¡Cuervos días!
Hoy vengo encantada de descubriros lo nuevo de Alejandro Palomas, su obra más personal tras años de silencio. Una catarsis donde plasma lo que tanto cuesta formular porque no queremos que nos duela, pero es necesario hablar. Necesario que se oiga.

"Este es el libro más luminoso, impactante y real que alguien puede escribir. Tras una niñez marcada por los abusos sexuales, años de eterno acoso escolar y una hipersensibilidad que en no pocas ocasiones lo llevó al borde del suicidio, Alejandro Palomas hila en estas páginas un relato sereno y electrizante con el que sobrevuela sin filtro los recuerdos de infancia, la relación sin igual con su madre, la sombra de un padre finalmente desaparecido y el poder de la imaginación y de la escritura como la última tabla de salvación. Este es el testimonio más sincero de un hombre que apostó por vivir y que lo consiguió gracias a su pasión por inventar y compartir mundos, siempre desde la ternura y el humor, y que ahora transforma su vida en la mayor de las historias.

La literatura le permitió crear universos imaginarios mejores que la vida que le rodeaba y con los años estas ficciones le han ayudado a encontrar las palabras para mostrar toda la verdad."

 Su denuncia no dejó a nadie indiferente y por semanas estuvo en boca de todos, porque no se podía escapar a la alargada sombra que desplegaron sus palabras. Y sin embargo, como siempre, el tiempo disipa el ruido y parece que un manto protector vuelve a tapar lo que no gusta que se vea. Porque esto no se dice, de esto no se habla. 

Alejandro Palomas denunció haber sido víctima de abusos sexuales por parte de un docente religioso. Lo que sigue, si no lo llegasteis a ver, lo podéis imaginar. ¿Pero qué ocurre con la persona que ha decidido plantar cara a su pasado, a una etapa tan dolorosa y ahora se ve expuesto a los ojos (y el juicio) de todos?

Quizá era necesario que concibiera este libro. Porque si para él la escritura fue un salvavidas, sin duda era el momento de plasmar en un papel toda una vida de silencios y heridas que inevitablemente van formando el carácter de la persona. Y a la vez son terapia. Es reconciliarte con una parte de ti a la que rara vez miras a los ojos y con la que al fin has decidido hablar.

"Esto no se dice" parte de una denuncia pero despliega sus alas para ser un álbum de recuerdos mucho más completo y humano. No se centra en el horror sino que nos descubre la parte mas íntima y humana de su autor. Desde el amor por las mujeres de su familia al poderoso vínculo que establecemos con nuestros amigos animales, la necesidad del desahogo, el vacío de la pérdida. Lo llamaría autobiografía sino fuera porque la sensibilidad de su prosa me transporta más allá del relato de su vida. Y no. Éste libro contiene más de una vida, tiene la esencia de todos los que alguna vez hemos sentido lo que él nos hace sentir al leerlo.

Asumí que hay hombres y mujeres impares y que yo soy uno de ellos. Acepté que no sé darme, porque no confío en quien me da sin pedir nada a cambio, que ocho años es demasiado pronto y que una parte de mí había muerto en ese niño.

No os voy a mentir, no es una lectura fácil. Hay capítulos y fragmentos que lograron hacerme un nudo en la garganta, y recuerdo haber tenido la mala suerte de padecer molestias digestivas el día que llegué a la peor parte. Ahí, completamente sumergida en el libro, comprendí que a veces es necesario incomodar. Que hay que decir lo que nadie quiere oír para evitar que los culpables salgan indemnes. Que otros pasen por ese mismo capítulo sin que nadie de la cara por ellos. Y da igual a qué estatus pertenezca el agresor.

Son muchos los temas que se entrelazan en sus páginas: Acoso escolar, machismo, homofobia, soledad. Pero también un amor, una madre, un perro. Y por supuesto la literatura.

Si me pongo técnica no puedo pasar por alto el mimo con el que ha sido impreso, alternando algunas viñetas de comic en momentos muy precisos que los acercan aún más a nosotros. Como curiosidad, el libro incluye uno de los poemas más íntimos y personales que el autor ha llegado a escribir y por pura maldad no pienso revelar de cuál se trata. Llegad a él.

