¡Cuervos días!
En la situación que estos días nos toca vivir, más que nunca hay que aferrarse a las cosas que nos ayudan a desconectar y dedicar tiempo a mimarnos, a querernos y ser empáticos los unos con los otros. ¡Y quedarse en casa! Yo, por mi parte, aporto mi granito de arena con una recomendación para leer estos días. Una vez más me he dejado convencer por James Patterson, porque es de esos autores que siempre me hacen pasar un buen rato... y no dan tregua en una sola página.

"¿Qué es más peligroso que un asesino? Para el detective Alex Cross, que el asesino sea justo. La ciudad se sume en el caos. Una ola de crímenes la recorre y Cross debe enfrentarse a uno de los enigmas más complejos de su carrera como investigador: un despiadado homicida que deja un rastro de sangre y víctimas a su paso, un asesino que se ha tomado la justicia por su mano."

Por costumbre los thriller nos presentan un caso por resolver y nos pasamos toda la novela picando migas de pan hasta descubrir qué ocurrió en realidad. Pues aquí no. En ésta novela muere gente por docenas sin que sea claro si existe una relación. Cuesta encontrar un hilo conductor, y no lo digo como crítica negativa, todo lo contrario. El caos está tan extendido que no parece posible llegar a esa resolución final con la que soñamos. Se teme lo agridulce. 

¿Quién es Mercury y por qué da la impresión de ser tan diestro como un militar pero tan frío como un psicópata? Sólo hay descansos cuando el detective llega a casa y le llega el dulce olor de la cocina de su nana. Después, de vuelta a las calles, no hay consuelo que valga.

El ritmo es muy bueno y los capítulos muy breves, como suele ser habitual en el autor. Pero en ésta ocasión la trama no se centra en un único crimen, y posiblemente no haya un único culpable. Es por eso que la acción se vuelve constante, violenta, masiva e incontrolable. Por suerte siempre hay espacio para profundizar en las vidas de los personajes y sobretodo en la de Alex, ya que su entorno familiar siempre ha sido clave en la evolución de sus tramas. Mientras él y su equipo tratan de averiguar quién es el misterioso asesino que conduce una moto y tirotea a conductores en marcha, su esposa, la detective Bree Stone, intentará averiguar quién está detrás del también asesinato del policía Tom McGrath y su misteriosa acompañante. 

Así, en una misma novela se conjugan dramas familiares, narcotráfico, delincuencia, corrupción y psicopatía. Porque a ver cómo describes sino a un justiciero que mata en pro del orden y el equilibrio, ¿Eh? Pero son tantas las atrocidades que asedian la ciudad que ni Cross ni el lector sabrán por dónde van los tiros, o quién puede salir muerto en ésta escabechina.


Desde tiempos inmemoriales, la obsesión ha sido un ingrediente básico del libro de recetas del asesinato. A veces, la obsesión es un ingrediente importante; otras, es el horno que hace que las cosas quemen demasiado para poder manejarlas.


Alex Cross ya es uno de los detectives más famosos de la literatura, y no es de extrañar, su saga tiene más de veinte libros (Aunque se pueden leer de manera independiente) y ha sido llevado en diversas ocasiones al cine. Como siempre resulta interesante seguir un orden para estar al tanto del progreso de su vida cronológicamente, pero si cae en vuestras manos un tomo al azar no dudéis en leerlo porque merecerá la pena y apenas notaréis cabos sueltos.

Ameno y lleno de interesantes matices, en "cruzando la línea" seguimos con un autor incombustible que parece incapaz de escribir una sola historia donde no nos mantenga en vilo... y un detective que siempre parece tener algo nuevo por aprender. Recomendado.


