¡Cuervos días!
La propuesta de hoy es una divertidísima antología con relatos y citas de lo mas malignas, toda una colección de lecturas con el príncipe de los demonios como protagonista. Y qué queréis que os diga, si el frío está en las calles y el infierno entre estas páginas... yo me voy a dejar tentar.

"El Gran Libro de Satán» es la antología de literatura diabólica más completa que existe en el mundo. Este volumen recoge cincuenta y seis piezas largas y más de cuatrocientos pasajes breves de índole perniciosa: poemas, cuentos, ensayos y extractos de novelas con Satán como figura central o secundario imprescindible. Cada texto seleccionado es de un autor o autora distinto (nadie repite), y de toda clase de perversidad literaria: de Iris Murdoch a Sara Mesa, pasando por Clive Barker, Nathaniel Hawthorne, Sharon Olds, Dante Alighieri, Joan Aiken, Kelly Link, Charles Baudelaire, Irene Solà, Ambrose Bierce, Ursula K. Le Guin, Ana María Matute, John Milton, Samanta Schweblin, Ray Bradbury, Neil Gaiman, Elisa Victoria, Michael Chabon, Belén Gopegui, Mark Twain, Karen Russell, Shirley Jackson, Mijaíl Bulgákov y muchísimos más."

Siento desmontar tan pronto el título de este libro, porque no es más que una "excusa" para reunir a mentes perversas que en algún momento escribieron sobre el diablo. No os asustéis, no es que contenga invocaciones y rituales (no en el sentido literal) y tampoco hay nada sucio y peligroso en su lectura. O sí, qué se yo. Hablar sobre Satán puede ser muy inspirador y dar lugar a historias que pasan del terror a la comedia en un parpadeo, por no mencionar lo estimulante que suena dedicarle un poema. Así que sí. El resultado es infernalmente bueno.

No es la primera vez que Jorge de Cascante edita un volumen de éstas características. Antes lo hicieron "El gran libro de los perros" o "El gran libro de los gatos" y la premisa vuelve a ser igual de eficaz, ya que tenemos clara la temática del contenido y también su calidad.

Solo por mencionar una pequeña lista de autores contenidos entre sus 666 páginas: Toni Morrison, Ana María Matute, Muriel Spark, Ray Bradbury, Neil Gaiman, Elisa Victoria, Carson McCullers, Anne Carson, Alejandra Pizarnik, Charles Baudelaire, Dorothy Parker, Margaret Atwood, Mark Twain, Mary Shelley, Sylvia Plath, Emilia Pardo Bazán...

Sería difícil seleccionar entre sus relatos ya que varían bastante en extensión y contenido, como es normal en este tipo de antologías. Unos me han encantado, otros me dejaron indiferente. Y no voy a dar nombres porque creo que sería una opinión muy subjetiva y personal que nada tiene que ver con la calidad de los textos. Lo que sí he disfrutado es de cómo van intercalados por capítulos dedicados únicamente a frases sueltas a modo de citas célebres, en su mayoría muy ocurrentes e interesantes.

Una se siente diabólica con este libro entre las manos, como si acabara de adquirir un conocimiento profano y temiera ir a ser arrestada si la descubren en plena lectura. Y el placer pecaminoso aumenta, por supuesto, porque nos reímos con las gamberradas que contiene y descubrimos que la figura del demonio no es tan lejana y perversa como aparenta, que quizá esa figura de piel rojiza y cuernos cabríos es solo una versión más rebelde y salvaje de nosotros mismos.

Es un hecho que casi todos los crímenes, guerras y abusos de menores que se han llevado a cabo a lo largo de los siglos han sido ejercicios en nombre de Dios, y casi nunca en nombre de Satán. La diferencia es abismal. A mucha gente no le gusta que se diga esto, pero nadie puede rebatirlo.
—Carl Sagan

Por su gran extensión, creo que es una lectura para tomarse con calma y dejar reposar el sabor entre un relato y otro. Personalmente, mi parte favorita de las antologías es que siempre descubres autores desconocidos por los que empiezas a interesarte. En ese sentido "El gran libro de Satán" hace una gran apuesta mezclando autores de distintas épocas, unos con largas carreras a sus espaldas y otros apenas empezando. Así, es imposible no acertar.

