¡Cuervos días!
¿Qué hace que un hombre sea un hombre? Y hablo de su comportamiento, su actitud. ¿Los hombres no abrazan? ¿Los hombres no lloran? ¿Los hombres son más violentos? Diréis que todo esto no son más que estereotipos o presiones sociales y estaréis en lo cierto, porque a ninguno debería definirnos nuestro género. Pero entonces... ¿Por qué se habla de masculinidad y se rechaza cualquier atisbo de fragilidad?
"Thomas Page McBee fue el primer boxeador transexual en combatir en el Madison Square Garden, pero este libro no va de eso. McBee nació con cuerpo de mujer, siempre se supo hombre, se operó a los treinta años y entendió que el mundo no volvería a ser igual. Porque cambiar de género lo cambia todo. Y de eso sí que trata este libro.

Un hombre de verdad es el relato en primerísima persona de esa transición, un testimonio lírico sobre qué significa ser hombre en el mundo actual. Cuando McBee decidió inscribirse en un gimnasio de boxeo para entender la masculinidad a partir de la violencia, se reconoció como amateur ante ese deporte y ante las preguntas más elementales sobre su propia identidad.

La historia de McBee puede leerse como un reportaje intimista sobre el acoso, el miedo, el rechazo y la aceptación. Pero sobre todo como una defensa de la fragilidad frente a los estereotipos omnipresentes del machito desfasado, con la certeza de que dentro y fuera del ring esta lucha es una sola. La suya, la tuya, la nuestra."
Precisamente esta semana vi algo que llamó mi atención. Dos hombres, buenos amigos que llevaban mucho tiempo sin verse. A la hora de despedirse no hubo ni un abrazo, ni un gesto de cariño. Nada. Se estrecharon la mano con energía, como si se fueran a desencajar los brazos. ¿De dónde viene esa necesidad de enmascarar las emociones y pretender una frialdad que roza lo absurdo? Thomas Page no nació en el cuerpo de un hombre, así que en sus primeros años fue tratado como una mujer. Sabe lo que es que te miren y te traten de dos maneras muy opuestas, pero siempre cargadas de prejuicios. Cuando su cambio físico se hizo visible, los desconocidos le trataban de manera diferente y sus conocidos le daban consejos sobre cómo comportarse. ¿Por qué no podía seguir siendo la persona que era?

A pesar de tener claro desde muy temprana edad que era un hombre, en su infancia lo educaron para temer a los hombres en callejones oscuros, en las puertas de los bares o en coches solitarios. Nunca se planteó que existiera otra posibilidad, que a alguien no lo educaran para tener ese tipo de inseguridades. Sufrió acoso, rechazo, incluso la violación. Por supuesto, proyectarse al mundo como un hombre no iba a ser fácil, sobretodo porque ellos ya habían decidido que iban a rechazarlo.

Thomas se apuntó a un gimnasio, el lugar donde con más ferocidad conocería lo que es la masculinidad y cuánto les condicionaba. Le dijeron  que la debilidad y el miedo son rasgos impropios de los hombres. Más bien, rasgos "de mujeres y homosexuales". En el ring, todos los hombres luchan por demostrar que son hombres "de verdad", no solo él. Debían mantenerse firmes, fuertes, libres de vulnerabilidades. Pero Thomas, como transexual, libraba otro tipo de combate contra los estereotipos. Imaginad lo que es que te digan "Échale cojones" cuando sólo tú sabes que no los tienes. ¿Debía decirles que era trans? ¿Cambiaba eso algo?
Los hombres no pelean cuando se sienten poderosos. Lo hacen cuando sienten que se cuestiona su poder.
Con el tiempo, hasta él fue consciente del sexismo que existe en la sociedad, pero también en sus propios comportamientos. Poco a poco fue dando mayor importancia o validez a las conversaciones con otros hombres. También por esa época, fue consciente de cuánto se había esforzado su madre por encajar y no intimidar a los hombres. Y de que su compañera de entrenamientos tenía que entrenar más duro que ningún chico solo para ser respetada como cualquiera de ellos. La realidad se abría paso frente a sus ojos. 

La gente cree que ser trans significa vivir "entre" dos mundos, pero no es exactamente así. En todo caso, en mi interior se ha generado un potencial para empatizar que tengo que desarrollar cada día, como si fuera un músculo, para hacerlo crecer.

