquiera la propia Emma. Mientras que ella parece ser la única que lo conoce de verdad, la única que intenta salvarlo de la espiral de vicios y adicciones en la que está sumergiéndose.
Por otra parte es una narración muy fluida y ágil, sin apenas descripciones y con muchísimos diálogos. Cada capítulo corresponde a un año, un 15 de Julio, por lo que tenemos muchísimos escenarios y acontecimientos. Se palpa muy bien la evolución en ambos protagonistas, con sus diferencias, sus luces y sus sombras. Quizá es el gran acierto de ésta novela. Ellos se bastan para sostener toda la trama, que va mucho más allá de cualquier contexto romántico que le queramos ver.
Aunque a quién voy a engañar, la sombra del amor siempre estará presente. ¿Podrían estar juntos si las circunstancias fueran otras?
Que nadie se lleve a engaño: En el libro hay drama, mucho. A medida que progresa vamos anticipando posibles finales y no todos nos van a gustar, pero os aseguro que seréis incapaces de soltarlo. Creí que un formato como éste se me haría bola, saltando de año en año y tan efervescente en sus descripciones... pero sin duda cuenta con dos ases que lo engrandecen y hacen irresistible. Personajes así hacen que ame la literatura.
La novela fue adaptada (Y en mi opinión, con una fidelidad magnífica) al cine con Anne Hathaway en el papel de Emma y Jim Sturgess en el de Dexter. Desde entonces soy incapaz de imaginar al dúo protagonista con otros rostros, creo que ambos captaron a la perfección la esencia de la historia y recomiendo su visionado tanto como la lectura del libro. ¡Y ese Edimburgo!
No, no me ha decepcionado. Está a la altura de la historia que me enamoró hace ya tantos años, y siempre es un placer reencontrarse con este par de viejos amigos.
¡Cuervos días!
Ésta es la historia de una vida consumida a dentelladas. La guerra que asola el país, las grietas irreconciliables en su familia, una soledad interior que le ajena del mundo... así es Gabriel, un hombre en busca de su propia salvación, de un perdón inalcanzable que lo llevará por las sendas más inhóspitas.
"Gabriel ha renunciado a la normalidad de la vida para perderse en una dolorosa búsqueda de su lugar en el mundo. A sus treintaiún años inicia esta narración en la que vuelve sobre sus pasos para intentar descifrar cómo ha llegado a convertirse en el hombre que es ahora.
Con una prosa tan hermosa como desgarradora, en esta novela Piedad Bonnett nos habla de la soledad, la angustia y la posibilidad de redención de un hombre que cae hasta tocar fondo."
Gabriel ha caído. Se está abandonando de todo cuanto una vez tuvo o fue. No soporta su propia existencia, los recuerdos, las voces que lo atormentan. No quiere ser un alcohólico como su padre. No quiere vivir atrapado en el pasado. Pero el pasado le persigue y le ha llevado hasta aquí: Está ingresado en un sanatorio mental.
Todos nos hemos sentido desubicados alguna vez, obsesionados con esa idea de encontrar nuestro lugar en el mundo. Para Gabriel, es mucho más que eso. Él no encaja. No tiene dónde buscar porque sabe que no pertenece. Perdió a su madre, pero sobretodo perdió a su hermana melliza y sin ella la vida se le hace insoportable. También la comunicación con su padre, por lo que pronto acabará vagando sin una familia en la que poder refugiarse.
Ante esta situación sólo encuentra un posible camino: Empezar de cero. Renuncia a todo cuanto conoce y se marcha sin un plan. Una idea que se presentaba tan prometedora termina por dejarlo completamente solo, perdido.
La novela no es lineal. Conocemos a Gabriel en su presente, pero es necesario retroceder y averiguar qué pasó, qué ocurrió en su vida para que diera el paso de romper con todo. La respuesta siempre es la misma: Elena. Su hermana, o más bien su ausencia, es la verdadera razón de su tormento. Ni siquiera sus relaciones amorosas han ido del todo bien, así que ella es el recuerdo más preciado que posee. Y al mismo tiempo, el que más duele.
Elena nació primero y nunca abandonó esa delantera [...] aupada por el miedo. Porque con el miedo se abrió siempre camino y me arrastró de la mano, mientras cortaba la oscuridad que a veces nos envolvía.
Le relaja escribir y dibujar. Esa es su auténtica pasión y a la que entrega sus momentos de mayor lucidez, aunque profesionalmente se ha labrado la vida como profesor de filosofía. Le gusta, pero no lo suficiente. Gana dinero, pero no le gratifica. No es esa la vida que hubiera elegido. Así que huye. Cuando comprende que necesita reengancharse a la sociedad, su amigo le consigue trabajo en unos almacenes donde conocerá la verdadera desesperación. Y el peligro.
Aquí hay un profundo análisis sobre la indigencia, la invisibilidad del ser humano. Es un tema en el que la autora ahonda en la novela, y que en Gabriel se representa como un absoluto desapego por la sociedad y el mundo, incluso de sí mismo. Junto con ese desamparo se une la inminente violencia sufrida en Colombia a manos de guerrilleros, donde se mataba a indigentes con total impunidad.
Recordé las palabras de un autor que he leído mal: Que la huida es a veces un llamado de socorro y a veces una forma de suicidio, pero que con ella se experimenta, al menos, un breve sentimiento de eternidad, porque nos permite cortar los lazos con el mundo y también con el tiempo.
Todo lo anterior hace que nos preguntemos si realmente Gabriel padece de locura o tan solo es un hombre llevado al extremo de sus fuerzas. Es un juego interesante, una crisis poética que se desdobla a lo largo de toda la novela. ¿Para qué? Sigo pensando que las novelas de Piedad Bonnett cumplen un fin; cauterizar heridas.