Una lectura fresca, diferente y MUY recomendable que me ha ayudado a desconectar totalmente en unas semanas bastante locas. Pero no tanto como éste libro, porque eso es imposible. 









¡Cuervos días!
No podéis acusarme de vivir adelantada cuando desde hace semanas tenemos las calles llenas de luces y los escaparates anunciando lo inminente: ¡La Navidad! Así que no hay mejor momento para leer uno de los grandes clásicos de éstas fechas.

"La identificación de Dickens (1812-1870) con la Navidad es tal que en alguna ocasión se ha llegado a decir que Dickens inventó la Navidad tal y como la imaginamos hoy, e incluso que Dickens es la Navidad.
El presente volumen reúne algunas de las mejores historias navideñas que nos dejó. Son cuentos para leer o escuchar al calor de la chimenea: fantasmas como el que se le aparece al avaro Scrooge, cementerios lúgubres, colegios pobres, la vida del Londres victoriano y algunas sorprendentes aventuras en mares atestados de piratas. Además, recogemos también algunos relatos más íntimos y personales, meditaciones y reflexiones sentimentales sobre la Navidad y lo que significaba para el gran narrador inglés del siglo XIX.
"

Conocía la historia, pero es la primera vez que me paro a leer "Canción de Navidad" y he de admitir que ha sido mucho más entretenido y ligero de lo que esperaba. La figura del anciano Scrooge ya forma parte de la cultura popular, sin embargo, no es el único relato dedicado a estas estivales fechas que escribió el autor.

Scrooge vive la Navidad con desprecio y trata con esa misma apatía a todos los que se le acercan, ya sean familiares o compañeros de trabajo. Pero un día al regresar a casa se encuentra con el fantasma de un viejo amigo que lo amenaza. Va a recibir tres visitas, tres fantasmas que le mostrarán su vida desde diferentes etapas. Quizá aún está a tiempo de cambiar, de enmendar su actitud y el solitario y fatal destino al que podría estar abocado.

"A todos esos idiotas que no hacen más que repetir "feliz Navidad" los hornearía con su propio pastel navideño y los enterraría con una estaca de acebo clavada en el corazón."

Me diréis que no es un hombre encantador. Pero esto es sólo el primer aperitivo, ya que el libro reúne los siguientes relatos: "Canción de Navidad", "La historia de los duendes que se llevaron a un sacristán", "La historia del pariente pobre", "La historia del estudiante", "Los siete vagabundos", "El naufragio de la Golden Mary" y "Las desventuras de ciertos prisioneros ingleses". Y aún hay más, al terminar su lectura encontramos además cuatro artículos breves con reflexiones de Dickens en torno a la Navidad. 

Como os contaba antes me ha sorprendido mucho lo ameno y fácil que ha sido leerlo, aunque no fuera mi primera experiencia con Charles Dickens. Recuerdo hace años haberme leído David Copperfield (Que me apasionó) y Oliver Twist, pero aquellas obras me parecieron más densas que estos relatos. Quizá la extensión marca la única diferencia.

La edición que yo he leído es la publicada por Austral en su colección Singular, un tomo de bolsillo en tapa dura que incluye cordón para marcar el punto de lectura y un diseño precioso que invita a seguir comprando otros títulos. Las traducciones corren a cargo de C.Axenfeld, José C.Vales y Manuel Ortega y Gasset. Tampoco faltan anotaciones a pie de página, muy útiles para acercarnos al contexto de cada obra.




Son incontables las veces que "Cuento de Navidad" ha sido adaptado al cine, incluso tuvo su propia versión en el Tío Gilito de Disney. Si una historia se vuelve imperecedera es un claro síntoma de que no hay generación de lectores (o espectadores) que deba vivir sin ella.