Tal era su ejercicio de empatía que cuando salía a entrenar empezó a avisar de su presencia a mujeres solitarias para no intimidarlas, porque sabía lo que se siente cuando otro cuerpo se presenta ante ti como un arma, un enemigo. Los hombres, dice, tienen más posibilidades de pegarle a su esposa que a su jefe por mucho que lo odien. ¿Y eso cómo se explica? Por esa falsa creencia del sometimiento, de la propiedad, de ser superiores a alguien. Pese a inyectarse testosterona y sufrir sus cambios, no iba a dejar que el concepto que tenía de la masculinidad lo convirtiera en alguien violento y errático. Porque negarte una parte de ti mismo es lo que te vuelve peligroso. 

Mi interés por ser abrazado no había disminuído. No podía entender qué clase de relación se establecía entre la carencia de roce y el género. A mi me parecía una necesidad básica de todo ser humano.

Éste libro es más que una biografía, es un camino lleno de golpes (literales) en los que el combate pasa a ser metáfora de todas las experiencias que va conociendo en su vida. ¿Qué es la masculinidad? ¿Violencia, testosterona, un sentido depredador? No. Está en tu mano desmontar esos mitos. Y está bien ser como eres. Desmontemos los cuerpos y dejemos de verlos como hombres y mujeres. La realidad de nuestra identidad siempre estará ahí, y si queremos una sociedad igualitaria debemos empezar por abrazarnos a nosotros mismos. Me ha parecido una lectura muy necesaria y diferente a cualquier cosa que haya leído antes, porque abarca con gran humildad tanto sus errores como sus aciertos.

Boxear no le hizo ser más hombre de lo que era. Pero gracias a la gente de su entorno, los abrazos, los ojos morados, las lágrimas y todo el amor que sentía... sí que consiguió ser mejor hombre de lo que era.

El género no es una excusa. Todos tenemos responsabilidades, gente que nos necesita, momentos impresionantes de los que formar parte. No pasa nada por creer en la bondad, compartir responsabilidades, decirles a los nuestros que los necesitamos. Quizá algún día sea demasiado tarde y la culpa no será del género, sino de nuestra propia cobardía. 


¡Cuervos días!
Descubrir nuevos autores es toda una maravilla, os lo aseguro. Porque si te gusta el libro que lees, sabes que puedes elegir entre el resto de títulos de esa persona otro que quizá logre transmitirte el mismo entusiasmo. Me ha pasado con David Foenkinos, a quien leo por primera vez para verme sumergida en ésta novela que navega entre la penumbra y la luz.

"Antoine Duris es profesor en la Academia de Bellas Artes de Lyon, pero, de un día para otro, decide dejarlo todo para convertirse en un guarda del Museo de Orsay; en concreto, de la sala que alberga el retrato de Jeanne Hebuterne, de Modigliani. Mathilde, su jefa en el museo, se encuentra tan perpleja como atraída por su extraña personalidad y el enigma de su vida. Algo terrible le ha sucedido, pero ¿qué? De momento, para sobrevivir, Antoine solo ha encontrado un remedio: dirigirse hacia la belleza. Con ecos de la comedia romántica que lo consagró entre los lectores, La delicadeza, y también de la extraordinaria proeza literaria de Charlotte, ganadora del Premio Renaudot y el Renaudot des Lycéens), Hacia la belleza es una novela al mismo tiempo luminosa y oscura, llena de momentos y frases memorables, que nos invita a acercarnos, nosotros también, a la belleza."

Antoine es muy raro. Pese a tener un buen trabajo como profesor de artes decide mudarse a París y buscar un puesto como vigilante en el museo de Orsay... ¿Tiene algún sentido? Se muestra contrariado ante la ingenuidad de sus compañeros y su falta de conocimientos artísticos, le aburren las vacuas conversaciones que allí mantienen y la única persona con la que desea reencontrarse es su jefa, Mathilde Mattel. Pero hasta ella sabe que algo no va bien con Antoine, todo es demasiado extraño y da la sensación de que... está huyendo.

Lo más maravilloso de ésta novela es que en ningún momento sabemos quién es Antoine, qué hace ahí, por qué. Debemos progresar con la lectura para ir encontrando pequeñas respuestas, piezas de un puzzle que no nos desvelan ni en su contraportada, así que yo no voy a ser menos. Es de esas historias que debes dejar que te sorprendan. Aún así, hay cosas que sí puedo permitirme contar sin estropear ni un ápice de su belleza.