No hay diálogos, está narrada en primera persona por su protagonista y esto puede hacer que la novela se nos haga demasiado intensa, con la incapacidad de huir de esa angustia que llega a invadir a Gabriel. Aún así, he de decir que me ha encantado cómo conduce la historia, la forma en que la narra y esos oscuros callejones por los que nos obliga a entrar.
Si hay alguien que sabe escribir sobre el dolor y el duelo hasta aprender a convivir con ellos, esa es Piedad Bonnett. O más bien diría que los exortiza, desdibuja sus formas y se desprende de ellos a través de la palabra. Para quien no la conozca, os recomiendo leer "Lo que no tiene nombre", una obra exquisita y breve donde plasma como nadie el sentimiento de pérdida (El suicidio de su hijo) en busca de una reconciliación con el mundo que la permita continuar.
En cuanto a ésta novela, "Donde nadie me espere" es la búsqueda desesperada de un hombre que quiere sanar a toda costa. Cruda y delicada a la vez, posee el don de cauterizar esos abismos que a veces se empeñan en engullirnos.
¡Cuervos días!
Siempre es un placer leer una novela de Víctor del Árbol, porque todas te transportan a lugares y personas diferentes pero al mismo tiempo, sabes la clase de emociones que te esperan en sus páginas. En ésta ocasión el destino es Uganda, y no se trata de un viaje del que puedas regresar siendo la misma persona.
"La vida de Isaías volvió a empezar el día que llegó a Barcelona siendo un muchacho y dejó atrás su mundo. Después de mucho tiempo ha construido una nueva vida junto a su pareja, mientras intenta abrirse camino con un negocio de restauración de bicicletas. Todo cambia el día que recibe la visita de Emmanuel, un antiguo conocido que lo convence para que regrese a Uganda y participe en un encuentro sobre la reconciliación histórica de su país.
Aceptar esa propuesta hará resurgir un pasado que Isaías creía haber dejado atrás. Se verá forzado a enfrentarse al niño que fue, mirarlo a los ojos sin concesiones y perdonarse a sí mismo, si quiere seguir
adelante con su vida y no perder a su mujer, que pronto, y de la peor manera, descubrirá una terrible verdad: no siempre lo conocemos todo de aquellos a quienes amamos.
Cuando se ha llegado demasiado lejos, huir no es una opción."
Isaías trabaja arreglando y vendiendo bicicletas. Es una vida tranquila, del montón, reparando lo que otros consideran roto. Hasta que el pasado le devuelve la mirada: Un viejo conocido, Enmanuel K, le visita con la propuesta de volver a Uganda y contar su historia. Isaías se muestra reticente a regresar. ¿Para qué despertar viejos demonios? Pero finalmente retornará al lugar donde nunca debió volver y lo hará acompañado de la persona a la que más quiere: Lucía, su mujer.
La novela transcurre en dos tiempos: Por un lado el presente, y por otro el pasado. Isaías nos narra su historia desde que era pequeño y vivía con su familia, lo unido que estaba a su hermano Joel o cómo conoció al primer amor de su vida, Lawino. Pero ésta no es una historia familiar. Es un retrato de la guerra y la maldad humana. La guerrilla del LRA arrasa con todo, mata a quienes les plantan cara... y secuestra a niños para entrenarlos como soldados. Isaías y Joel fueron dos de ellos.
Isaías nunca ha tenido el valor de contarle toda la verdad a Lucía. ¿Cómo podría soportar semejante carga? Hasta el lector va sintiendo el peso de sus acciones a medida que avanza la lectura, porque es imposible mantenerse al margen. Sabes que es una novela, pero podría no serlo. Isaías pudo estar ahí. Esas personas murieron, esos niños fueron secuestrados y todas esas atrocidades se cometieron en nombre de falsas creencias y mensajeros tocados por los dioses. Y qué le queda a alguien cuando le arrebatan su infancia, lo alejan de su casa y todo cuanto conoce; cuando le obligan a crecer y a perder la esperanza
Es un tremendo error creer que las personas que nos aman son, por el hecho de amarnos, estúpidas o que están ciegas. O que su paciencia es infinita. Si te alejas demasiado quizá no te den la oportunidad de regresar.
Isaías está intentando rehacer su vida en España, con una mujer blanca y unos suegros que no lo aceptan. Aunque mucho antes, ya conoció el amor más puro y la máxima admiración en su abuela Ng'O. Pero en los años terribles era difícil encontrar a alguien en quien confiar, ni siquiera su hermano o Lawino parecían escapar del líder de la LRA, un fanático llamado Joseph Kony. Y la historia de Kony es real, tanto que a día de hoy se desconoce su paradero y en efecto, se le atribuye la fundación de un macabro ejército de niños soltado. Éste sutil juego entre ficción y realidad ayuda, aún más si cabe, a generar un gusto amargo en el lector y ser consciente de que nada de lo que se cuenta procede del imaginario del autor, sino que perfectamente podría estar pasando.
Aunque sin duda uno de los personajes clave y mejor trabajados es un peligroso mercenario blanco que parece sentir especial debilidad por ambos hermanos: Christian MF. ¿Un monstruo con atisbos de humanidad? Bajo su constante vigilancia, escapar parece imposible. Y sin una oportunidad, la esperanza por encontrar un futuro mejor termina por desdibujarse. Isaías queda a merced de la guerrilla, encargado de encontrar a personas albinas ya que despiertan poderosas supersticiones entre las gentes de la zona y se paga un buen precio por sus órganos. Sin embargo, Isaías sigue luchando contra ese destino. Por eso, cuando le encargan encontrar a Samuel Abu... sabe que su vida está a punto de dar un giro que lo atormentará para siempre.
En muchas ocasiones parece existir una línea invisible que separa Oriente de Occidente, como si los problemas de unos fueran demasiado lejanos para los otros. En ésta novela, sin embargo, se juega forzándolos a encontrarse para hacernos ver que no existen tales distancias ni diferencias. Que hacer oídos sordos y mirar hacia otro lado no cambia la cruda realidad a la que muchas personas aún se ven expuestas hoy en día.
