Cuervos días!
Hay reencuentros que son sinónimo de calidad. ¿Nunca os ha pasado volver a quedar con una vieja amistad y sentir que el tiempo no pasa, que todo sigue igual entre vosotros? Pues así me pasa a mi siempre que vuelvo a caer rendida ante un libro de Carrisi. Tiene un estilo inconfundible que, hasta el momento, nunca me ha decepcionado. ¿Preparados para enfrentaros al maestro de las sombras?

"Año 1521.
Nueve días antes de morir,
el papa León X emite una bula
que contiene un mandato solemne:
«Roma no debe nunca, nunca,
nunca quedarse a oscuras.»

Año 2017.
Una tormenta sin precedentes
azota la ciudad de Roma.
Un rayo cae en una de las centrales
eléctricas y las autoridades se ven
obligadas a imponer un apagón total
de veinticuatro horas.

CON LAS TINIEBLAS,
UN RASTRO DE MUERTOS APARECE"

No quiero pecar de exceso de entusiasmo con ésta reseña sólo porque me guste el autor, ya que pretendo dar una opinión sincera de lo que he encontrado en ésta novela. Sin embargo, es importante que sepáis que sus personajes ya han aparecido en obras anteriores, tanto en "El tribunal de las almas" como en "El cazador de la oscuridad" (Aquí su reseña). Pese a todo, por suerte, es una lectura independiente que se puede entender y disfrutar sin haber leído los otros.

En mi caso, parte de mi emoción era debida al reencuentro con personajes a los que ya conozco y echaba de menos. Eso no significaba que tuviera la menor idea de la historia que iba a leer, ya que si de algo puede presumir éste autor es de su versatilidad. Volvemos a las calles de Roma, que en ésta ocasión se enfrentan a su noche más oscura de manera literal: Permanecerán incomunicados hasta el amanecer, expuestos a todo tipo de peligros y a los oscuros deseos de esas personas que, por una noche, se sienten libres de desatar a sus demonios internos. ¿Podía ser peor? Lo será.

Hay una nueva droga circulando por las calles que causa delirios y extrema violencia en quienes la ingieren. Como pruebas, la fotógrafa forense Sandra Vega solo dispone de un vídeo encontrado en un teléfono móvil donde se muestra el primero de una serie de oscuros y turbios asesinatos. No son casuales. Todos parecen tener un objetivo común, y las pruebas los vinculan con la desaparición de un niño hace ya casi doce años. Por si fuera poco, sus pasos también la llevan a reencontrarse con un viejo amigo: Marcus, anteriormente sacerdote y miembro del tribunal de las almas. Juntos deberán resolver esta serie de crímenes antes de que sea demasiado tarde.

El mundo hiperconectado había dado un verdadero salto hacia atrás, pensó la policía. A pocos centenares de metros de allí se habían producido violentos tumultos, incendios e incluso un desbordamiento del Tíber, y ese hombre no estaba al corriente de nada.

Para ésta ocasión brinda un elenco de lo más variado: Monjas, obispos, policías, asesinos en serie, fanáticos de la ciencia y fervientes creyentes del esoterismo. Nadie está fuera en ésta novela que pese a su ambientación, no es lo que parece.

Carrisi juega con la historia de Roma sin convertir sus novelas en obras densas o plagadas de referencias. Al contrario, son una cadena de acontecimientos que no dan tregua y que se alejan mucho del imagen que podríamos esperar en una historia plagada de curas, monjas y pecadores. En éste caso además, incluye unos "zombies" muy particulares que consiguen crear un ambiente único... y eh, parece mentira que una combinación tan inimaginable funcione así de bien.

La oscuridad es el ambiente perfecto para que los buenos pierdan sus máscaras y dejen de ser tan respetables como creíamos, aunque también los malos demostrarán el verdadero alcance de su ambición. El líder de la secta conocida como "La Iglesia del Eclipse" ha elegido esta noche para culminar su mandamiento. Y el maestro de las sombras no se detendrá... ante nadie.

Una historia apasionante que no flojea y mantiene todos los elementos con los que Carrisi se ha sabido hacer hueco en el mundo literario. Thriller, historia, suspense... y un leve toque de romance muy bien aprovechado. Siempre recomendable.


Cuervos días!

Vuelve Lucinda Riley con su apasionante saga de "Las siete hermanas" y nos encontramos al fin frente al quinto volumen, la historia de Tiggy, fiel protectora de los animales y cuyos orígenes se remontan a la guerra civil española y los tablaos flamencos que tantas veces vieron bailar a su abuela.

"Cuando Tiggy D'Aplièse acepta trabajar en una de las zonas más recónditas de Escocia, en concreto en la enorme finca Kinnaird, nada le hace sospechar que el misterioso terrateniente, Charlie Kinnaird, está a punto de alterar su futuro e, irónicamente, revelarle su pasado. En su nuevo hogar Tiggy descubrirá que tiene un don, el sexto sentido, una herencia de sus antepasados gitanos.