Cuando acabé de leer, igual que voy a finalizar esta reseña, sentí que alguien se había abierto en cuerpo y alma y me había hecho uno de los regalos más valiosos que existen. Sentí que todos tapamos nuestros descosidos para que los demás no sepan que estamos rotos, pero que incluso así somos capaces de hacer cosas grandiosas. Que la vida no nos trata bien a todos, muchos estamos perdidos, pero siempre hay algo en el camino que nos hace recuperarnos. 
Sentí que en su intento por destruirnos, han creado una cadena de voces que armonizan juntas.

Gracias, Alejandro.





¡Cuervos días!
Tenía muchas ganas de leer esta novela basándome en opiniones que había leído, su historia, las odiosas comparaciones que la situaban cerca de otras autoras que me encantan. Y ya sabéis que no me gusta destripar una reseña, así que dejaré mi opinión para el... final.

"Eve tiene unos treinta años, una novia que la adora y el temor oculto de estar malgastando su juventud con una sola persona. Una noche cuelga unas fotos desnuda en internet. Así es como conoce a Olivia y, a través de ella, a Nathan, su pareja. A pesar de sus dudas, pronto se ve inmersa en un affaire con los dos que la perturba y la engancha. A medida que la relación clandestina se enreda en apartamentos y locales de Nueva York, Eve descubre la cara más oscura del sexo y se pregunta hasta qué punto nuestros deseos nos definen.

Este debut inteligente y provocador es una mirilla abierta a las vidas de tres personajes esclavos de sus deseos, un acto de voyerismo que nos confronta con los rincones más inhóspitos de nuestros anhelos."

En la ficción, las relaciones personales (aún) son retratadas de una forma demasiado convencional. Escandaliza que los personajes mantengan una relación abierta, polígama, fuera de los moldes. Pero es necesario explorar qué queda fuera de lo cotidiano para así comprender la complejidad de nuestras emociones y cómo, efectivamente, cada persona es un mundo.

Por eso es fácil despreciar a Eve, que en teoría tiene una relación perfecta. Siempre piensa así de su novia, alguien que siempre sabe acertar con sus necesidades y no podría ser más atenta. ¿Entonces, qué falla? ¿Qué la empuja a subir unas fotos y dejarse tentar por unos encuentros con unos desconocidos?

Llegados a este punto muchos estaréis pensando: Vaya novela tan hedonista. ¡Qué egoísta es Eve! Y creo que parte del objetivo es ese, juzgar a la protagonista. Porque todos hemos fantaseado alguna vez con salir de esa normatividad, experimentar algo oscuro y fuera de control. Está en el juicio de cada uno decidir si Eve actúa bien o no, pero nosotros, como testigos, podemos disfrutar del análisis interno que ella hace de la situación sin tener que pasar por su lugar.

Porque "Los favores" es más que un recorrido por las vidas de sus personajes, es también un profundo análisis dentro de nuestros sentimientos que nos obligará a reflexionar sobre quiénes somos y qué deseamos. Su intimidad nos envuelve. ¿Qué es tener conexión con alguien? ¿Dónde empieza lo inmoral y quién lo decide?

No faltan conversaciones sobre diversos temas que sin duda le han valido comparaciones con otras autoras, como Sally Rooney y Ottessa Moshfegh. Y sí, puede que vea esa fina línea pero me niego a meter a todas estas autoras en un saco solo porque escriban con un género similar. 

En lo personal tengo sentimientos encontrados. Es cierto que se lee rápido, y que engancha. Pero me obliga a cuestionarme tantas veces lo que estoy leyendo y me ha costado tanto comprender las decisiones de Eve que por momentos no sabía si odiaba al continiente o su contenido. Y creo, dejando reposar la obra, que no compartir algunos juicios no ha conseguido que no disfrute de la experiencia de su lectura. De ahí mi buena valoración.

"Los favores" es precisamente eso. Huir de una lectura vacua para enfrentarnos a la carne viva, en sudor y desenfreno, en sentimientos más profundos y en personas repletas de aristas capaces de hacer que nos cuestionemos nuestra propia realidad. 








¡Cuervos días!
A estas alturas debe ser poco lo que no se haya escrito de Juana de Castilla, aunque como sabemos muchas veces se base en conjeturas o revisiones de lo que la Historia ha maquillado. Lo que sí es cierto es que, pese a ser uno de los personajes históricos más populares, su verdad aún se ve opacada por el ruido malintencionado que siempre la ha rodeado.