Promete que los campos que arden reverdecerán, que los muertos serán sustituidos por los vivos, y los gritos por las risas.
Los libros de Víctor son frecuentemente clasificados dentro del thriller, aunque no entiendo por qué. En su interior siempre hay una mezcla de géneros que los hacen inclasificables. Quizá su conexión sea que siempre nos presentan personajes con alma, vidas que tocan, que sueñan, que traspasan el papel. Son novelas de género humano.
Tampoco fallan el sinfín de frases memorables que querremos apuntarnos para no olvidarlas jamás, y en una historia como ésta es inevitable invitar a la reflexión.
Solo alguien realmente fuerte no teme mostrar su fragilidad.
Víctor del Árbol da voz a la sangrienta guerra civil ugandesa, a las atrocidades cometidas y a esa consecuente herida abierta de la que tan pocos hablan. Pero lo hace desde la humanidad, presentándonos a sus gentes de un modo cercano y tangible. Una magnífica novela de adictiva narración que destapa lo que nunca debió ser silenciado. Me ha encantado.
¡Cuervos días!
He tenido el gusto de participar en ésta lectura conjunta, con una novela que es diferente a lo que acostumbro a leer, pero de un estilo que siempre termina por atraerme de vuelta. 'Antes de que llegaras' es un angustioso drama con bebés robados e historias rotas. La clase de novela que te remueve todo por dentro.
"Memphis, 1939
Rill Foss y sus cuatro hermanos pequeños disfrutan de una infancia mágica en su casa-barco en el Misisipi. Hasta que una noche de tormenta sus padres tienen que correr al hospital y unos desconocidos llegan para llevárselos a la fuerza al orfanato. Aunque les aseguran que su estancia allí será solo temporal, Rill pronto se dará cuenta de la terrible verdad. Y de que tendrá que luchar con todas sus fuerzas para mantener juntos a sus hermanos en un mundo de crueldad e incertidumbre.
Aiken, Carolina del Sur, en la actualidad
Avery Stafford ha vivido una vida de riqueza y privilegio, tiene una exitosa carrera política y pronto va a casarse con su encantador prometido. Pero un encuentro fortuito suscita dolorosas preguntas que la empujan a investigar en la historia oculta de su familia... y a destapar secretos que pueden llevarla a la destrucción o la redención.
Una conmovedora novela inspirada en el escándalo real de la organización de adopciones que durante treinta años secuestró y vendió niños desfavorecidos a familias acomodadas por todo el país."
Por desgracia todos hemos oído los casos de niños robados que ha habido en nuestro país, pero en éste libro nos narran lo que sucedió en Estados Unidos por los años veinte, donde bastaba con disponer del poder de adquisición suficiente para hacerse con un niño a medida. Un niño arrebatado de los brazos de sus padres.
La novela se va narrando en dos tiempos, el pasado y el presente. Por una parte conocemos a Rill, una niña que en primera persona nos narra el sufrimiento de ser apartada de los suyos. Por otra Avery, una anciana que parece llevar una vida perfecta hasta que un buen día alguien cree reconocerla... bajo otro nombre.
Y tengo que hacer mención especial al personaje de Rill porque relatar desde el punto de vista de un niño no siempre funciona, me ha pasado de leer historias realmente pedantes solo por la forma en que están narradas. Aquí pasa justo lo contrario. Rill es magia. Es tan valiente y pura que sus capítulos se te pasan en un suspiro, enamorada de todo cuanto te relata y cada vez más con más angustia por todo lo que la toca vivir.
No creo que a nadie le pille por sorpresa si digo que es una historia dura, difícil, con unos personajes tan bien retratados que resulta difícil no empatizar con ellos. Pero que esto no desaliente a nadie, porque merece muchísimo la pena solo por el alma y la fortaleza que encierran, y no hablo sólo de estas dos protagonistas. Absolutamente todos están retratados con gran realismo. esconden secretos e historias maravillosas y te tienen en vilo a lo largo de toda la novela. Porque si ni ellos mismos conocen su pasado... ¿Cómo lo vas a conocer tú?
Otro dato a resaltar es indudablemente la calidad de su autora, que sabe ir al detalle y crear jugosas descripciones sin tener que entretenerse con divagaciones eternas e insoportables. Yo llevo muy mal que me saquen de la trama, creo que "menos es más" y éste es un clarísimo ejemplo de que, para que una historia funcione, lo único necesario es que esté bien escrita.
Como no puede ser de otra manera, ambas narrativas terminan chocando y arrastrándonos a un apasionante final que, aunque algo predecible, no desmerece su historia.
¿Lo peor? No, no es una crítica al libro. Lo peor es que se base en hechos reales, que ésta despiadada mujer capaz de vender a niños y separarlos de sus familias existió de verdad. Y a saber cuántas otras hubo como ella. Cuántos niños y niñas arrancados de su hogar que no tuvieron la oportunidad de crecer con los suyos, o siquiera conocerlos. Cuántas desgarradoras historias que por desgracia traspasan la ficción de las novelas.
"Antes de que llegaras" te conmoverá con su sencillez, su belleza, su vida. Es un libro con fuerza, personajes valientes y una trama de las que te encogen el corazón. Recomendado para todos los que disfrutáis con las grandes historias.
¡Cuervos días!
Si os gustan las historias apasionadas, que te encogen el corazón y hasta amenazan con robar un par de lágrimas... estáis de suerte, porque ésta joya ha conseguido hacer todo eso conmigo. Muchos se echan atrás con las novelas gráficas y no entiendo por qué. Cuando una imagen vale, literalmente, más que mil palabras... se llama arte, se llama talento. Y merece ser descubierto. Casi tanto como las fascinantes vidas que se esconden entre sus páginas.