El día que se conocieron había tenido la sensación de encontrarse ante un hombre que se deslizaba; un hombre que, incluso sentado, rezumaba caída.

La novela mezcla temas muy variados y como en un lienzo, va pasando por etapas de luz, sombras, descubrimiento, caída, pérdida, amor, admiración, confusión... renacer. El papel del arte es evidente, todos los personajes parecen girar entorno a él: Huyen a los museos en busca de liberación, observan los retratos como si pudieran escucharlos o fantasean con ser artistas. No es ninguna metáfora: Realmente todos los personajes buscan la belleza del arte para olvidar una vida que les resulta insoportable sin él.

Pero no hay un único protagonista, como podría parecer. Antoine deberá hacerse a un lado con la llegada de Camille, una muchacha fascinante para la que el arte es su medio de expresión predilecto. Sus padres son testigos de ésta pasión y la apoyan en todas sus decisiones, convencidos de que necesita mejorar sus aptitudes si quiere aspirar a exponer sus obras. Pero un día, sin explicación aparente, Camille se encierra en sí misma y decide dejar de pintar.

Tampoco Antoine lleva la vida que querría. Lo ha dejado con su novia y mientras que ella parece capaz de seguir adelante, para él todo ha cambiado. Ni siquiera su repentina marcha parece perturbar a la gente de su entorno, que no le dan la mas mínima importancia. Sólo su hermana sospechará que hay algo más en el comportamiento de Antoine, algo que se está guardando para sí y que pesa más que cualquier carga física.

Creo que el autor dispone de una sensibilidad admirable para transmitir justo lo que desea, y la forma en que describe cada situación lo hace aún más poderoso. Domina el lenguaje de manera... salvaje. Tiene frases muy potentes, con apenas un par de líneas sabe cómo desequilibrarte.

Se sentía absorbida por un abismo infinito, un abismo en medio de su cuerpo, un abismo en el lugar del corazón.

"Hacia la belleza" me ha parecido una novela bellísima, valga la redundancia. Juega perfectamente con todas esas sensaciones, momentos de felicidad y hasta divertidos con otros de profundo dolor que lograrán acercarnos a las lágrimas. Incluso diría que se permite convencernos de que el arte no se encuentra sólo en los lienzos o en los museos, sino también en el cine, la música... y por supuesto, la literatura.  Sólo así se explica tan brillante desarrollo, la forma en que descompone nuestros sentimientos y nos arrastra hasta un desenlace fulminante. 

Hubo páginas me condujeron hacia un ensueño desolador, imágenes que me encogieron el alma. Porque todo parecía tan real... la melancolía, el dolor. Pero también encontré esa belleza, tan necesaria para resarcirse de lo que no nos deja dormir. Estuvo ahí todo el tiempo, esperándome, al final del camino. 

Una obra muy necesaria con temas que no podemos permitirnos silenciar. 



¡Cuervos días!
Imaginad una población llena de supersticiones, donde los fantasmas y demonios parecen campar a sus anchas. Hace años allí existió un terrible asesino que enterraba vivas a sus víctimas. Pero... ¿Y si estuvieron equivocados todo el tiempo? ¿Y si hay algo mucho más perverso aún conviviendo entre ellos?

"La carrera profesional de Florence Lovelady llegó a lo más alto cuando treinta años atras ella misma dirigió el arresto de Larry Grassbrook, un fabricante de ataúdes y asesino en serie. Como algo propio de nuestras peores pesadillas, las víctimas eran niños y fueron enterrados vivos. Florence resolvió el misterio y encerró a Larry en la cárcel durante el resto de su vida, justo antes de que más niños fueran asesinados.

Pero ahora, treinta años más tarde, Larry ha muerto y los eventos del pasado se comienzan a repetir. ¿Hay alguien copiando los asesinatos cometidos por Larry? ¿O estuvo Florence equivocada durante todos estos años? Pero cuando su propio hijo desaparece en circunstancias similares, el caso no solo es que vuelva a abrirse, ahora es personal.

¿Hay algo mucho más siniestro y macabro en juego?"