Y me queda añadir... cuidaos mucho, somos una GRAN familia y sé que esto con perspectiva servirá para que aprendamos como personas, como sociedad, que no es momento de reproches y de volver la vista atrás sino de concienciar y remar justos en la misma dirección. #YoMeQuedoEnCasa



¡Cuervos días!
Podría citar a la propia autora, ya que es difícil clasificar en qué género debería ir éste libro. Lo que sí sé es que su contenido habla de esperanza, de nuevas oportunidades, de cambios, de ser valientes. Habla desde la experiencia y una vez lo terminas sientes un tremendo consuelo, como si fuera justo lo que necesitabas en ese preciso momento. ¿Se puede pedir más?

"¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, preguntó la señora Winterson a su hija Jeanette cuando ella, recién cumplidos los dieciséis años, le confesó haberse enamorado de otra chica. Extraña pregunta, pero poco más podía esperarse de una mujer que había adoptado a una niña para hacer de ella una aliada en su misión religiosa, y en cambio se las tuvo que ver con un ser extraño que pedía a gritos su porción de felicidad.

Armada con dos juegos de dentadura postiza y una pistola escondida bajo los trapos de cocina, la señora Winterson hizo lo que pudo para disciplinar a Jeanette: en casa los libros estaban prohibidos, las amistades eran mal vistas, los besos y abrazos eran gestos extravagantes, y cualquier falta se castigaba con noches enteras al raso, pero de nada sirvió. Esa chica pelirroja que parecía hija del mismo diablo se rebeló, buscando el placer en la piel de otras mujeres y encontrando en la biblioteca del barrio novelas y poemas que la ayudaran a crecer.

Eso y mucho más es lo que ofrecen estas páginas excepcionales, donde alegría y rabia andan de la mano: un libro de memorias destinado a convertirse en un clásico de la literatura contemporánea..
"

Hace un par de meses me dejé encantar por la prosa de Jeanette Winterson, porque así fue como me sentí. Poseída. Atrapada en un embrujo. ¿Cómo podía ser tan original, o tener ideas tan demoledoras que yo compartía y sin embargo nunca había sabido formular? Estaba segura de que volvería a leerla, y aquí estoy, nada menos que con una de sus obras más conocidas y presentada en una preciosa edición aniversario.

Si no la conocéis, os pongo en antecedentes. Jeanette Winterson fue adoptada por unos padres estrictamente evangélicos, obsesionados con convertirla en misionera. Pero a los dieciseis años se enamoró de una mujer y su madre la obligó a elegir, cosa que hizo: Se fue de casa. Quería estudiar, quería escribir, pero sobretodo quería ser dueña de su vida.

Cada capítulo está centrado en unas vivencias diferentes, siempre plagado de referencias y con el sello inconfundible de la autora. Todos me han atrapado, hasta aquellos que en un principio no me decían nada. Nos habla del Manchester de su infancia, el papel de la iglesia en su vida, su pasión por los libros, el amor, el amor propio, la búsqueda de una identidad, el sufrimiento. Y todo esto impregnado con constantes referencias literarias (En su mayoría shakesperianas) que a mi personalmente me fascinan, porque dan vida al relato. 

Mi madre no quería que los libros cayeran en mis manos. Nunca se le ocurrió que sería yo la que caería en los libros, que me metería dentro de ellos para conservarme a salvo.

No se podría concebir ésta obra sin el inmenso amor que la autora profesa por la literatura. Sus visitas a la biblioteca sin saber qué encontraría, tan solo ávida de libros, de conocimientos a los que su madre deseaba privarla. Y allí estaban Dickens, Austen, las Brontë.

Aunque uno de los capítulos más poderosos es, sin duda, el que da título al libro. Su madre no comprendía que estuviera enamorada de una mujer, lo veía un pecado, una abominación. La madre de Janey no ponía reparos en aquel romance, pero la de Jeanette sí lo hacía. Tal vez porque no estaba preparada para una hija privada de todas las culpas que ella misma se había autoimpuesto. Una hija libre de miedo, que amaba su cuerpo y su sexualidad.