"Cuando Rosa habla con su nieta del amor no puede evitar recordar los sentimientos que experimentó durante la guerra. En 1940, vivía sola con su hijo Lucien en un edificio donde todos los vecinos se conocían. Su marido Raymond estaba en el frente. La micro-sociedad creada en este edificio permitía soportar la vida de un país ocupado, con las cartillas de racionamiento, la incomodidad de la proximidad de los soldados alemanes, la inseguridad de ser deportado repentinamente y la ignorancia sobre lo ocurrido a los que estaban lejos. Los vecinos se ayudaban, se hablaban y se desahogaban. La solidaridad es muy fuerte, hasta hacia una madre judía y su hijo, escondidos y apoyados por todos. ¿Todos?
Un día Rose recibe la visita de un soldado alemán y nace un amor profundo entre dos personas que no deberían ni mirarse. Deciden vivir este amor escondidos, intentando evitar el “benevolente” interés de los vecinos."
Cuando Virginie reprocha a su abuela no tener ni idea de lo duro que es estar enamorada en éstos tiempos, Rose decide contarle a su nieta su experiencia en el amor, que no es mucha, pero fue real.
Así es como nos vemos introducidos en un bloque y en las vidas de todos los que lo habitan, en su gran mayoría mujeres. Estamos en plena II guerra mundial, y Francia se convierte en un lugar de paso para muchos soldados enemigos. Pero les hay que intentan sobrevivir ajenos a la miseria que les rodea. La rebelde Simone y su lucha contra el mundo machista en el que vive, Camille es ciego que todo lo ve, Josephine la belleza rubia que se ve forzada a vender su cuerpo para sobrevivir, la misteriosa y anciana señora Flament quiere a sus gatos más que a cualquier persona y parece ocultar unos ideales que se resisten a ser enterrados... o Anaël y su familia, que son judíos y viven ocultos bajo el auxilio de sus vecinos. ¿Alguien duda de las apasionantes intrigas que se desarrollarán con unos personajes tan completos?
- Estoy cansada de luchar.
- Somos mujeres, estamos hechas para la lucha. Pero sin medallas...
El marido de Rosa está en la guerra y por ello todos sus vecinos la tienen por una mujer solitaria y desdichada que debe andar preocupada por él, echándolo de menos. La situación es muy diferente. Aquel jamás fue un matrimonio feliz y es ahora cuando Rosa cree estar conociendo el verdadero amor, el que te despierta por dentro. Siempre tuvo por referente la preciosa historia que vivieron sus padres y desde la llegada de Mark está experimentando por primera vez todos esos sentimientos. ¿El problema? Mark es un soldado nazi.
No es un caso aislado, la "colaboración horizontal" existió aunque no sea uno de los temas más populares cuando se escribe sobre la guerra. Las mujeres que se acostaban con soldados enemigos eran repudiadas, tratadas como prostitutas, como traidoras. Seguramente muchas de ellas fueron víctimas y actuaron por miedo, pero otras, como nuestra protagonista, realmente conocieron el amor en un hombre que pese a todo cuanto representaba, la trata y respeta como nunca hizo su marido. Tanto que juntos comenzarán a hablar de lealtades, a descubrir que pese a haber sido posicionados en bandos contrarios, su único interés es forjar un futuro juntos. Pero parece complicado cuando estás inmerso en un entramado de traiciones y asesinatos que dejan poco espacio a la esperanza.
Menos aún al amor.
Como adelantaba antes, su intensa y proscrita historia se entremezcla con las de todos los vecinos de Rosa, algunos ajenos a sus intrigas amorosas y otros demasiado interesados en ella... como León, que pese a estar casado con Judith, no deja de acosarla e incluso demuestra un palpable interés sexual por ella, lo cual la tiene, como es lógico, aterrada. Porque no es precisamente un hombre de fiar, sobretodo tras las evidentes palizas que recibe su esposa. La tensión se va disparando y las vidas de estos personajes sucumbirán al caótico entorno en el que están inmersos... y nadie, nadie escapa del momento crucial en el que deberán posicionarse.
Yo personalmente me he enamorado de casi todos estos personajes, porque todos esconden fragilidades, sueños, deseos imposibles... pero principalmente me encariñé de Simone por ser un ideal feminista en un mundo de hombres, por su sensibilidad ante los problemas ajenos, su facilidad para detectar la belleza y la aparente inocencia con la que toma conciencia de todo cuanto ocurre a su alrededor. Aunque realmente es difícil quedarse solo con uno porque todos tienen frases para enmarcar y escenas poderosas, y es sin duda lo que más he disfrutado. Todos sus personajes son tan fuertes, tan completos... que sucumbes inevitablemente.
Incluso el soldado nazi, Mark, llega a cuestionarse sus lealtades y sus motivos para permanecer en esa guerra cuando al fin parece haber encontrado su verdadero lugar, y no está en el frente, sino entre los brazos de una mujer. ¿Pero puede esta historia tener un final feliz?
"Colaboración horizontal" narra conmovedoras historias, en plural, sin demeritar ninguna, durante el caótico transcurso de la guerra y bajo el abrigo de personajes fuertes y admirables que aún luchan por alcanzar la libertad.
¡Cuervos días!
Ya casi es nochebuena, o el "Jólabókaflód" en Islandia, una noche donde es tradición regalar libros y pasarse las horas leyendo. ¿No os encanta la idea? Por eso he querido dejar éste libro para esta fecha tan señalada, porque encaja con la clase de historia que apetecerá leer en estos días. Si no la conocéis, bienvenidos al lugar donde le pondremos remedio.
"El 24 de diciembre de 1951 Paul Dingle desapareció en el puerto de Tánger sin que se llegara a saber qué fue de él. Sesenta y cuatro años después, Flora Gascón sospecha que es el mismo hombre con el que ha tenido una aventura en Madrid y del que se ha enamorado. El nexo entre ellos: Niebla en Tánger, la novela que Paul tenía sobre su mesilla de noche.
