¡Cuervos días!
Curioso como una novela de ciencia ficción logra tantas similitudes con los tiempos (del odio) que nos ha tocado vivir. Pero esa esa la suerte de la ficción, que nada se escapa de sus posibilidades y en el marco de una fascinante aventura podemos encontrar reflexiones dignas de tener en cuenta.

"Independiente, poco sociable, intuitiva y poderosa, la detective replicante Bruna Husky sólo tiene un punto vulnerable: su gran corazón. Cuando el inspector Lizard desaparece sin dejar rastro, la detective se lanza a una búsqueda desesperada y contrarreloj del policía. Su investigación la lleva a una colonia remota de Nuevos Antiguos, una secta que reniega de la tecnología, así como a rastrear los orígenes de una oscura trama de poder que se remonta al siglo xvi. Mientras tanto, la situación del mundo se hace más y más convulsa, la crispación populista aumenta y la guerra civil parece inevitable.
Bruna tendrá que hacer frente a su mayor temor, la muerte, en una historia que es un certero y deslumbrante retrato de los tiempos en que vivimos.
Los tiempos del odio es una novela intensa y de acción trepidante, en la que están presentes los grandes temas de Rosa Montero: el paso del tiempo, la necesidad de los otros para que la vida merezca la pena, la pasión como rebelión frente a la muerte, los excesos del poder y el horror de los dogmas."

Bruna Husky es una replicante del año 2109, donde trabaja como detective privado. Podría ser una simple historia de ciencia ficción si no fuera por lo bien que teje unas tramas con otras y nos atrapa en las angustias de su propia protagonista: Paul Lizard ha desaparecido justo cuando está segura de estar perdidamente enamorada de él.

Pero vayamos paso por paso: "Los tiempos del odio" es la tercera entrega de Bruna, aunque la historia se entiende por sí sola y no es necesario haber leído los anteriores libros para disfrutar de la novela. Eso sí, los recomendaría para adentrarse por completo en este fascinante futuro utópico y todo cuanto va evolucionando en él. En ese caso, el primer volumen fue "Lágrimas de lluvia", seguido por "El peso del corazón".

Volviendo a la figura de Bruna, su indiscutible protagonista, creo que es evidente a lo largo de toda la novela lo importante que es su papel. Tiene una personalidad fuertísima, vive con el miedo a su cercana muerte (Sabe que la quedan apenas tres años, puesto que los replicantes solo viven diez) y teme haberse enamorado cuando apenas la queda tiempo de disfrutarlo. Por ello, cada segundo es esencial y nos enseña de formas maravillosas el valor de cada instante, cada acción. Pero no sería ni la mitad de interesante sin su carácter reivindicativo o esa frialdad con la que pretende parecer imperturbable
En la búsqueda de Paul la acompañan sus siempre leales amigos Yiannis, Oli, su mascota Bartolo y algunas nuevas incorporaciones, como Ángela (Fugada de un centro de rehabilitación para genios) o Barri Aznarez, una presunta hermana de Paul de la que no existen datos que lo demuestren porque se niega a formar parte del mundo tecnológico y moderno.

La creatividad parece ser de algún modo hija de lo que nuestros antepasados llamaban erróneamente locura. Mozart, Goya, Schumann, Beethoven, Leonardo DaVinci, Virginia Woolf, Galia Lalanda o Miguel Ángel conocieron el lado oscuro de su genialidad. 

Los terroristas a los que se enfrentan reciben el nombre de Ins, y reclaman obtener su propia justicia de un modo inmediato o habrá consecuencias. Cada día morirá uno de sus rehenes si los Estados Unificados de la Tierra no aceptan sus condiciones. Por si fuera poco, éste estado de caos propicia la aparición de un nuevo político que predicará con la ilusión de un futuro mejor y tratará de ganar adeptos en tiempos de crisis. Pero en un mundo donde el horror cabalga salvaje y cada día gana mayor fuerza... ¿Quién tiene tiempo para la tolerancia y la concordia? ¿Llevará razón el subtítulo de la novela, y sin amor, no merece la pena vivir?

Ni el mal tenía castigo, ni el bien premio.

Rosa Montero nos trae una historia futurista donde se aprecian grandes avances, pero también otras lacras que aún siguen obstruyendo el progreso de la sociedad. Encontramos que el sexismo ha sido deconstruído, se inclulca un gran respeto por los animales, y sin embargo el terrorismo, la guerra y los cambios políticos siguen a la orden del día.

