¡Cuervos días!
Estos días he vivido uno de esos reencuentros que tanta falta nos hacen, aunque fuera a través de la literatura. Se trata de la nueva novela de Víctor del Árbol, un autor al que no he perdido la pista desde que me perdí por primera vez en una de sus novelas. Siempre diferentes, pero siempre inconfundibles.

"¿Quién es Diego Martín? Ni siquiera él lo sabe. Un padre de familia, un esposo, un respetable profesor universitario. Uno de los hijos de la emigración de la España rural a la España industrial en los años sesenta. Alguien que se ha hecho a sí mismo renunciando a sus orígenes, a sus raíces. Y a la vez alguien incapaz de liberarse de ese pasado, de la sombra de su padre, del enfrentamiento ancestral entre la familia Patriota y la suya. Un hombre que se está convirtiendo en aquello que más odia.

El detonante es Martin Pearce, un seductor enfermero que cuida de su hermana Liria, ingresada desde hace años en un centro psiquiátrico. Martin, que de entrada parece un chico sensible, refinado y cautivado por la belleza, esconde otra cara que Diego descubrirá de la peor manera posible.

¿Qué hizo Martin Pearce para desatar a un Diego desconocido? ¿Qué ocurrió para que este rompiera con su familia y se enfrentara con todos ellos? Diego todavía recuerda ese pasado con la mirada del niño que fue y comprende que quizá ha llegado el momento de verlo con unos nuevos ojos.

¿Para qué necesitamos conocer la verdad sobre nosotros mismos si podemos escondernos en la mentira?"

Diego está lejos de ser un padre ejemplar, un marido ejemplar, siquiera un hombre al que admirar. Su vida se cae a pedazos al igual que cada una de las mentiras sobre las que la ha cimentado. ¿Pero lo convierte eso en mala persona? ¿En alguien violento, alguien capaz de matar? Y si se diera el caso... ¿Podemos justificar su conducta por algún tipo de herencia genética, una maldad que ha sobrevivido a su padre?

En éste rompecabezas vivimos una constante deconstrucción de personajes, que pasan de ser sólidos e indestructibles a personas frágiles y heridas. La vida no ha sido clemente con ninguno, enviándolos a guerras o provocando terribles desgracias familiares. Ese es el juego en "El hijo del padre", comprender los orígenes y tal vez la evolución que los protagonistas han sufrido. Encontrar pistas que nos lleven a la verdad. Si Diego es un reflejo de su padre, si éste era la persona que creían, o si su abuelo dejó una impronta que ellos no han sabido esquivar.

Sus historias se entrelazan con la de Martin Pearce, un misterioso pero encantador enfermero que se encargará de cuidar de Liria, la hermana pequeña de Diego. A Liria la rodea un conjunto de tramas oscuras y que serán el centro de la novela, misterios sin resolver y para los que cada personaje tiene una respuesta diferente. Pero no hay que desatender su situación actual, la compañía de ese hombre de apariencia inocente y que sin embargo parece estar haciéndola retroceder en su recuperación.

En la vida de los miserables todo es pecado, ¿Verdad? Todo excepto la resignación. Callar y agachar la cabeza.

Hay muchos abusos en la novela, de todo tipo. Se cuestiona la moralidad, el poder, la pasividad. Porque creo que la intención de toda esta obra es invitar a la reflexión y estudiar todas las aristas del ser humano, centrándose especialmente en los rincones más oscuros.

Volviendo a la trama, también es muy rica en épocas y escenarios: De Badajoz a Barcelona, a la Unión Soviética, al Sahara Oriental. Éstos espacios sirven para saltar de una época a otra, a través de las distintas generaciones que protagonizan la novela. También dispondremos de las notas de Diego Martín desde la Unidad de Evaluación Psiquiátrica, que nos ayudarán finalmente a completar ese mapa temporal.

Como suele ser habitual en éste autor, cuesta encasillar la novela en un único género. Sin duda hay thriller psicológico, hay drama y ciertos toques históricos. Cada personaje narra su propia odisea y todos están vinculados por los lazos de sangre, pero no por una trama necesariamente conjunta. Sin embargo, cada historia sirve para desembocar en un juicio legal y moral del que no disfrutaríamos sin disponer de toda esa información.

Si esperas lo suficiente, el odio se cansa de morderte las entrañas. Se va secando poco a poco. Y luego se marcha a otra parte. No quiero que mis hijos crezcan con el corazón pequeño.

"El hijo del padre" es una lectura compleja pero apasionante, muy en la línea de lo que Víctor del Árbol suele ofrecernos. De cómo la vida nos reclama deudas pendientes, y cómo la culpa consume hasta a los más inquebrantables. Muy recomendable.