Flora viajará hasta esta ciudad mágica y llena de secretos en busca de la autora de la novela, la única que puede decirle quién es en verdad su amante y cómo encontrarlo. Pronto se da cuenta de que es ella misma quien debe escribir el final de la historia, pues en esa aventura también está en juego su identidad; es un viaje al fondo de sí misma."
Últimamente me encuentro con muchos libros que homenajean a la literatura, y si además están escritos con buen gusto y destilan el verdadero amor de sus autores por los libros... mejor que mejor. 'Niebla en Tánger' no es una excepción, ya que mezcla la historia de Flora con la novela que la acompaña en su viaje. ¿Y su título? Curiosamente, el mismo.
Pero el homenaje no termina ahí, y es que la historia comienza precisamente cuando Flora sufre un desencuentro amoroso con Paul Dingle... aún sin saber que ese es el mismo nombre de uno de los personajes de la novela, quien también desaparecía en misteriosas circunstancias. Todo parece verse conectado por una historia del folklore judío, pero si Flora desea volver a ver a su misterioso amante va a tener que trasladarse a Tánger y descubrir si la autora de la obra tiene idea de quién puede ser el hombre que comparte nombre con uno de sus personajes.
Un elemento muy acertado y útil es la presencia de Deidé, la psicoanalista argentina con la que Flora contacta cada vez que necesita ayuda. Es ella quien aporta un toque desenfadado a la narración y sirve a su modo de guía espiritual en la surrealista aventura donde Flora se ha metido. ¿Irse hasta Tánger para localizar a un completo desconocido, que además parece sacado de una novela? Suena surrealista, pero a mi parecer Flora solo estaba esperando una excusa para escapar de un matrimonio infeliz y aquel viaje se la presenta como la oportunidad perfecta.
La narración intercala dos historias y dos tiempos: La de Flora y la de Marina Ivannova, la protagonista de la novela dentro de la novela. Ambas se presentan con diferentes tipografías para facilitar que el lector diferencie un tiempo de otro, y sirven para ir tejiendo un mapa que finalmente nos conduzca a la identidad del misterioso Paul Dingle, único eslabón común.
'Niebla en Tánger' ofrece una aventura inesperada con una amplia mezcla cultural. Amuletos bereberes, viejos mitos y relatos casi fantásticos, misterios inexplicables... y el exótico encanto de mezclar diferentes épocas, una fórmula eficaz para que el lector se sienta inmerso en un viaje revelador.
¿Y si la búsqueda de respuestas sólo logra generar nuevas preguntas?
Quizá mi única pega sea el arranque, donde todo parece tan forzado y surrealista y hasta que no te ves inmersa en la historia no vas comenzando a aceptar lo que la autora te ha ido dando. Como ya dije, el viaje de Flora es bastante repentino y que la causa sea un hombre casi desconocido, era cuanto menos una locura. ¿Pagas a una psicoanalista para pasarte sus consejos por el forro? Menos mal que el viaje resulta ser mucho más profundo de lo que aparenta, y la novela solventa esas dudas con las que en un principio no terminé de conectar. Su final, sin ser nada espectacular, consigue dejar un buen sabor de boca.
No olvidemos que la verdadera protagonista de esta historia es Flora, y el viaje en el que se embarca es mucho más personal de lo que parece. Necesita redescubrirse. Enfrentarse a más secretos de los que esperaría encontrar. Reconciliarse con otra historia para atreverse a tomar las riendas de la suya propia. Y quién sabe. Tal vez abandonar la fantasía de la literatura para encontrar su lugar en el mundo real.
'Niebla en Tánger', finalista del premio Planeta 2017, es una novela ágil y con numerosos géneros literarios integrados en su trama, perfecta para estas época en la que tanto apetece perderse en viajes inolvidables y lecturas recomendables.
¡Cuervos días!
Me ha encantado poder participar en esta lectura conjunta y hoy por fin os traigo la reseña de mi última lectura, una novela histórica con altas dosis de drama y unos poderosos personajes femeninos a los que ni el nazismo logró menguar. ¿Cómo suena?
"La joven e inquieta Felicity acaba de terminar sus estudios de medicina y se dispone a irse a Afganistán con una ONG. Una llamada de su padre, enfermo en una silla de ruedas, va a cambiar todo. Su madre no ha vuelto a casa tras ir a la residencia a recoger las pertenencias de la abuela Déborah que acaba de fallecer. En la residencia le dicen que se marchó muy agitada llevando una caja. Los movimientos de su tarjeta apuntan a que, incomprensiblemente, se ha ido a Roma. Felicity toma un avión y parte en su búsqueda. Termina encontrándola en un hotel, enajenada, rodeada de viejos artículos de prensa y documentos, y con un diario de la abuela escrito en hebreo.
Un dramático secreto familiar, vinculado a uno de los capítulos más sombríos del pasado europeo. Un secreto relacionado con el destino trágico de su bisabuela, Elizabeth, famosa cantante de ópera afincada en Múnich, y de su hija Déborah, pianista de talento y abuela de Felicity.
Hanni Münzer nos narra la historia de cuatro generaciones de mujeres atrapadas por la semilla del mal."
Voy a empezar por algo que seguramente os estaréis preguntando la mayoría: ¿De dónde viene ese título? No es ningún spoiler: "Con la miel se elabora la bebida de los dioses, el hidromiel, que se llama met en alemán y met en hebreo es muerto. Albert Einstein dijo: "Cuando la abeja muera, al ser humano sólo le quedarán cuatro años de vida"". La autora establece similitudes entre la vida de las abejas y la de los humanos. Y yo, como conclusión personal, creo que hace referencia a los lujos de la vida (La miel) y el momento en que todo acaba y comienza el drama. Así de fácil.