Lucía Amaya-Albaycín nació en 1912 en el barrio del Sacromonte, frente a la Alhambra, y la apodaron La Candela. En su destino está escrito convertirse en una de las grandes bailarinas de la historia, y por eso su padre se la lleva a los bares de flamenco de Barcelona con solo diez años. Al estallar la Guerra Civil, Lucía y su grupo de bailaores se ven obligados a buscar refugio en Nueva York. Pero para ver cumplido su sueño Lucía tendrá que elegir entre la pasión por el baile o el hombre al que ama...

Conforme conoce sus raíces españolas y desentraña el pasado de su familia, Tiggy comienza a aceptar y a controlar su don sin saber que ella también deberá tomar una difícil decisión, no muy distinta a la que en su día afrontó Lucía.

Si quieres saber más, incluso sobre mitología griega, las Pléyades, las esferas armilares..., visita la web de Lucinda Riley en español: esp.lucindariley.co.uk. También encontrarás documentación sobre las Highlands, Carmen Amaya, las cuevas del Sacromonte, el flamenco, los gitanos en España y los ciervos blancos."


Tiggy es la más sensible de las hermanas y tiene una intensa conexión con la naturaleza, de ahí su interés por irse a trabajar a las Highlands escocesas donde ayudará en la reproducción del gato montés, junto al cuidado de otras especies... y la convivencia con un grupo de personas que sin saberlo, la llevarán directamente hasta los orígenes de su familia. 

Siempre ha estado en contra de la muerte innecesaria de animales, de ahí que sea vegana, aunque en la finca de Charlie Kinnard la caza del ciervo es legal y hasta obligatoria para mantener bajo control su población a falta de otros depredadores naturales. Aún así, parece existir la presencia de un formidable ciervo blanco que sólo simpatiza con nuestra recién llegada... al igual que Charlie, que vive atrapado en un matrimonio infeliz y parece verse fascinado por la vitalidad que desprende Tiggy.

Al igual que en anteriores novelas (Ésta continúa de "La hermana Perla" reseñada aquí) seguimos los pasos de una de las hermanas D'Aplièse intentando conocer sus orígenes. Todas ellas fueron adoptadas por Pa Salt y, tras la muerte de éste, emprenderán diversas travesías con el fin de averiguar quién es su familia biológica. En el caso de Tiggy, todas las pistas la llevan hasta España y más concretamente a Granada. Siempre ha tenido un sexto sentido, un don que la permite establecer una intensa conexión con la naturaleza. Lo que nunca imaginó es que esa habilidad la había heredado de sus antepasados gitanos.

Entre ellos encontramos a Lucía, una de las mayores bailaoras jamás conocidas, aunque a su vez tenía un amor propio que en ocasiones la volvía demasiado altiva y prepotente. Amada y odiada a partes iguales, Lucía se vio obligada a huir de España en tiempos de guerra y esto la dio la oportunidad de labrarse una fama internacional por cada país que pudo visitar. Sin embargo, no toda su familia logró salir de allí y muchos perecerían en esos años de horror. ¿Logrará Tiggy reencontrarse con alguno de ellos?

La historia de ambas mujeres no podía ser más diferente, marcando por un lado la vida de Tiggy trabajando en la finca escocesa de Kinnard, y por otra el núcleo gitano al que pertenecían sus antepasados españoles, empezando por Lucía. Vuelve a haber amores imposibles (Aunque menos marcados que en otras novelas) y una fuerte carga dramática que nos introduce por completo en la historia.

Al principio me hacía ilusión que una de las hermanas fuera a tener orígenes españoles, pero la historia de Lucía no me llegó a conquistar y no sé si será precisamente eso lo que terminó siendo su handicap. Al ser una historia más cercana no la viví con la emoción y el desconocimiento que me causaron otras, y sin embargo estuve embelesada por la personalidad de Tiggy y su lucha incansable por defender a los animales o proteger la finca donde trabaja, junto a las buenas personas que viven en ella.

Los personajes secundarios vuelven a brillar con luz propia y aquí podemos confirmar que existe un antagonista muy claro, uno que preveo tendrá importancia en la siguiente novela y posiblemente en toda la saga. De hecho, Lucinda se inspira mucho en la mitología griega para crear éstas novelas y si las hermanas son un homenaje a las siete Pléyades, éste antagonista está inspirado nada menos que en la figura de Zeus. Y... ya conocemos la afición de éste dios por buscarse amantes, ahí lo dejo.