#ELVENDRAPORTI

Narrada a dos tiempos, la novela nos mantiene inmersos en los oscuros acontecimientos de 1069 hasta volver a 1999, donde los muertos parecen retornar a la vida para saldar viejas cuentas pendientes. Florence apenas acababa de llegar a Sabden cuando la encomendaron resolver aquel caso que condenó a Larry Glassbrook, el enterrador de la localidad. Todas las pruebas apuntaban en su dirección. Pero... ¿Y si se equivocaron y sentenciaron a un hombre inocente?

Larry acaba de morir. Florence siente que debe volver a aquella ciudad que tan malos recuerdos la trae, al menos para hacerle una última visita al hombre que por algún tiempo la acogió en su propia casa y del que jamás hubiera desconfiado... hasta que las cosas se torcieron. Para conocer la verdadera historia, la novela nos llevará en un salto en el tiempo hasta su primera vez en Sabden, cuando conoció a la familia Glassbrook y la acogieron en su casa.

Por aquel entonces Florence era la novata en el cuerpo y la única mujer, lo que la convertía en un blanco fácil para sus compañeros. Nadie la tomaba en serio, preferían tenerla de aquí para allá sirviendo cafés antes que tener en cuenta sus interesantes aportaciones. Han desaparecido tres chicos y la aparición de uno de ellos en un féretro hace intuir que conviven con un peligroso asesino en serie... que entierra vivas a sus víctimas. Junto a ellos siempre aparece una efigie de arcilla, una "muñeca del Louvre" realmente siniestra... como si se hubiera ejercido algún tipo de brujería, una maldición, un ritual. Siguiendo ésta pista, Florence descubrirá que en Sabden existen no sólo grupos masónicos, sino también aquelarres donde se cree en la magia y la fuerza de los elementos.

Era otra época. La fe religiosa era incuestionable. La gente creía en el demonio y todo lo malo. Cuando la gente, sobretodo las mujeres, actuaba de na manera poco ortodoxa, en especial si gozaban de un éxito inexplicable, era fácil acusarlas de tener poderes sobrenaturales.

Cuando volvamos al presente ya no nos enfrentaremos a una joven que empieza a labrarse un reconocimiento, sino a una mujer atormentada que guarda fuertes recuerdos con aquella localidad. Además, ahora es madre. Ben la acompaña en su viaje y será pieza indispensable para resolver la conexión entre lo que sucedió hace treinta años y los extraños sucesos que se repiten en el presente. La muerte de Larry no ha sido el final, más bien el principio. Ahora hay una nueva figura de arcilla y Florence está convencida de que la figura retratada es ella misma.

La ambientación en la novela es sublime, rozando una oscuridad casi constante salvo por algunos capítulos más pausados. Me resultó muy interesante ver cómo la protagonista se abre paso en un mundo de hombres cargado de prejuicios, demostrando su valía y siendo prácticamente la única responsable, para bien o para mal, de la resolución del caso. En ella hay una absoluta transformación como persona, aunque siempre se muestra tenaz e indisciplinada. Desconfía de su compañero Tom, el único que parece apoyarla en todas sus locuras, y hasta de Dwayne, por más que éste se muestre del todo solícito a ayudarla en su investigación. Pero sin duda la gran revelación de su vida surge cuando conoce a Daphne y Avril, una pareja de... brujas. Ellas tienen una versión muy diferente de lo que está sucediendo en Sabden, pero nadie parece dispuesto a creer que los asesinatos sean cosa de brujería, que existan los fantasmas o que la luna guarde influencia con las muertes. ¿Tú lo creerías?

Es lo que hacen los hombres cuando tienen miedo y se sienten impotentes y fuera de control. Se vuelven contra el desconocido, normalmente una mujer, y la culpan de todo lo que va mal. 

Sharon Bolton habla de lo que conoce, inspirándose en historias con las que ha convivido: Los juicios de las brujas de Pendle. Ser mujer en Pendle era tanto un regalo como una maldición, ya que según una leyenda recibían el bautismo dos veces, y la segunda, era para quedar al servicio de un maestro completamente distinto. Tan oscuras acusaciones están muy presentes en ésta novela, que pese a ser ficción guarda una peligrosa cercanía con la realidad. Mujeres juzgadas y condenadas por poco más que su naturaleza, extrañas supersticiones que nadie se cuestiona, una represión injustificada donde las víctimas pasaban a ser verdugos.