Porque si os gusta el drama, habéis venido a la reseña correcta. "Cuando la miel muere" engloba las vidas de cuatro generaciones de mujeres de una misma familia pero en realidad centra la mayor parte de su narración en dos de ellas: Elizabeth y Deborah. Son sin duda los personajes más interesantes de la novela (Junto con Marlene) y es de agradecer que se las conceda tanto protagonismo, porque a mi parecer, los otros dos personajes no aportan absolutamente nada. Son la conexión entre el presente y el pasado, pero la historia que realmente te engancha son los recuerdos de sus antepasadas y las penurias que tuvieron que pasar al verse inmersas en la alemania nazi de la manera más inesperada y atroz. Pero Elizabeth era una famosa cantante de ópera que despertaba pasiones en los hombres más poderosos del país... y si esperaba pasar desapercibida y huir de sus confabulaciones, es que no sabía dónde se metía.
Creo que la autora hace un excelente trabajo de documentación y nos sumerge de lleno en una época histórica que, a pesar de haber aparecido cientos de veces tanto en la literatura como en el cine, aún conserva su poder magnético sobre el espectador. Quizá nos han acostumbrado demasiado a buscar el morbo, el sufrimiento, la angustia. Pero por el modo en que está escrito tu verdadera motivación es saber qué fue de éstas mujeres, si lograron escapar del remolino en el que se vieron inmersas o al final el mundo fue más fuerte que ellas.
Mi pasión por Elizabeth y Deborah está más que justificada: Son dos mujeres valientes e inteligentes que sacrifican todo cuanto tienen por el bien de los suyos. Ya pueden quitarles su casa, sus joyas, su dignidad... que encontrarán la forma de resurgir de sus cenizas y emprender un plan de venganza. Ahí es donde entra en juego el personaje de Albrecht Brunnmann, que pese a ser ficticio tuvo su inspiración en personajes reales (Y por cierto, hay unos cuantos que son personajes históricos aunque la autora haya podido optar por modificar ligeramente sus nombres).
Qué decir de Brunnmann sin adelantaros nada de lo que os espera en la novela. Es un personaje que sufre una gran... ¿Evolución? ¿Involución? Sin duda disfrutas de sus apariencias ya que nunca logras averiguar qué clase de persona es hasta la llegada de su hermano, quien al fin arroja cierta luz sobre su extraño modo de proceder y sus constantes viajes. Claro que siendo Teniente Coronel de las SS y teniento una fascinación confesa por una mujer de ascendencia judía... ¿No se os ocurre imaginar por qué es un personaje con dos caras? La cuestión, y el misterio que no os pienso desvelar, es si en él pugnan sus ideales por encima de los sentimientos o a la inversa. Sólo adelanto que su papel es sin duda esencial a la hora de marcar el fuerte carácter de nuestras protagonistas.
Para bien o para mal, todas sus vivencias las conducen hacia el desenlace de la novela.
Tengo la impresión de que es una historia que disfrutaréis más si, como yo, no sois muy aficionados a la novela histórica o dramas de éste calibre. Porque entonces todo os sonará más impactante y novedoso, sentiréis mayor adicción por las tramas y querréis seguir conociendo cual va a ser el destino de sus personajes. No se aleja demasiado de cualquier otra historia que pueda narrarse en el siglo XX (Empieza en 1923 y nos adentra hasta 1945) puesto que el terror y la maldad estaban a la orden del día, pero esto no impide disfrutar enormemente de su ágil narración y las mil diabluras que conjura su autora.
"Cuando la miel muere" nos arrastra por las turbulentas pasiones de mujeres tan fuertes e independientes que ni la crudeza de su época fue capaz de templarlas. Soportaron la humillación de los hombres, la exclusión de la sociedad y la pérdida de todo cuanto tenían. Y pese a todo, portan con orgullo la mirada desafiante de unas supervivientes dispuestas a todo con tal de hacerse valer e imponer una justicia que por largo tiempo les ha sido negada.
Hace algunas semanas que el autor de ésta novela contactó conmigo y decidí aventurarme a leerla por lo llamativa que me resultó su sinopsis. Un protagonista con Alzheimer y un montón de libros impregnados de recuerdos que se niega a olvidar... ¿Preparados para un viaje metaliterario?
"Un profesor de Historia, ante la llegada del Alzheimer, teme perder sus dos herramientas principales: la memoria y el lenguaje. Por ello, viaja por algunas ciudades junto a su hija para devolver los libros que una vez le regalaron las personas importantes de su vida. Es un viaje físico, emocional y bibliográfico aunque no podrá evitar que se despierten los demonios del recuerdo."
Abdón comienza a sentir que está perdiendo la memoria tras un par de leves accidentes, a los que resta importancia llamándolos sus "pequeños olvidos". Pero por mucho que disimule es consciente de su problema, la tristeza empieza a anidar en su cuerpo y lo único que le saca de esa angustia es hojear su inmensa colección de libros. No es una colección más: Tiene verdaderas reliquias con años de antigüedad y para él son su mayor posesión.
Ante la creciente corazonada de que sus olvidos son los primeros síntomas de una enfermedad atroz, Abdón decide que va a reencontrarse con las personas que más lo han querido a lo largo de toda su vida, aquellos que en algún momento le regalaron un libro. Quiere devolvérselos. Comienza así una cruzada en la que nuestro protagonista abraza el pasado y preserva el cariño de aquellos a los que más lamentaría olvidar.
Si pudiera empezaría de nuevo. Pero no puedo, mi amor, no puedo y ahora comienza el descenso.
Es muy fácil encariñarse con Abdón y esa tenacidad con la que intenta resistirse a lo inminente, fingiendo delante de sus hijos y tratando de conservar su dignidad. Pero poco a poco vemos que su situación empeora y su viaje irá encontrándose con obstáculos inimaginables que no proceden del exterior, sino del propio Abdón. Resulta duro y desde luego estremecedor ir acompañándole a lo largo de su enfermedad, mientras ésta se va abriendo camino.