La saga recuerda inevitablemente al género ciberpunk de autores como Philip K. Dick con "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", sobretodo porque en ésta distopia ya conocimos la figura de los replicantes (Al igual que en la adaptación al cine, "Blade Runner"). Es por ello, una novela de ciencia ficción que sin embargo plantea un futuro utópico cargado de reivindicaciones y pesar, muy preocupado por nuestros problemas actuales y el camino por el que nos puedan llevar.

Muy recomendable, escrito con la maravillosa destreza de una autora que nunca me decepciona y convertido en una adictiva aventura de la que se extraen aún mejores reflexiones. No perdáis la ocasión de conocer a Bruna Husky.





¡Cuervos días!

Quién iba a decir que éste año el Otoño llegaría en Enero... pero desde luego, con ésta novela la estación se te echa encima como un rayo. Y nunca había sido tan tenebrosa. Porque a veces hasta la más inocente de las tradiciones puede convertirse en parte de la obsesión de un perturbado. Y tú no podrás parar de leer hasta encontrarle, pero descuida, ésta reseña va libre de spoilers y no te estropeará la experiencia.

"El primer martes de Octubre, Rosa Hartung vuelve a su trabajo como ministra de asuntos sociales después de un año de ausencia, al haber vivido una situación dramática: la desaparición de su hija de 12 años. Linus Berger, un joven que sufre de una enfermedad mental, confesó haber matado a la chica, pero es incapaz de recordar donde quemó las varias partes del cadáver, que fue desmembrado. Hay una correlación entre el caso de la hija de la ministra y esta serie de asesinatos.

El mismo día que Rosa vuelve al parlamento, se encuentra el cadáver de una joven madre soltera, que ha sido brutalmente asesinada en su casa, en un suburbio de Copenhague – ha sido torturada y le han cortado una mano.

La joven investigadora Naia Thulin es informada al respecto, y junto con Mark Hess, que acaba de ser expulsado de la sede de Europol en La Haya, son enviados a investigar el caso. Al llegar al lugar del crimen, encuentran una figura de un hombrecito hecha con castañas. Parece que el muñeco está ocultando un secreto, aunque esto se atribuye a una coincidencia. Cuando otra mujer es asesinada –y en este caso, el cadáver de la víctima se encuentra con ambas manos cortadas- y a su vez se encuentra en el lugar del crimen otro muñeco hecho con castañas, Thulin y Hess empiezan a sospechar que hay una conexión entre el caso Hartung, las mujeres asesinadas y un asesino que está extendiendo el miedo a lo largo del país.

Empieza entonces una carrera contra el tiempo, ya que todo apunta a que el asesino cumple una misión que está lejos de terminar."

La novela comienza con una tragedia sucedida hace años, pero tan atroz que no saldrá de nuestra cabeza. Es evidente que ansiamos respuestas, pero en lugar de encontrarlas... aparece un nuevo suceso, una víctima junto a la que alguien colocó un muñeco hecho con castañas. Por si fuera poco, todas las pistas llevan de vuelta a un caso cerrado hace un año, la desaparición de Kristine Hartung. Estaban convencidos de haber encontrado al responsable de aquel crimen pero... ¿Y si se equivocaron? ¿Y si el responsable sigue suelto... y aún no ha parado de matar?

Naia Thulin será la encargada del caso, aunque sin mucho entusiasmo. Ella quería ser trasladada al centro nacional de delitos cibernéticos (NC3), pero sabe que atrapar a éste asesino podría ser la oportunidad que estaba buscando. Sin embargo, la llueve del cielo el compañero más indeseado posible: Mark Hess, inspector llegado desde Europol muy arisco y cuyo único deseo es recibir la autorización para volver. Pese a formar un tandem de lo más dispar, pronto irán haciendo a un lado sus diferencias para admirar las múltiples habilidades que les convierten en el equipo perfecto. Sólo ellos podrán cerrar éste caso, y lo saben.

Seguían generando contenidos en torno al "Hombre de las castañas". Thulin odia cuando la prensa mitifica a los criminales de esa manera. Sobretodo porque está convencida de que el asesino en este caso está especialmente interesado en generar angustia.

Uno de los puntos fuertes de ésta novela es la magnitud que alcanza. Tenemos muchos personajes, varias víctimas y por tanto muchos hilos de los que ir tirando. Se vuelve terriblemente adictivo querer ayudar en la investigación, ser nosotros quienes atrapemos al asesino o asesina. ¡Y es que hay tantas cosas que no encajan! Pero cada capítulo dura apenas unas páginas y terminan con una gran incógnita en el aire, así que la adicción a su historia está garantizada.