¡Cuervos días!
Por fin tenemos aquí el desenlace de ésta épica historia de fantasía que tanto se ha hecho de rogar, y mira que solo tiene dos libros. Da igual, me enganchó completamente y necesitaba saber qué iba a suceder con mis personajes favoritos. Lo peor de la espera es llevarse una desilusión... ¡Pero no! Cumple y aumenta lo que prometía en su primera entrega. 

"Como nueva jefa de los Cuervos, Fie sabe bien que no debe esperar que los miembros de la realeza cumplan su palabra. Aun así, tiene la esperanza de que el príncipe Jasimir lleve a cabo su parte del juramento y proteja a su casta. Pero entonces el humo negro cubre el cielo, anunciando de la muerte del rey Surimir y el comienzo de la despiadada lucha de la reina Rhusana por el trono. La reina bruja usa la mortífera plaga para unir a la nación de Sabor en contra de los Cuervos... y para expandir su monstruoso ejército. Por eso, Fie y su bandada se ven forzados a mantenerse ocultos y a dejar que la plaga haga estragos en el país. Sin embargo, a todos les queda poco tiempo antes de que los Cuervos mueran de hambre en el exilio y Sabor desaparezca para siempre. Una desesperada Fie llama a viejos aliados para derrocar a Rhusana desde el interior de sus propias paredes. Pero dentro del palacio real, la única diferencia entre un conquistador y un ladrón es un ejército. Para sobrevivir, Fie deberá descifrar no solo cuál es el plan de Rhusana, sino también los ancestrales secretos de los Cuervos. Secretos que pueden salvar a los suyos o destruir el mundo."

Tal vez necesitéis refrescar la memoria desde su primera entrega, "La misericordia del cuero" (Reseña aquí). En éste caso sí considero necesario haberla leído ya que la historia va como títere sin cabeza si no sabes qué ha desencadenado los acontecimientos actuales. Pero ésta es una reseña libre de spoilers, así que leed sin miedo.

Fie se ha convertido en una líder decidida y capaz de mantener a los suyos a salvo. Pero no es fácil mantenerse en pie cuando es la mismísima reina quien, junto con sus ejércitos, lucha por desestabilizarte y volver a todo el pueblo en tu contra. Los cuervos no pueden ganar poder, mucho menos prestigio. Siempre han sido vandalizados y deben recordar que ese es su lugar, el de la escoria, el de los desterrados sin hogar ni privilegios.

Aunque tal vez no siempre fue así. Y desde luego, no debería serlo. Por suerte no todos piensan como la cruel reina Rhusana y es que ahora cuentan con el apoyo de los halcones... o al menos así lo habían pactado. Quizá aún tengan que enfrentarse a alguna inesperada traición y un horizonte nublado antes de ver amanecer un día en el que su bandada deje de ser vista como el enemigo, y donde personas sin moral ostenten la corona.

Por ello no hay mejor plan que sumergirse en el pasado de su casta y descubrir secretos inimaginables que les habían sido negados. Una poderosa conexión con sus antepasados que elevará a nuevos niveles la guerra en Sabor.

Tenemos un dicho entre los Cisnes Negros. La única diferencia entre un conquistador y un ladrón es un ejército.

Siempre me resulta imposible sacarme de la cabeza "Seis de Cuervos" cuando leo la historia de Fie, probablemente porque estas aves comparten un alto protagonismo en ambas (Y también en mi corazón, je). Pero no son historias comparables pese a compartir género, las dos se diferencian perfectamente y brillan por senderos propios.

Me encanta lo bien que mantiene el ritmo, que sea una bilogía ya que no se distrae con tramas innecesarias y pese a ser una segunda entrega renueva y mejora lo que ofreció con la primera. Sin duda todo un acierto para el género fantástico, y un gran descubrimiento de autora.

Poco que objetar de una saga fascinante llena de personajes carismáticos, acción, traición, romance, ocurrentes diálogos y la justa cantidad de rebeldía para no olvidar que pese a ser un mundo imaginario parte de los mismos problemas que tenemos nosotros. Y eso siempre es un acierto.

Muy recomendable para todos los que ansíen una historia que te atrape de principio a fin.






¡Cuervos días!
Algunos libros llegan a ti por casualidad y una vez terminados no dejas de repetirte la suerte que has tenido. Porque podías no haberlo leído, dejarlo en la interminable pila de títulos que en algún momento apuntaste y dejaste pendientes. Pero no, Little. Conozco tu historia.