"El artesano" ahonda en todos estos temas, sin ser una obra sobrenatural. Están presentes estos mitos y creencias, le dan ese toque diferencial con otras novelas, pero no deja de ser la búsqueda de un asesino frente a un sinfín de falsas sospechas y engaños. La autora intenta por todos los medios llevarnos por el camino equivocado, aunque debo reconocer que no la ha funcionado. Tuve mis sospechas, y acerté. También sentí que la historia en el pasado estaba muy bien narrada y explorada, pero al volver al presente todo se precipita y se vuelve más previsible. Por suerte, es casi en la parte final de la novela, donde resulta imposible soltar el libro ya que quieres conocer la resolución a tantas incógnitas.

"El artesano" desentierra algunas leyendas de lo más sádicas y nos enseña que lo más oscuro de la humanidad puede estar arraigado precisamente en sus creencias, su educación. Todo un engranaje con el que pretender justificar sus injustificables actos. Una red protectora para aislar lo que no nos interesa aceptar. Nunca se sabe quién puede acabar convertido en asesino, ni qué motivaciones pueden arrastrarlo. Pero nunca habrá excusas que lo defiendan.





¡Cuervos días!
Que Don Winslow saque un libro para mi siempre es motivo de celebración, pero si encima es la conclusión de una de mis sagas favoritas... no quería elevarme demasiado las expectativas, pero sabía que no me decepcionaría. No lo ha hecho. "La frontera" es tan bueno como los anteriores y plantea nuevos e inevitables conflictos.
"Hace cuarenta años que Art Keller está en primera línea de fuego del conflicto más largo de la historia de EE.UU.: la guerra contra la droga. Su obsesión por derrotar al capo más poderoso, rico y letal del mundo; el líder del cártel de Sinaloa, Adán Barrera; le ha costado cicatrices físicas y mentales, tener que despedir a personas a las que amaba e incluso se ha llevado parte de su alma.

Ahora Keller se encuentra al mando de la DEA viendo cómo al destruir al monstruo han surgido otros treinta que están llevando incluso más caos y destrucción a su amado México. Pero eso no es todo.


El legado de Barrera es una epidemia de heroína que está asolando EE.UU. Keller se lanza de cabeza a frenar este flujo mortal, pero se encontrará rodeado de enemigos, personas que quieren matarle, políticos que quieren destruirle y, aún peor, una administración entrante que comparte lecho con los traficantes de drogas que él quiere destruir.

Art Keller está en guerra no solo con los cárteles, sino con su propio gobierno. La larga lucha le ha enseñado más de lo que nunca habría imaginado, y ahora aprenderá la última lección: no hay fronteras."
"La frontera" es la continuación de "El poder del perro" y "El Cártel" (Reseña aquí). Se puede leer independientemente de estos, pero os recomendaría no hacerlo y leerlos expresamente en ese orden para disfrutar de una de las mejores sagas del narcotráfico que existen. Don Winslow se ha documentado como nadie y no solo destapa secretos y engaños en un mundo donde nada es lo que parece... también es una auténtica delicia como escritor, así que la combinación entre ambas vertientes da como resultado una joya de libro. Intentaré no hacer spoilers explícitos de los anteriores libros, pero está claro que algunos detalles de ésta trama insinúan lo que pasó en ellos así que os aviso previamente a los que no queráis leer el resto de la reseña.
Hay dos teorías sobre lo que pudo pasarle a Adán Barrera: Unos dicen que murió en Dos Erres. Otros, hablan de la llamada "tumba vacía". De un hombre cuya maldad es capaz de sobrevivirle. Sin cuerpo... ¿Realmente podemos declararlo muerto? Y si lo estuviera... mataron al lobo, pero ahora hay un montón de coyotes que ansían su porción del pastel. 

Ésta trilogía es una novela coral a gran escala, con muchísimos personajes e historias que no necesariamente se van a cruzar entre sí, aunque suelen hacerlo de la manera más impredecible. Tenemos narcos, yonkis, pero también políticos, agentes de la DEA... y personas normales que "pasaban por allí". En ésta novela, por ejemplo, conoceremos a Nico "El rápido". Es sólo un niño, pero vive en un barrio marginal donde las bandas callejeras son la ley. O se une a ellos, o lo matan a él y a su madre. Como única alternativa Nico decidirá huir de allí junto a su mejor amiga, Flor, aunque saben que las posibilidades de llegar a América son escasas. Por el camino podrían ser convertidos en esclavos, o asesinados, a las chicas pueden violarlas y venderlas. E incluso si alcanzan su destino, corren el riesgo de ser deportados. ¿Pero qué opciones tiene, si allí de donde viene sólo le espera la muerte?