Una lectura muy amena y recomendadísima para estas fechas, pocos autores han sabido escribir acerca de la Navidad con tanta pasión y realismo. Aunando algunos de sus mejores relatos, es una propuesta perfecta para vuestra carta a los reyes magos.








¡Cuervos días!
Si tenéis hambre pictórico estáis de suerte, porque os traigo una reseña plagada de arte y belleza en cada una de sus páginas. Y por si fuera poco, a todo color. ¿Queréis un viaje gratuito y atemporal por todas esas obras que han tenido como inspiración el pelo de una mujer? Os lo doy.

"Una deslazada y ondulosa cabellera de mujer ha sido, secularmente, un elemento de enorme admiración y, asimismo, de capacidad turbadora en los mitos eróticos de la sociedad masculina, un agente fetichista incitador de secretas fantasías en su imaginación, que se manifiestan tanto en la literatura como en el arte. Sin embargo, aquella "corona real de la femineidad", como la calificó Paracelso, ha encontrado condenas y restricciones morales y religiosas en muchos periodos de la historia. A pesar de ello, el pelo, su adorno, cuidados y belleza, ha inspirado a multitud de poetas, literatos y pintores, como recogen las páginas de este libro. Desde Ovidio al caballero Brantôme, hasta los modernistas, su glosa ha sido una constante en los campos de la sensibilidad artística."

Hace algunos meses os hablaba de "Las hijas de Lilith" (reseña aquí), donde Erika Bornay se dedicaba a descubrirnos la misoginia en el arte y cómo la mujer siempre ha sido etiquetada de bruja, de femme fatale o de pecadora para tratar de despojarla de su identidad. En éste libro encontramos un nuevo estudio basado en otro foco de interés desde las primeras representaciones artísticas: El cabello femenino.

Quizá a día de hoy ya no somos tan conscientes, pero el cabello femenino siempre ha tenido una gran influencia en el arte y aún más en la imagen que se proyecta de las mujeres. Pensad en esa Medusa condenada a perder su melena a cambio de un nido de serpientes. O el autorretrato de Frida Kahlo despojándose de todo su pelo. Ojalá alguien la hubiera dicho entonces que con o sin él, morena o canosa, su poder era insustituible.

El libro nos sumerge en mitos y figuras históricas, tanto en arte pictórico como en literatura, donde el cabello femenino tiene especial relevancia. En sus orígenes obtiene una mirada misógina que lo relaciona con la feminidad, lo sensual o pecaminoso. Aún hoy en día hay religiones que lo condenan. Se deshumaniza a esas mujeres o incluso se las encapsula en la apariencia de niñas para arrebatarlas su identidad y que solo sean objetos de deseo. Con el tiempo, por suerte, esa imagen ha ido cambiando y la cabellera se ha convertido en símbolo de poder y libertad.

Me ha gustado sumergirme en este estudio exhaustivo que ante todo me ha descubierto obras y artistas que desconocía. Esa relación mística entre el cabello y la naturaleza, y cuántas creaciones ha inspirado. Su olor, sus colores, sus formas. Y como incluso algo tan inanimado ha ido alzándose poderoso hasta convertirse en un arma.

Degas, Millais, Munch, Klimt. Son muchos los artistas que cayeron en la tentación de ceder al cabello el protagonismo en alguna de sus obras. Ahí, inmortales, nos descubren a mujeres que se desmelenan y arrancan suspiros con solo mirarte. Lady Godiva. Berenice. María Magdalena. Venus.

El aire jugaba con sus rubias trenzas para mostrar al cielo soles en la tierra.
— Quevedo

Prosigue con el estudio de sus distintas apariencias, desde el pelo trenzado a aquel que se engalana con telas y adornos. De cualquier modo, "La cabellera femenina" es una obra recomendadísima para cualquier curioso de latente sensibilidad artística.


Está en nuestra mano reafirmar la identidad de la mujer y la libertad de enseñar el cabello, cortarlo, teñirlo o despeinarlo sin que su mera visión sea condenable. Admiremos pues las grandes obras que ha inspirado y celebremos a esas mujeres que con su sola presencia crean arte.