Y entonces llega el feminismo. Aterriza en la cruda realidad de la desigualdad salarial, de mujeres que si no estaban solteras no alcanzaban un alto cargo directivo. 

O la poesía. Cómo su descubrimiento la alejó del sufrimiento en sus días bajos, de los pensamientos suicidas cuando creía no tener un rumbo.

Yo era una mujer. Yo era una mujer de clase trabajadora. Yo era una mujer que quería amar a las mujeres sin culpabilidad ni burlas. Esas tres ideas formaban la base de mi pensamiento político.

Ajena a las políticas de género y desarraigada de la vida familiar, tal vez pudiera aspirar a algo diferente. Si no querían que leyera... ¿Tal vez debía escribir lo que había en su mente? Si no querían que gritara... ¿Había llegado la hora de estudiar y encontrar un púlpito donde hacerse escuchar?

La soledad, la incomprensión, sobreponerse a una misma. En serio, son tantos los sentimientos que engloba Winterson en ésta obra que resulta imposible no conectar con su voz y sentir cierto alivio al ver cómo nos habla, nos consuela. Una vez más siento que he conectado plenamente con éste libro, tanto que podría escribir páginas enteras solo con las citas que he ido subrayando durante su lectura. Y creo que esa es mi mejor forma de demostrar cuánto os lo recomiendo. Dejo una última, una más, donde la carne deja a la vista el hueso.

Había una persona dentro de mi -Una parte de mi- tan dañada que estaba dispuesta a verme muerta para encontrar la paz. [...] Mis violentos accesos de rabia, mi comportamiento destructivo, mi necesidad de destruir el amor y la confianza, del mismo modo que el amor y la confianza habían sido destruídos para mi. Estaba siempre dispuesta a saltar desde el tejado de mi propia vida. ¿No era eso el espíritu creativo sin límites?
No.
La creatividad está de parte de la salud, no es lo que nos vuelve locos; es una capacidad que tenemos que intenta salvarnos de la demencia.

Como comentaba al principio, el que yo he leído es la reciente reedición que la editorial Lumen ha lanzado con motivo de su sesenta aniversario. ¡Y lo bien que se conservan! Por ello han reunido algunos de sus títulos más emblemáticos en una versión coleccionista preciosa: Tapa dura, relieve, portadas que ceden absoluto protagonismo a sus autores y con el canto de las hojas en diferentes colores. En el caso de Winterson son azules.
Sea quien sea vuestra compañera en la mesita de noche, os deseo unas felices lecturas y un 8M de sororidad en el que, pese al bombo mediático, no debemos olvidar que las mujeres de nuestras vidas están presentes todo el año, y es todo el año cuando merecen ser visibilizadas.


¡Cuervos días!
Hoy me alegra poderos traer un proyecto solidario por y para mujeres que sin duda merece vuestra atención, porque no es solo precioso el mensaje sino también su forma. "Cartas a la mujer de mi vida" es exactamente lo que parece. Cartas escritas a diferentes mujeres, madres, abuelas, amigas, novias, presentes o pasadas, quién sabe si futuras. Son palabras desde el corazón para esas mujeres que nos han cambiado la vida.

"Cartas a la mujer de mi vida es un proyecto colaborativo y solidario que nace con el propósito de luchar contra la explotación sexual y la trata de seres humanos desde una perspectiva de género, apoyando a mujeres en situaciones de vulnerabilidad y marginalidad.

Por ello, el 100% de los beneficios de éste libro irán destinados a la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP)."

Plantéate ésta pregunta. ¿Quién dirías que es la mujer de tu vida? Puede que incluso seas tú misma, a veces somos nuestra propia heroína y merecemos dedicarnos unas palabras de amor de vez en cuando. Ese es justo el contenido de éste libro, dedicado a colmar de amor y gratitud a todas las mujeres que lo contienen y posiblemente, a las que lo lean.