Una frontera es algo que nos separa, pero que también nos une.

Por otra parte también tenemos a John Dennison, aspirante a presidente de EEUU, que representa la más fiel y mordaz crítica a la política de Donald Trump. Es un hombre ambicioso, cargado de odio hacia sus diferentes y que no dudará en iniciar una guerra personal contra nuestro protagonista, Art Keller. He disfrutado de ésta trama política, porque resulta increíble cuántos paralelismos y similitudes tiene con la vida real y la de veces que tratan de tomarnos por tontos mientras ellos se llenan los bolsillos. Dice la novela: La solución no está en rehabilitar a los adictos, sino en dejar de llevar la droga hasta la puerta de sus casas. ¿Pero cómo hacerlo si el negocio de la droga es el que más dinero mueve?

Hoy en día muere más gente por sobredosis que en accidentes de tráfico o por arma de fuego. Todo ello, siendo ilegales las drogas.
La heroína se ha convertido en una epidemia más mortal y adictiva que ninguna droga anterior. Es fácil obtenerla, es fácil querer más. A nadie le preocupan los chicos muriendo en las calles. Nadie cree que Jacqui y Travis merezcan algo mejor. O tal vez sí, porque el agente Cirello va a intentar ayudarlos a desengancharse... si no lo matan antes. Cirello trabaja como infiltrado para desenmascarar los acuerdos entre narcos y políticos. Incluso la casa blanca podría verse salpicada si logran acercarse lo suficiente, pero hay corruptos hasta en las más altas esferas que lucharán porque esto no pase.

En las calles hay nuevos cárteles y una nueva generación de señores de la droga. Se hacen llamar "Los Hijos", sucesores de grandes narcos como fueran los Tapia o los Esparza. Para combatirlos Art Keller deberá volver a ponerse al frente de un equipo en la DEA y a su lado contará con el impulsivo y ambicioso Hugo Hidalgo, hijo del que fuera su mejor amigo. ¿Pero podrá Hugo anteponer las órdenes de Keller a su sed de venganza?

Llevamos nuestra pena como una especie de medalla. La arrastramos como una cadena, y pesa mucho, Mari. No quiero que nos venza, que nos degrade. Hemos perdido ya muchas cosas. No nos perdamos también el uno al otro. Sería una pérdida demasiado grande.

Junto a este rico abanico de personajes, seguimos teniendo, al igual que en "El Cártel", periodistas que luchan por hacer su trabajo y que en gran medida son comprados o amenazados para no hacer pública la verdad. Supongo que una historia tan dura como ésta no se sostendría sin hablar de todos aquellos que se ven afectados, y me alegra decir que incluso ahí acierta. No imaginamos la magnitud que un acto puede alcanzar, a cuántas familias dejará desoladas.

Creo que para ser una saga, es increíble el nivel que ha mantenido desde el primer libro hasta éste, siempre constante, añadiendo nuevos ingredientes o personajes y sin nunca volverse tedioso (Y decir esto de un libro de casi mil páginas...). Además puedo decir que me he emocionado reencontrándome con algunos de mis personajes favoritos, de los que siempre te preguntaste "qué fue de sus vidas". Es malo encariñarse de alguien en este tipo de historias, lo sé. Al final... nunca sabes si saldrán con vida.

Si no investigamos exhaustivamente y de manera honesta la corrupción que afecta a nuestro país y la perseguimos judicialmente, somos unos hipócritas de la peor especie y deberíamos abrir las puertas de la cárcel a todos los hombres, mujeres y niños (Sí, niños) que actualmente cumplen condena por posesión o tráfico de estupefacientes.

Pocas veces una historia me llega tan hondo y me engancha tanto como ésta trilogía, así que agradezco enormemente a Don Winslow todo el tiempo y años que la ha dedicado, solo para que hoy, podamos disfrutarla. Al parecer su próxima novela saldrá en 2021 y ya ha dejado claro que lo de las drogas "se acabó", es hora de pasar página.
Ahí estaré yo otra vez.

Broche de oro para la poderosa trilogía que busca darnos algo más de lo que sale en los titulares. Quiere humanizar a las víctimas, visibilizar el dolor y abrir los ojos a todo un mundo de poder y engaños del que muchos nos intentan mantener apartados.