Quizá lo que más me estremece de la historia es la forma en la que te envuelve en su cotidianidad, hasta que de pronto el momento más inocente se convierte en una caída libre. Que por ejemplo, Abdón decida meter fotos dentro de los libros que va a regalar por miedo a olvidar los rostros de las personas a las que busca. Circunstancias que cualquiera da por hecho en su día a día y que él, sin embargo, teme ir a perder. Y al mismo tiempo es una enfermedad tan conocida y temida que cuesta no extrapolar y trasladar éstas anécdotas al mundo real. Hay pasajes duros, pero que quizá te abran los ojos. Desearás de todo corazón que éste hombre consiga reencontrarse con aquellos que un día fueron importantes, y así sepa que su preciada colección de libros tendrá una segunda (o tercera) vida donde serán valorados como merecen.
Durante el viaje su hija Virginia decide regalarle un ebook para que pueda seguir leyendo y siempre lleve consigo las obras que más ha disfrutado. Quizá por esto agradezca tanto que el autor nos incluya en el propio libro una recopilación de todos los ejemplares que va mencionando en la obra, o al menos, a lo largo de sus dos primeras partes. En la tercera, al tratarse del desenlace, ha preferido mantener el suspense y no arruinarnos las sorpresas.
Pero no todo es acompañar a Abdón y su hija, también seremos testigos de diversos flashback sobre la infancia de ambos donde descubriremos cómo Abdón tubo que abandonar su adorada tierra natal o la de traumas que Virgina ha ido acumulando a lo largo de los años, marcados, en gran parte, por la ausencia de su madre. Un rencor hacia su padre que se ha ido acumulando con el tiempo pero que aún persiste silenciado en su corazón, incapaz de echarle en cara todas aquellas cosas al hombre que acabará siendo incapaz de recordarla.
La prosa es correcta, la acción transcurre a un ritmo ágil y es fácil empatizar con los personajes por su cercanía y humildad. Si a todo esto le sumamos sus escasas 200 páginas nos encontramos ante una novela para disfrutar y entregarse a una lectura rápida. ¿A quién no le apetece saber si Abdón cumplirá con su objetivo o hasta qué punto puede un viaje de éste calibre cambiarle las vidas a él y los suyos? Con pañuelos a mano, eso si.
¡Cuervos días!
Anna Casanovas lo ha vuelto a hacer. El año pasado me enamoró con "Herbarium" y no creía que su nueva novela fuera a conseguir ser tan especial como aquella, aunque reconozco que me moría por leerla y saber con qué nos sorprendía esta vez. Me alegra poder deciros que me equivoqué.
"En Londres, Adam, un joven compositor, pierde la vista en un accidente y ciego descubre lo vacía que estaba su vida a pesar de contar con el éxito profesional y la que todos consideraban la pareja perfecta. Solo y adaptándose a la ceguera, Adam decide buscar lo mejor de sí mismo, de sus amigos y vivir plenamente. Lo único que teme es componer, hasta que un día el director de la ópera de la ciudad acude a pedirle un favor y semanas más tarde escucha a una chica tocar el piano. Y entonces aprende a ver con el corazón.
En Nashville, Charlotte, una pianista de música country, hace una promesa y lo deja todo para terminar la carrera de música en Inglaterra aunque allí se niega a establecer lazos con nadie pues su paso será solo temporal. Charlotte no quiere sonreírle a sus vecinas, no quiere entablar amistad con sus compañeros de clase ni tocar con ellos en una tintorería abandonada y no quiere que su corazón despierte y descubra el amor de verdad. Y por encima de todo no quiere volver a componer ni a tocar el piano jamás."
La lectura la he podido disfrutar junto a los compañeros del grupo de "Lectores empedernidos", la curiosidad nos pudo y por lo general creo que compartimos impresiones.
La estructura es muy similar a "Herbarium: Las Flores de Gideon". Al igual que en aquella novela, aquí asistimos a dos historias que pese a estar separadas por el tiempo comparten un hilo conductor. Folie, la partitura. La parte más original de todas es que es la propia partitura quien narra una de las dos historias como testigo de todo cuanto le sucede a su compositor. De cómo se enamora, se transforma, se destroza...
Porque si hay un tema principal y recurrente en la novela es sin duda las cicatrices y las heridas, tanto físicas como internas. Adam está ciego, sólo con la música siente que recupera la capacidad de ver. Pero Charlotte no se queda atrás, ya que ella arrastra secuelas y silencios que la han convertido en una muchacha borde y solitaria. La relación de Gaspard y Elle también incluirá defectos e imperfecciones, claro que para hablaros de ellos tendría que destripar algunas de las sorpresas de la novela y ya sabéis que cuando hago una reseña siempre evito hacer spoilers. Reconozco que al principio no me enganchaba saber de las vidas de estos otros dos personajes, pero llegó un momento en que, para variar, la autora supo introducir elementos inesperados que me dejaron con el corazón en un puño y ganas de saber qué iba a ser de ellos. Pero dejemos a estos dos personajes envueltos en un aura de misterio y centrémonos en la historia principal, de la que sí os puedo hablar sin censura. Adam y Charlotte.
Ambos parecen estar recuperándose de un pasado tormentoso, y aunque la ceguera de Adam parezca ser el más dramático y misterioso de ambos, en realidad es Charlotte quien se comporta de forma errática e incomprensible para el lector, escondiéndonos los motivos que la llevaron a mudarse a Londres. ¿Está huyendo? ¿Cuál es su motivación? Y a pesar de su carácter esquivo, la resultará inevitable enamorarse de Adam.
La música es otra pieza indispensable, por no decir que un protagonista más: Folie, la partitura inacabada de Chopin (Y que nadie se lleve las manos a la cabeza: Es una novela de ficción al fin y al cabo) no solo es la encargada de ensamblar los pedazos de los protagonistas sino que también parece tener cierta facilidad ayudando a que la gente de su entorno se enamore. ¿O no es así? ¿Tal vez está maldita, y los condena a finales infelices?