Sólo un pequeño spoiler: La mayor parte de las autoras han elegido escribir... a sus madres. Y me parece una elección preciosa, porque sin duda se merecen todas esas cartas con sabias palabras y confesiones que, en muchas ocasiones, tragamos y nunca llegan a oír. 

Te quiero, eso es lo primero que debes saber. Te quiero a pesar de lo egoísta que pueda parecer a veces. 

Gracias por marcar con vuestras huellas dónde poner mi pie para no resbalarme.

Por su estilo epistolar es un libro muy fácil de leer, breve, aunque puede dosificarse a placer. Cada carta es única ya que procede de una autora distinta, así que es como adentrarse de una manera muy íntima en sus pensamientos y deseos hacia la mujer a la que escriben. Alguna vez me he sentido identificada con lo que decían. Otras, he tenido un nudo en el estómago al imaginar que alguien pueda sentirse tan abatida, al ser consciente de la intensidad con la que cada vida puede golpearte, incluso las ajenas.

En cuanto a su maquetación, el libro está publicado en tapa blanda, tamaño bolsillo y con preciosas ilustraciones entre sus páginas que sin duda son todo un acierto.

Quiero darme las gracias por estar intentándolo, por querer quererme.

Gracias por enseñarme a amar sin barreras, a perdonarme. Gracias por dejarme llorar.




Claro que no puedo reseñar éste libro sin hablaros del proyecto que le dio vida, que es el mensaje principal que se esconde entre sus páginas. Éste libro nace del deseo de ayudar desde una perspectiva de género a todas esas mujeres que lo necesitan, de abrigarnos unas a otras y construir juntas y mundo más seguro. Es por eso que todos los beneficios recaudados con su venta serán donados a APRAMP. Del mismo modo, todas las personas que forman parte del libro, tanto autoras como ilustradoras, lo han hecho de manera altruista y sin ningún tipo de selección previa, apuntándose a la causa porque creían en ella. Es gracias a todas ellas que el proyecto ha podido llevarse a cabo. Yo, por mi parte, quiero agradecer que la editorial confiara en mí para hacerme eco de ésta publicación.

Y por cierto, si os interesa, ya están trabajando en su libro benéfico para éste 2020, que en ésta ocasión destinará los beneficios a asociaciones de apoyo a la salud mental. Será un poemario, así que si os animáis a participar tenéis toda la información AQUÍ.

"Cartas a la mujer de mi vida" es un libro que brilla mucho más allá de su preciosa finalidad. Su contenido nos hará valorar a todas esas mujeres con las que compartimos camino, con orgullo, admiración y sororidad.






¡Cuervos días!
No me extrañaría que éste libro os suene, pero por favor, que no os venza la pereza, que a veces el ruido es muy merecido y ésta novela tiene motivos para estar en boca de todos. Novedosa, amena y original. ¿Se puede decir algo mejor?

"Imagina que los libros no solo contienen historias.

Imagina que puedes ocultar entre sus páginas tus mayores miedos, tu dolor más profundo, tus secretos más oscuros. A todo el mundo. Incluso a ti mismo. Para siempre.



Emmett Farmer, después de un largo día de trabajo en el campo, recibe una misteriosa carta que le cita a incorporarse como aprendiz de encuadernador. Es una profesión que despierta miedo y superstición en su entorno. Sin embargo, como humilde campesino sin recursos, no le queda más remedio que abandonar la granja familiar.
En la casa aislada donde vive su maestra, la anciana Seredith, Emmett aprenderá a elaborar libros que, más allá de tener unos acabados muy cuidados, son tomos mágicos que conservan los recuerdos de las personas y atesoran secretos del pasado.