También necesito resaltar lo bien construidos que están los personajes, son muy completos, hasta los que en apariencia juegan un inocente papel secundario. Por poner un ejemplo, tenemos a Magnus, hijo de una de las víctimas. Creen que padece algún tipo de autismo, y aún así, será el huraño inspector Hess quien descubra que hasta ese pequeño esconde un hilo del que tirar, una clave para seguir avanzando. Detalles como ese hacen que indudablemente Hess sea mi personaje favorito, por la multitud de aristas que tiene. Parece muchas cosas, pero resulta ser otras mucho más complejas y difíciles de averiguar si juzgamos solo su apariencia.

Les acompañan otros tantos, necesarios y fascinantes. Destaca por supuesto la familia Hartung, que da título a la novela. Ellos perdieron a su hija y ni siquiera encontraron el cuerpo, por lo que viven aferrándose a la esperanza de que pueda seguir viva en alguna parte. Como ministra de asuntos sociales, Rosa Hartung vive en el ojo del huracán y es foco tanto de la prensa como de ataques anónimos que ahora parecen agitarse violentamente contra ella. Pero hubo un hombre que reconoció haber matado a Kristine Hartung; Linus Bekker, que actualmente cumple condena. Padece esquizofrenia, es un hacker autodidacta y un absoluto enfermo obsesionado con los crímenes violentos. Aún así, los nuevos asesinatos apuntan a que se equivocaron de hombre. Al margen de todo el desastre que ésto generaría... ¿Merece alguien como Linus Bekker quedar en libertad?

Søren Sveistrup fue el creador de la serie The Killing (Forbrydelsen) y se nota en la esencia de esta novela. Multitud de giros, personajes completos y apasionantes que hacen prácticamente imposible averiguar la verdad.

Para mi "El caso Hartung" es una joya de una calidad indiscutible, cumple con todas las premisas del género y ofrece una historia muy desarrollada donde la tensión no concede treguas. Me encanta poder empezar el año con un descubrimiento de éste calibre.

¡Cuervos días!

Me apetecía probar algo que se saliera de mis géneros habituales, aunque jamás imaginé que estaría eligiendo una de mis mejores lecturas del año. Me ha fascinado la sencillez con la que éste autor sabe relatar escenarios tan complejos, porque ni siquiera pertenecen a la ficción y sin embargo es necesario dar voz a todo lo que permanece enterrado, a la espera de germinar.

"En las cajas se encuentra la cabeza de Ibrahim, un hombre al que todo el mundo apreciaba por su bondad y discreción, y por su particular filosofía de saber afrontar las tragedias aceptando su destino. Había nacido y se había criado en un remoto pueblo del norte de Irak, junto a sus eternos amigos de la infancia: Tarek, de vida acomodada y al que siempre la vida sonrió; y Abdulá, huérfano y depresivo, a quien llaman Kafka por su manera de pensar y por haber devorado las obras de aquel autor. Los «Hijos de la grieta de la tierra», como eran conocidos, habían vivido juntos alegrías, esperanzas, amores..., también guerras y las arbitrariedades del poder. Las buenas relaciones de Tarek permiten a Ibrahim lograr un empleo en Bagdad, en los jardines del presidente. ¿Qué provocó su muerte? ¿Qué le llevó a morir de tal manera? Los exóticos jardines del presidente esconden la respuesta tras sus verjas. Basada en hechos reales."

La novela no podía empezar más fuerte: Han aparecido nueve cajas con nueve cabezas, entre ellas la de Ibrahim, un hombre por el que todos sentían verdadero aprecio. Cuesta imaginar quién querría hacerle algo así, ¿No? Pero en una época llena de guerra y sangre, ni el más noble y puro se encuentra a salvo. Aunque su nombre no aparezca en ningún momento, el presidente al que retratan sus páginas no es otro que Sadam Husein. Y sus jardines... eran de todo menos idílicos.

Es la historia de una guerra retratada desde el punto de vista de las gentes que tuvieron que vivirla, gentes de un ambiente tranquilo y rural hasta que la muerte llega para cambiarlo todo. De hecho, el autor se documentó con historias reales antes de tejer ésta conmovedora novela.

Los tres protagonistas absolutos son Tarek, Abdulá Kafka e Ibrahim, amigos de toda la vida, aunque parte de la novela también se sustenta en la figura de Quisma ("Destino"), la hija de Ibrahim. Conoceremos su historia desde niños, a base de recuerdos o saltos en el tiempo hasta alcanzar el dramático presente en el que se encuentran. Pero no todo era idílico en la vida que llevaban antes, donde ya se apreciaban posos de oscuridad, la cercanía del conflicto y numerosos escenarios de injusticia marcados por las fuertes creencias políticas o religiosas de sus gentes.