Sí que sigue patente otra seña de identidad de la saga: Mujeres fuertes y de ideales indomables que tiene muy claro lo que quieren, aunque sean muy distintas entre sí. Además, el amor y la pérdida siguen siendo patrón indiscutible de sus vidas.

Es que no entiendo a las feministas que parecen buscar un modelo que seguir en los hombres en lugar de confiar en lo que yo creo que son nuestras habilidades vitales femeninas, que son superiores a las suyas. Te lo juro, Tiggy, si las usáramos en lugar de tratar de imitar a los hombres, en una o dos décadas estaríamos gobernando el mundo.

Como ya comentaba al principio, visitando la página web de la autora puedes documentarte sobre todos los lugares, culturas o personajes históricos citados en cada libro. Desde luego la autora hace todo lo posible por ser fiel a cada uno de ellos, pero no olvidemos que sus novelas siguen siendo ficción y aún en el caso de errar, es irrelevante para la trama.

Quizá no es el mejor volumen de la saga, pero "Las siete hermanas" siguen siendo una maravillosa conjunción de astrología, feminismo, mitología, romance... junto a unos personajes capaces de amar y sufrir a partes iguales.




¡Cuervos días!

Antes de nada quiero darle las gracias a Ana de "Cada vez que te leo" por hacerme llegar ésta maravilla de historia. Ella confiaba en que disfrutaría de su lectura y no ha podido acertar más. Había oído hablar muy bien de él pero sin duda, lo mejor es comprobar de primera mano por qué está gustando tanto. ¿Queréis saber qué tiene ésta historia que la haga tan especial? Pues seguid leyendo, que os lo cuento.

"A finales de los años veinte del siglo pasado, Estrella y su hermana gemela, Alma, llevan una vida privilegiada como hijas de los marqueses de Zuloaga, propietarios de una casa solariega y una mina de hierro en un pequeño pueblo suspendido sobre el Cantábrico. Crecen rodeadas de fiestas y lujos, pero también marcadas por un poderoso misterio.

Porque Estrella y Alma no son como las otras niñas: herederas de un extraño don que pasa de generación en generación entre las mujeres de su familia, viven a la sombra de una maldición según la cual una de las dos morirá antes de cumplir los quince años.

Así arranca esta historia llena de magia y pasión, que nos lleva por medio mundo tras los pasos de su protagonista, una mujer inolvidable que no dudará en hacer todo lo necesario, sin miedo al peligro ni a las convenciones sociales, por defender su tierra y el legado que lleva escrito en la sangre."


La magia siempre ha parecido estar presente en las mujeres de la familia Zuloaga, como un don que se hereda de generación en generación. Por eso las hermanas protagonistas no pasan por alto el mensaje que las dio su abuela antes de morir: Una de las dos fallecerá a los quince años.

Aún así, esto no impide que crezcan rodeadas de celos y disputas infantiles, ajenas a la caducidad de sus días. Alma es una niña preciosa a la que todos colman de atenciones y afectos, mientras que Estrella se siente relegada a un segundo plano, odiada, imperfecta y a la sombra de los logros y virtudes de su hermana. Poco imaginaban que el destino, efectivamente, estaba escrito.

Pero la guerra no distingue a pobres de ricos, y es por eso que con los años hasta los marqueses se verán envueltos en problemas económicos que trastocaran las vidas de todos ellos. La lucha por la supervivencia llevará a muchos a cambiar de bando y traicionar sus ideales, aprendiendo a convivir con el enemigo a las puertas de su casa. ¿Y a qué precio? 

Porque se ha corrido la voz sobre las maravillas que suceden en ese lugar o mejor dicho, los dones que parecen poseer las mujeres que allí habitan. Es obvio que, en tiempos de necesidad, alguien quiera aprovecharse de la situación. ¿Y si el wolframio que extraen de las minas de los Zuloaga fuera apenas una mínima parte del potencial de esa familia? ¿Y si la Falange y sus aliados pudieran también beneficiarse de las habilidades especiales de esas mujeres? Especialmente de nuestra gemela protagonista, a quien no mencionaré para que disfrutéis de la lectura con todos sus ingredientes sorpresa.

Alaitz Leceaga ha construido una novela amena y adictiva donde confluyen multitud de géneros, siendo difícil encasillarla. Al conflicto bélico y el entorno sobrenatural se unen historias de amor y superación, dolor, esperanza, con unos personajes sólidos y muy fáciles de querer (Y odiar, faltaría más). Junto a todos ellos cobra especial importancia la figura de un lobo negro, siempre presente a lo largo de la novela, vinculado de algún modo a éstas poderosas mujeres que desde las sombras son, indudablemente, las que cuidan de la manada.