¡Cuervos días!
Vuelta a los clásicos, y además dentro de la temida literatura rusa. Es difícil que el título no resulte familiar, pero al menos en mi caso es la primera vez que leo a Dostoyevski y por lo menos fui bajo el aviso correcto: Con calma, sin prisa y tomando anotaciones para no perderme entre sus nombres imposibles. ¿Mereció la pena? Os cuento.

"Nadie ha retratado la psicología humana como lo hizo Fiódor Dostoyevski. Su obra, fiel reflejo de una personalidad compleja y atormentada, marca una de las cimas de la narrativa universal. Admirada por generaciones de lectores y autores, Crimen y castigo narra el asesinato cometido por Rodión Raskólnikov, un estudiante arrogante y endeudado cuyo nihilismo anticipa la literatura existencialista. Su descenso a los infiernos corre en paralelo al de la ciudad de San Petersburgo, en plena decadencia, que Dostoyevski retrata con pulso firme y una galería de personajes absolutamente memorables."

Raskólnikov está desesperado. Apenas le queda dinero y no quiere vivir de la caridad, así que empieza a idealizar el crimen perfecto con el que sacarse algunos ahorros: Matar a su usurera y robarla todos los objetos de valor que conserve. Pero hay que tener valor para un acto tan miserable, hay que reunir fuerzas y abandonar toda humanidad...

¿Puede un acto de tal maldad estar justificado? Esa es la pregunta que ronda a nuestro protagonista y también a nosotros como lectores a través de un juicio psicológico impoluto, clave de la maestría que llevó a este autor al lugar que hoy en día ocupa dentro de la literatura.

La pobreza no es un vicio. Soy consciente de que la embriaguez no es precisamente una virtud; tanto peor. Pero la indigencia, caballero, la indigencia es un vicio. Cuando se es pobre, conserva uno el orgullo de sus sentimientos, pero cuando se es indigente no se conserva nada.

Esa angustia no tarda en calar en nosotros, que pasamos a estudiar sus pensamientos y convivir con sus mismos demonios. Dostoyevski tenía la creencia de que las mentes más inteligentes son también las más sufridas, y experimentan el dolor a un nivel muy superior. Es por eso que nuestro protagonista padece de fiebres y remordimientos, miedo, delirios, constante inquietud ante su futuro... que nos engullen y enloquecen tanto como a él. Cualquier personaje parece un enemigo conspirando a nuestras espaldas, qué digo, ¡A las de Raskólnikov! Pero cuando leemos los pensamientos de nuestro desdichado narrador es imposible no sentirlos como propios.

La novela se divide en seis partes, empezando con muy buen ritmo y volviéndose pausada cuando el debate moral de nuestro protagonista gana peso frente a sus acciones. También describe la decadencia de San Petersburgo, así como un retrato de la sociedad de la época. Aún así debo reconocer que no es una historia tan pesada como pueda parecer, pero recomiendo leerla con calma para disfrutar sin agobios de su desarrollo.

Y si necesito resaltar algo envidiable son esos magníficos personajes. Desde Dunia, hermana de Rodión Raskólnikov, a su mejor amigo, el paciente Razúmijin. Todos son indispensables e irán calando en la psique de ese maltrecho estudiante.

Ésta edición que tengo entre mis manos pertenece a la colección "Alma ilustrados" de la editorial Alma. Y sí, lo habéis adivinado: Es una edición ilustrada, en este caso por la fantástica creatividad de Ignasi Blanch. Una verdadera joya digna de coleccionistas que encumbra el valor de la obra a su máxima potencia.

Encantada por haberme atrevido al fin con ésta novela, "Crimen y Castigo" demuestra por qué ha logrado alzarse entre los clásicos y elevar el nombre de su autor por su dominio de las emociones. Muy recomendado para éstas tardes lluviosas en las que solo apetece leer, sin distracciones cerca.