"Año 1496. La infanta Juana se dirige a Flandes para casarse con el archiduque Felipe de Habsburgo. Con ella viaja el juego trobado, una baraja poética que la reina Isabel le ha regalado. Los naipes retratan a las damas que los juegan con cuatro suertes: un árbol, un ave, un refrán y un romance. A Juana la representan el naranjo, en alusión a la boda, y la elegante garza, que exalta su belleza. La novia parte de Castilla dispuesta a cumplir los designios dinásticos de los reyes. Se lleva con ella a dos de sus damas más queridas, doña María Manuel, rosa efímera; y doña Ana de Beaumont, ciprés siempre verde. El relato acompaña a las tres mujeres desde su llegada a Flandes hasta el nombramiento, en 1500, de Juana como heredera de las coronas de Castilla y Aragón. En estos cinco años el juego trobado les sirve de oráculo ilícito y de consuelo. Los naipes entretienen a las amigas en los días lluviosos, predicen la suerte de amores y las guían en la maraña de intrigas cortesanas. Los palacios flamencos son auténticos hervideros de maquinaciones que ponen a prueba el matrimonio de Juana y el futuro de la dinastía Trastámara. Los Reyes Católicos quieren aislar a Francia, pero Felipe discrepa y ve en su esposa castellana el instrumento perfecto para oponerse a la voluntad de sus suegros. Estos son, para Juana, los años decisivos: pasa de ser una joven obediente a una princesa a la que hay que controlar. La muerte de sus hermanos la ha convertido en inesperada heredera y en puerta de entrada de los Habsburgo en España. Y el juego trobado nos los cuenta todo."

Los años de Juana de Castilla en Flandes marcan un espacio más desconocido en su vida, desde que abandona su núcleo familiar en Laredo para acudir al encuentro del que será su marido, el archiduque Felipe de Habsburgo. Asistiremos a su despertar sexual, su evolución política y su madurez humana tras pasar de brazos amigos a un mundo repleto de conspiraciones y peligros.

Pero no viaja del todo sola. Juana lleva consigo a María Manuel y Ana de Beamount, las jóvenes damas que la asisten y hacen compañía. Juntas aprenderán a utilizar la baraja que la reina dio a su hija antes de su partida, un juego trobado capaz de predecir acontecimientos.

Así, valiéndose de las cartas y de los cotilleos que llegan a oídos de las damas, iremos tejiendo una completa narrativa entorno a Juana y aquellos perdidos años. Sus frugales sueños de un matrimonio feliz desaparecen tan pronto como comprende la ambición de Felipe, que a su vez la acerca a traiciones de aquellos a quienes consideraba más leales. Y Juana pasará de ser una joven maleable a una mujer que no se deja gobernar.

Me encanta que Neus Arqués deje en un segundo plano los presuntos problemas mentales de Juana, que siempre parecen anteponerse a su persona y nublan su verdad. Todos hemos oído el sobrenombre con el que ha sido conocida a lo largo de la historia, no necesitamos volver a enterrar a ésta mujer tras el morbo y el odio con el que fue inmortalizada. Me parece mucho más interesante disfrutar de su humanidad, comprender las penurias por las que tuvo que pasar y cuestionarse si fue cierta toda su locura o tal vez su entorno, y en especial los hombres que no podían tolerar su poder, quienes la arrastraron a ese carácter taciturno.

La historia de una infanta que fue feliz y será reina. De un marido que fue amante y será traidor. De dos damas que fueron amigas y serán peones. Y de un juego de naipes.

Y así, sin dejar de ser fiel al personaje, "El naranjal y la garza" nos ofrece una lectura fluida donde no faltan las traiciones, pasiones, e intrigas en medio de una transición política de la que nadie escapa.

Porque es indudable que el protagonismo recae en las mujeres, en cómo la sociedad las aparta de los asuntos políticos o los hombres controlan su capital para minimizar sus oportunidades. Pero parecen olvidar que una mujer siempre cuenta con sus propias armas para hacerse ver.

También es de agradecer que incluya un listado de los personajes históricos que aparecen por sus páginas, así como una breve cronología que huye de la historia novelada y nos acerca a la amplia documentación que hay detrás.