La unión entre mujer y naturaleza también es muy notable y loable. Es una conexión que impide a los personajes desligarse de sus raíces, que hace que éstas mujeres sobrevivan pese a las situaciones adversas a las que se enfrentan, o el yugo que algunos hombres pretenden imponerlas. Llegado el momento de alzar la voz, no permiten que nadie las silencie. En ésto también contribuye que el sustento familiar sea la mina, puesto que está literalmente enterrada, formando las raíces de nuestra historia.

Me parece que está escrito de una forma muy bella, se lee sin problemas, la historia progresa sin ningún momento donde decaiga su trama y por todo ello debo considerarla una grata sorpresa, de mis mejores lecturas este año. Muy recomendable si necesitas de personajes mágicos como su protagonista, poderosos y valientes, pero también de un ambiente cautivador que te acompañará por siempre.




¡Cuervos días!

Os traigo la reseña de un libro que ha sido una inesperada lectura para mi, y ni siquiera tenía claro qué me iba a esperar en su contenido. Pronto lo tuve claro: Un canto a la libertad. ¿Es que las mujeres no podían volcarse en su carrera, o tener una casa para ellas solas, escogiendo su independencia sin que ésto las etiquetara de algún modo despectivo por la sociedad?

"El placer de vivir sola es el manifiesto para mujeres solteras que viven solas, escrito en 1936 y que se revela más actual y contemporáneo que nunca. Un canto a la liberación de la mujer en su plenitud, en su espacio y en sus deseos. Publicado por primera vez en 1936, este libro ha pasado de generación a generación, de madres a hijas, de abuelas a nietas, hasta llegar a nuestra actualidad, más vigente que nunca."

Éste manifiesto, publicado a modo de manual en los años 30, revalorizaba la figura de la mujer y su estilo de vida tanto si estaban solas por obligación como por decisión propia. Hay que tener en cuenta que pese a seguir siendo todo un canto a la liberación en nuestros días, muchos de sus aspectos se basan en la sociedad de la época, sus costumbres, sus creencias. Lo quiero dejar claro porque podría criticar muchas cosas, pero no podemos pedirle a Marjorie que hablara de lo que aún no conocía.

Cada capítulo (Un total de doce) es un consejo diferente sobre cosas que deberían hacer éstas mujeres para disfrutar de su vida independientemente de su situación. Además, al finalizar, se exponen pequeños casos o ejemplos de mujeres que, aplicándose esos consejos, ahora han reconducido sus pasos por el camino correcto. Consejos sobre cómo cuidarse, valorarse, no descuidar lo que nos hace sentir felices, la decoración en la casa, la forma de vestir, los amigos o esos pequeños placeres que no podrías darte viviendo con alguien más.

Sí que hay pasajes donde se nota el paso del tiempo, claro, era inevitable. Por ejemplo en el dedicado a las fiestas, porque parece que estés leyendo los diarios de Jay Gatsby. No se me ocurre nadie que hoy en día celebre fiestas de un modo tan ostentoso, mida bien a sus invitados, la decoración, los satisfaga con la mejor comida imaginable, planee temas de conversación que definan su personalidad... pero aún así se capta el mensaje: No te sientes a lamentarte ni te creas desdichada. Sal, vive, dedícate tiempo y demuestra al mundo que no eres diferente a todos los demás.

El problema de éste libro es precisamente ese, que la mujer soltera parece necesitar "demostrar" que la va bien, mientras que las casadas o que viven acompañadas pueden ser unas completas desdichadas sin que se las señale con el dedo. No hablemos ya de los hombres, esos imagino que no eran (ni son) juzgados fuera cual fuera su situación sentimental.

Pero volviendo al tema principal del ensayo, a mi me gusta que alguien pensara en todas esas mujeres que se pueden sentir deprimidas sin motivo alguno, que las pegue un baño de realidad y las diga que pueden seguir siendo felices y llevar una vida pletórica sin padecer de ninguna dolencia emocional o creer que les falta algo. Poder comer lo que quieras sin que te controlen, leer hasta las tantas de la noche, ir al teatro, salir de fiesta, mimarte con todos los caprichos que se te antojen.

¿Qué ocurre si una "Mujer de bien" decide tener una aventura? ¿Cómo aprender a preparar tus propias bebidas alcohólicas? (Ojo, que hasta trae recetas) ¿Cómo ahorrar? (Aunque éste capítulo te pide que te lo saltes porque desvirtúa el resto de consejos) ¿Cómo preparar el banquete perfecto?

Está muy bien ser culto, pero cualquiera que piense que la mente está por encima de la comida está muy equivocado.

Creo que es una maravilla que alguien, por aquellos años, pensara en despojarse de los apodos despectivos o la falsa caridad con la que se trata a mujeres solteras o independientes, mientras que un hombre soltero nunca ha estado mal visto. Éste manual o guía de autoayuda ubica bien las prioridades que debe tener toda persona, y especialmente la mujer: No tener miedo a disfrutar de una vida plena.