Como ya hizo en el pasado, la autora mezcla elementos dramáticos en una historia principalmente romántica que huye de los convencionalismos para ser algo menos predecible. Hay cosas que se ven venir, como en todo, pero otros misterios nos serán revelados a lo largo de la trama y son esos los que nos dejarán con la boca abierta y ganas de seguir leyendo. Entre tantos elementos, se encuentra una narrativa sencilla y una historia que merece la pena conocer.
Por contra, pequeñas erratas y un ligero exceso de azúcar en algunas de las escenas románticas. Tal vez sea yo, que no me gusta cuando el romanticismo se convierte en pasteleo, pero Adam se pasa medio libro intentando ser un borde y la otra mitad convertido en un oso amoroso.
La edición está publicada en tapa blanda con solapas, en las que incluye información sobre la autora y otros títulos de reciente publicación por la editorial.
Si aún no conoces a Anna Casanovas y el género romántico es lo tuyo, sin duda te recomiendo darla una oportunidad. Su amor por la música y los personajes destrozados hacen de ésta una sinfonía melancólica capaz de regenerar hasta las heridas más profundas.
¡Cuervos días!
Nunca había leído a Luz Gabás pero me han hablado tan bien de ella que la tentación era grande, irresistible. Pero ya se sabe que la calidad de un libro no implica que los siguientes de ese autor vayan a ser igual de buenos... ¿Será éste el caso de "Como fuego en el hielo"? Por lo pronto, aquí os dejo mi veredicto personal. ¡Y sin spoilers!
"El fatídico día en el que Attua tuvo que ocupar el lugar de su padre supo que su prometedor futuro se había truncado. Ahora debía regentar las termas que habían sido el sustento de su familia, en una tierra fronteriza a la que él nunca hubiera elegido regresar. Junto al suyo, también se frustró el deseo de Cristela, quien anhelaba una vida a su lado y, además, alejarse de su insoportable rutina en un entorno hostil. Un nuevo revés del destino pondrá a prueba el irrefrenable amor entre ellos; y así, entre malentendidos y obligaciones, decisiones y obsesiones, traiciones y lealtades, Luz Gabás teje una bella historia de amor, honor y superación.
Los convulsos años de mediados del siglo XIX, entre guerras carlistas y revoluciones; la construcción de un sueño en las indomables montañas que separan Francia y España; y una historia de amor que traspasa todas las barreras. Una novela escrita con el apasionante pulso narrativo de la autora de Palmeras en la nieve."
Creo que tanto amantes de la literatura romántica como el drama (con tintes históricos) estarán más que satisfechos con ésta novela. El reto era atraer a los que tendemos a preferir otros géneros, a los que buscamos otro estilo de libros. Pero la prosa de Luz Gabás me ha parecido tan sencilla y al mismo tiempo adictiva que, sin querer queriendo, me fui adentrando en la historia sin apenas tiempo para juzgarla.
Aquí los protagonistas indiscutibles son dos, pero por las azarosas cuestiones del destino terminan viviendo en los lados opuestos de las mismas montañas: Ellos son Attua y Cristela, una pareja condenada a quererse pero que jamás podrán estar juntos.
Para añadirle un mayor pulso dramático a la obra, tenemos a los familiares y amigos de nuestros protagonistas. La hermana de Attua es desdichada y tiene mala suerte en el amor. Cristela es adoptada y tiene que soportar no solo el desprecio de su padrastro, sino el afán de su hermanastro por convertirla en su futura esposa. Davina es la mejor amiga de Cristela y... siente algo por Attua. A su vez es hermana de Matías, quien pronto se sumergirá de lleno en las guerras carlistas y aportará gran parte de las tramas históricas con la que se entreteje este dramón casi apto para una telenovela venezolana. Pero oye, que aún así me atrapó por completo y no podía esperar a saber en qué iba a acabar tanta reyerta, tanto las bélicas... como las amorosas.
El libro es una clara muestra de lo que supone vivir víctimas de nuestras pasiones, ahogándonos en ellas al no poder satisfacerlas. Attua y Cristela pasarán muchos años viviendo un amor secreto que no pueden disfrutar, ya que sus caminos se separan y las circunstancias los llevarán a elegir vidas y familias que para nada desearon. ¿Pero se reencontrarán? ¿Triunfará el amor? ¿De verdad no hay esperanza para ellos? Oh, para eso vais a tener que leerla. Y os aseguro que la travesía será dura, os arañará en vuestros sentimientos y conoceréis un montón de personajes más que merecedores de vuestro tiempo.
Al final del libro encontramos una amplia nota de la autora donde hace referencia a todo aquello que la sirvió de inspiración, tanto para sus personajes como para las localizaciones, fechas, disputas, enfrentamientos... para que no quede ningún hilo suelto y el lector también pueda comprender el contexto histórico en el que se engloba toda esta maravillosa historia. Muy acertado por su parte.
Pero además sobresale el diseño. No sólo tiene una portada preciosa (y me quedo corta) sino que además lleva en la parte interna dos ilustraciones de Luchón y Benasque ('Albort' en la novela), los escenarios en los que transcurre la narración y que permanecen separados por la insondable frontera pirenaica. ¿No es curioso? Porque en el libro sucede justo lo mismo: Una ilustración por tapa y, en el medio, separándolas, todas las hojas en las que conoceremos esta preciosa historia de amor.
Yo no sé si es mejor o peor que "Palmeras en la nieve" y supongo que, como todo, depende mucho de la opinión de cada uno. Lo que sí sé es que Luz Gabás ha vuelto a entregarnos una historia absorbente cargada de calidad y de mucho sentimiento, tanto que traspasa las páginas Si quieres volver a emocionarte leyendo... ya sabes por dónde empezar.