Quien quiere olvidarse de algún episodio del pasado, puede acudir al lugar donde los encuadernadores encierran estas vivencias en volúmenes que guardan en una cripta bajo el taller: una suerte de biblioteca del olvido en la que todo permanece a la espera. Pero un día Emmett descubre su nombre en uno de esos libros....."
Circulan rumores sobre los encuadernadores, es una profesión rodeada de supersticiones y prejuicios. Es por eso que, cuando el joven Emmett Farmer debe partir para convertirse en aprendiz, hasta sus padres lo observan aterrorizados. Su vida va a cambiar para siempre.
Así empieza una aventura con tintes épicos, mucho drama y bastantes emociones fuertes. Emmett deberá mudarse con Seredith, una anciana encuadernadora de carácter huraño que vive alejada del resto de la población. Todos la temen, muchos la odian, pero en el fondo la necesitan. El oficio de encuadernador es despreciado y apreciado a partes iguales: Consiste en traspasar los recuerdos de una persona al papel, de modo que ellos los olvidan completamente y sólo son capaces de recuperarlos si ese libro arde. Original un rato, ¿No os parece? Ahora imaginad el horror de no saber si has olvidado algo, si en alguna parte existe un libro con tu nombre. Qué... o quién, ha salido de tu vida.
Pero Emmett desconoce el horror que encierra su profesión, a él le fascinan los libros y todo cuanto rodea su proceso de fabricación. O al menos, era así hasta que Lucian Darnay aparece por su taller despreciándolo como al mas vil de los delincuentes. ¿Qué secretos esconde la profesión de Encuadernador? ¿Son ciertos los rumores sobre el encuadernador De Havillard, quien podría estar traficando con libros y permitiendo que esos recuerdos se comercialicen como novelas?
Me surgen preguntas sobre vosotros, los encuadernadores. ¿Cómo es robar un alma? ¿Cóger la tristeza y volverla inocua? ¿Curar una herida para que pueda ser infligida nuevamente, por primera vez?
La estructura de ésta novela ayuda muchísimo en la fluidez de la trama y lo adictiva que se vuelve: Dividida en tres actos y narrada con diferentes voces. En su segunda parte hay un salto en el tiempo, volvemos al pasado, a la infancia de Emmett, a los orígenes de su... peculiar dolencia. Y llegado el final, como es de imaginar, volvemos al presente con muchas dudas resueltas y ganas de que todos estos misterios encuentren su conclusión. Siento si resulto enigmática, pero creedme, es mejor así. Algunas novelas se disfrutan más cuando no tienes ni idea de lo que te deparan, y ésta, que juega precisamente con los recuerdos, es de esas.

Hay un intenso romance entre estas páginas, casi diría que es uno de los temas principales. Pero es... agridulce. Está constantemente jugando al funambulismo, azuzando al lector en un vaivén de emociones insoportables que nos impiden dejar de leer. ¡Y esos malditos saltos en el tiempo cuando más te apetece avanzar! Sin duda una de las torturas más deliciosas a las que me he sometido. Insertar suspirito de amor.

Su nombre acude a mi antes de recordar el mio.

Aunque no podría terminar ésta reseña sin hacer mención a su formidable maquetación, un rotundo 10: Al retirar la sobrecubierta encontramos unas preciosas cenefas en dorado que asemejan las encuadernaciones clásicas, sin duda un guiño al oficio ficticio de la novela... que hace que éstos ejemplares parezcan salidos de algún mundo mágico.   Estoy segura de que nadie podrá resistirse a su presentación, y aunque no siempre sucede, debo decir que para mi el contenido ha sido muy digno de ésta apariencia.

La pena era como un río gris que me arrastraba y me sumergía en una via ajena, a tanta velocidad que no alcanzaba a vislumbrar más que efímeros atisbos. Los días pasaban volando. Las noches estallaban y desaparecían. Yo no existía. Un observador que podía ver, pero no hablar.

"El encuadernador" brilla por su originalidad y esos giros inesperados con los que nos sorprende la trama: La sinopsis es muy ambigua, y se agradece. Huid de los spoilers; es de esas lecturas que merecen ser descubiertas sobre la marcha, sin que nada ni nadie influya en la experiencia como lectores.