No entiendo cómo un ser humano puede ponerse tan contento solo porque otro ser humano cae bajo su poder y le tiene miedo y horror. Más tarde comprendí que la crueldad humana supera la bestialidad de cualquier bestia. [...] Comprendí que ya era hombre muerto, que sólo era cuestión de tiempo.

El autor no quiere que la historia de su país caiga en el olvido, pero no se refiere a datos ni a nombres, sino al sentimiento, a la humanidad. Lo que deja atrás una guerra, y en lo que nos convierte. El retrato de la vida iraquí atrapada bajo el yugo de una dictadura.

Quizá ahí esté una de las mayores virtudes del libro: Retrata una realidad muchas veces ignorada por los medios, la crueldad de unos escenarios que por desgracia escapan de la ficción. Pero lo hace desde un punto de vista reflexivo, hace crítica de lo vivido y ahonda en los sentimientos para expresar a través de estos. Hay machismo, así como la arraigada cultura de la zona y sus costumbres. No es de extrañar que algunos pasajes se hagan crudos y nos hagan preguntarnos cómo han podido nuestros protagonistas sobrevivir a episodios tan salvajes... y pese a todo, tiene un tono que la hace muy fácil de leer, de disfrutar sin caer en el agotamiento emocional. Todo para mantenernos con una única incógnita: Cómo pueden éstas personas sobrevivir y regenerarse después de tanto odio y dolor.

Si pudiéramos observar las entrañas de un país lejos de la propaganda que nos hacen de él, encontraríamos novelas como ésta. Historias humanas donde se celebra la vida, se retrata su momento más crudo para poder apreciar esa capacidad de salir adelante.

Ya no creo en nada y me extraña el inquebrantable fanatismo de algunos por ideas y objetos que otros han inventado y que los llevan hasta el extremo de morir o asesinar por ellos.

Cada personaje tiene una forma de enfocar la vida, y por eso es tan interesante ir viendo el desarrollo de todos ellos. Abdulá por ejemplo vivió el cautiverio de la República Islámica y relata las penurias que le tocó vivir, de cómo sobrevivió a las constantes torturas viendo a todos sus amigos caer por el camino y la desesperanza que desde entonces anida en su corazón, su nihilismo. Siempre fue hijo bastardo y desconocía la identidad de sus auténticos padres... pero cuando descubre la crueldad que se esconde tras su concepción, comprende que algunos silencios pesan más que cualquier palabra.

Tarek, por su parte, es un maestro culto e hijo del imam. Al contrario que su amigo siempre ha abrigado bastante entusiasmo y busca el lado positivo de las cosas, aunque tampoco le ha tocado vivir las mayores miserias ni fue llamado a filas para comprender del todo la prisión que Abdulá lleva por dentro. Ibrahim, sin embargo, ha conocido el dolor durante muchos años. Arrastra una cojera física y otra por dentro, a causa de todos los secretos que se ve obligado a callar. Su hija lo considera un cobarde y su desprecio es la herida más desgarradora posible... pero si tan siquiera supiera la de barbaridades que su padre ha tenido que presenciar, lo que le obligan a hacer, todo cuanto ha padecido y la de mentiras que la han contado de un país lleno de grietas... grietas en la tierra, como ellos. Es ahí debajo donde se esconde todo.

Cuenta Muhsin Al-Ramli: "Si cada víctima tuviera un libro, todo Irak sería una enorme biblioteca, imposible de catalogar". El valor de la amistad en medio del conflicto, las injusticias, y sobretodo la búsqueda de la dignidad. Una mezcla de simbolismo y realismo que le valió el English Pen Award y a mi me ha regalado una de mis mejores lecturas del año.



¡Cuervos días!

Leí hace años la perturbadora "Lolita" de Nabokov y realmente me pregunté qué nos hubiera dicho su protagonista de haber tenido la voz narradora de la historia. ¿También se retrataría como una ninfula perversa y seductora, o en su lugar sería la víctima de un hombre que se obsesionó con ella y su cuerpo? Quizá Helena no sea la misma niña que habitaba en esa novela, pero aquí sí tiene voz sobre su propia historia y ningún miedo a desmembrar los momentos más oscuros de su vida. Porque quiere volver a ser dueña de sí misma.