Como dato curioso: A medida que las damas juegan con las cartas iremos leyendo diversos fragmentos poéticos sacados directamente del Cancionero general de Hernando del Castillo, publicado en 1511. El juego trobado era una baraja de 46 coplas que incluía a los seis miembros de la familia real y las cuarenta damas de la nobleza.

En su conjunto, una novela muy bien documentada que huye de lo que ya creíamos saber para presentarnos otras intrigas igual o más de interesantes, con un toque erótico y una inmersión necesaria en la realidad de estas mujeres que atrapará al lector y atraerá nuevas miradas hacia Juana, Juana de Castilla.







¡Cuervos días!
Volvemos a la novela histórica de la mano de Yona, una muchacha alejada de la civilización que tendrá que aprender a marchas forzadas lo que supone la convivencia en tiempos de guerra, y a lidiar con sentimientos desconocidos que podrían ser más peligrosos que sus enemigos.

"Tras haber sido robada a su acomodada familia alemana y haber sido criada en la implacable naturaleza de Europa del Este, la joven Yona se encuentra sola en 1941 tras la muerte de su secuestradora. Sin embargo, su solitaria existencia se ve interrumpida cuando se cruza con un grupo de judíos que huyen del terror nazi. Ella se sorprende al descubrir lo que está sucediendo en el mundo, por lo que se compromete a enseñarle al grupo todo lo que sabe sobre la supervivencia en el bosque. A cambio, ellos le dan algunas lecciones sorprendentes sobre cómo abrir su corazón después de años de aislamiento. Pero cuando la traicionan y Yona escapa a un pueblo ocupado por alemanes, su pasado y su presente se unen en una colisión impactante que podría cambiarlo todo."

1941. Tras toda una vida criada por la misma mujer que la arrancó de brazos de sus padres, ahora Yuna está completamente sola en medio del bosque. Sabe lo que la enseñaron, cree estar preparada. Pero los monstruos del mundo exterior son demasiado imprevisibles.

Para empezar desconoce su propio origen y muy pronto comenzará a notar que es mejor ocultar esa información a los demás. Si es alemana, ninguno de los judíos que ahora huyen por el bosque confiará en ella cuando pretenda aplicar sus conocimientos y ayudar en su supervivencia. ¿Pero está preparada para un enemigo tan voraz como una Guerra Mundial?

La narración es tan fluida y sencilla que cuesta determinar el género de la novela, si es histórica o de aventuras, si nos llevará a un escenario bélico o a un romance clandestino. Nada parece escrito, y es irónicamente uno de sus puntos fuertes.

Los capítulos son breves y llenos de diálogos. Iremos alternando en diversos escenarios siempre tan inexpertos como Yuna, sin saber qué nos depara la historia pero inmersos en ella.

Pero también hay luz. En las épocas en que reina una gran oscuridad, la luz siempre consigue brillar. Porque hay gente que decide ser valiente y decente.

La novela está basada en hechos reales, en la valiente historia de una comunidad de más de mil personas que luchó y sobrevivió en el bosque de Naliboki. "Las adversidades le enseñan a uno a vivir", relató el protagonista real a la autora mientras se documentaba para escribir su novela.

Me parece importante recalcar que esta novela hace justicia a sus vidas y la valentía con la que plantaron cara al miedo, porque todos en algún momento pasamos por situaciones inesperadas que nos ponen a prueba y pueden diezmar cualquier ápice de esperanza. Y en este caso, vidas de todos los que tuvieron que huir, todo lo que tuvieron que superar... y en contraparte, el nivel de maldad que podemos alcanzar con los de nuestra propia especie.

No es otra novela sobre la II Guerra Mundial. Creo que Kristin Harmel hace un trabajo prodigioso al aislarnos de la realidad durante todo su desarrollo como si se tratara de una historia de absoluta ficción, y aún así transmitiendo a la perfección ese mensaje de resiliencia y fortaleza humana.

No importa el destino que te esperaba al nacer. Importa en qué hayas elegido convertirte.

Me alegra haberme adentrado "En el corazón del bosque", probablemente es de esas historias que me acompañarán a lo largo de la vida y nunca terminaré de olvidar

Olvidar, terrible verbo. Y bendita literatura, que conjuga con tanta humanidad los hechos más atroces de nuestra sociedad para tratar de aprender y no repetir sus errores. Siempre existirá la maldad, pero nunca debemos dejar de cultivar la amabilidad. A la hora de la verdad somos un único pueblo con un único corazón.