"«No sé ni siquiera si estás viva, pero tenía que decírtelo: Roberto ha fallecido esta mañana en...», dice el mensaje de Rocío, una antigua compañera del instituto, y el corazón de Helena da un vuelco. Igual al día en que advirtió que se había enamorado de su profesor de literatura. Ahora tendrá que enfrentarse a su muerte y a sus recuerdos. Helena conoce la muerte (ha perdido a sus padres, en circunstancias muy distintas), pero la de Roberto agitará todos los fantasmas.

En el tanatorio la espera Rocío, a quien Helena entregó hace muchos años su diario, pero también Laura, la viuda de Roberto, quien insiste en invitarla a su casa. Joven, reputada y polémica crítica gastronómica, Helena analiza, recomienda y censura sabores y platos, pero no sabe qué hacer con su vida. En su Alcalá de Henares natal, lejos de la revista en la que trabaja y de su pareja, mientras los recuerdos la asaltan y le anudan el estómago, deberá decidirlo."

He leído opiniones muy contradictorias sobre ésta novela que me hicieron empezar a leerla con cierto miedo: Por una vez, he experimentado una sensación que apenas conocía. La de fascinarme con un libro del que ya no esperaba nada. Luna Miguel es conocida por su poesía, palabras viscerales y carnales que impactan como balas. En su primera novela he podido reconocer esa misma voz, aunque ahora nos trae un hilo conductor: Helena. Ahora es una chica adulta, pero toda su vida está condicionada por lo que vivió siendo niña, aquella relación clandestina con un profesor que invadió todos sus sentidos y la intoxicó hasta el punto de no haber podido borrarlo de su cuerpo. Ahora, Roberto está muerto y ella ha tomado la decisión de asistir a su funeral.
Si te estás preguntando el sentido del título, es sencillo: Realmente la que va a morir en ese funeral es la "Lolita" que aún habita en Helena, esa niña cargada de dudas que cayó en los brazos de un hombre obsesionado por ella. ¿Fue Helena quien lo atrajo a sus brazos? ¿Fue él quien la manipuló aprovechándose de su inocencia? Seguramente, hubo culpa en ambos. Pero Helena era una niña obsesionada con la idea del hombre ideal y Roberto, respondía a un apelativo mucho menos inocente: El de pederasta.

Así que léelo otra vez: Te tuve miedo.

Hay un vacío entre Roberto y Helena que no lo han llenado los años. Roberto jugó a seducir (y violar) a una niña de quince años que aún no alcanzaba a comprender qué la estaba pasando. Helena no tenía madre y perdió pronto a su padre, no tenía con quién hablar de ésta atracción fatal ni de los juegos a los que su profesor la estaba sometiendo, cada vez más salvajes, más carnales, más violentos.

Lolita nunca tuvo voz en la obra de Nabokov, pero aquí, nuestra Lolita moderna es justo todo lo contrario. Con una prosa cruda y directa, avanzamos entre dos tiempos para asistir al funeral de Roberto y a su vez, conocer qué relación tuvo con Helena. Leer los diarios de aquella niña (Incluídos en la novela) nos hará conscientes de la realidad que surgía ante sus ojos, de cómo la forzaron a crecer y el odio con el que ha convivido todos estos años, la razón por la que sus relaciones parecen destinadas al fracaso o siente una falta de afecto hacia todos los que la rodean.

Cuesta creer que en una relación tan enfermiza aún haya gente encaprichada en verle la belleza, en negar ese evidente abuso de poder. Se narra de manera natural para que sean nuestros ojos quienes vean la crudeza. De hecho, creo que Luna Miguel ha tenido un gran acierto al hacer de Helena una crítica gastronómica que aborrece la carne y sin embargo la saborea cuando está en guerra con el mundo, o pasa hambre si se siente abatida. Todas esas narraciones aumentan la sensación de pasiones físicas irrefrenables, viscerales, oscuras.

Roberto era un buen hombre y profesor a ojos de todos, pero se llevó una terrible obsesión consigo a la tumba. Es éste secreto el que aún no está enterrado, y resurgirá de manera espontánea tan pronto como su esposa, Laura, descubra la existencia de Helena. Pese a ser una mujer madura, Helena jamás creció más allá de los años que Roberto la extirpó.

Breve y poderosa, "El funeral de Lolita" retrata la perturbadora visión femenina de la relación entre una niña y un hombre maduro, pero también sus secuelas en la vida, las decisiones, esas preguntas abiertas que nunca vieron respuesta, y el momento en el que inevitablemente cae la venda... y se tensa la soga.