"Es 1761, y una niña diminuta y de aspecto bastante extraño nace en un pueblo de Suiza. La llaman Anne Marie, aunque no tardarán en referirse a ella como Little. Pronto la tragedia se cierne sobre su vida: sus padres mueren, y su única salida es convertirse en aprendiz y sirvienta de un excéntrico modelador de cera, el señor Curtius. Espléndidas cabezas de cera la observan desde todos los ángulos del taller: Curtius las rellena con trapos y serrín, y las vende por encargo a los hombres más ricos de Berna. De la Suiza de su infancia a París, donde funda con el señor Curtius el primer museo de cera, y más tarde a Versalles, para asistir a María Antonieta en el parto, esta es la asombrosa historia de la modeladora de cera más ilustre de la Revolución francesa. Porque la revolución exige cabezas para su incansable guillotina, y solo ella puede conseguirlas."

Ella es Little, y aunque la historia la ha reconocido como Madame Tussard... aquí conoceremos la versión ficcionada de todo lo que hubo antes desde un punto de vista más personal. Su orfandad, sus primeros pasos con la cera gracias a su maestro Curtius, o la desoladora realidad que poco a poco se cierne sobre ellos.

Junto con su maestro terminará viviendo y trabajando para la insufrible viuda Picot, donde pronto se irá viendo relegada pese a su gran talento para la escultura. También convive con Edmond, el introvertido hijo de la viuda y su única conexión con la realidad.

Toda la narración tiene un toque oscuro sin llegar a ser una novela gótica, pero va acompañada de siniestras ilustraciones que no nos dejan despegarnos de esa sensación. Los progresos de Marie trabajando la cera no dejan de ser un acercamiento anatómico a figuras desmembradas, casi siempre cabezas. Y el autor ha sabido muy bien generar ese ambiente perturbador hasta en las situaciones más anecdóticas.

De hecho no me extraña que en la faja la quieran comparar con obras de Dickens o Defoe, tiene ese enfoque. Desventuras de una niña huérfana, pobre y desangelada.

Casi toda la narración transcurre en París, adentrándonos en las entrañas de la Revolución francesa. Aunque cabe recordar que es una novela y por tanto la ambientación histórica no es más que un complemento, y que cualquier inexactitud no es relevante para nuestra lectura.

He empezado a soñar que estoy en una vitrina de palisandro con forro de terciopelo rojo. Sí, y lo peor de todo, lo que de verdad me aterra, lo que no consigo controlar, lo que no puedo ignorar, lo que parece que no puedo superar, es que en esos sueños me siento muy cómodo.

Quizá su talón de aquiles sea su extensión. Es un libro largo y el ritmo decae en la parte intermedia, aunque todo lo anterior se nos haya pasado como un suspiro y ya estemos enamorados de la pequeña Marie. Además está narrado en primera persona, endulzando con una capa de inocencia la crudeza de algunas de las escenas. Por eso creo que el que la lea, o amará u odiará ésta historia. No hay término medio.

Madame Tussard fue una famosa modeladora de efigies de cera, a veces de gran fama y prestigio, otras criminales y proscritos... pero gran parte de su historia ha permanecido siendo un misterio. Es por eso que gran parte de ésta novela tan solo se inspira en el mito y no en acontecimientos reales, porque disponemos de pocos datos.

"Little" es una historia perturbadora pero encantadora. Difícil de recomendar, imposible de descartar. Por eso creo que sois vosotros quienes debéis juzgarla y, si os llama mínimamente la atención, dadle una oportunidad.


¡Cuervos días!
Muchos vivimos en un círculo que espera que sigamos sus pasos, sus aspiraciones, preceptos, ideología. Pero todos sabemos lo que ocurre al llegar a la escuela y más aún, cuando la madurez nos impacta en la frente. Algunos hijos eligen su propio camino. Éste es el caso de Facundo, un joven burgués que despertará de golpe ante la crueldad del mundo que lo rodea.

"En el Perú de los noventa, pocos años después de que un joven Vargas Llosa se presentara como candidato a presidente frente a un misterioso y exótico Fujimori, Facundo empieza a descubrir las hipocresías que lo rodean. Ha crecido en una Lima de apagones y atentados, en el seno de una familia burguesa, junto a su hermana Alexia, unos padres atentos y Dolina, la omnipresente empleada doméstica. Pero tiene una particularidad: padece narcolepsia y puede dormirse en las situaciones más imprevistas.

Cuando Alexia revela que está embarazada y sus padres le imponen una decisión que no es la suya, decide actuar. Otra confesión, de un compañero del colegio, sumada a una expulsión por indisciplina, arrojan a Facundo a un viaje iniciático por el centro de Lima, donde descubrirá el sexo, la cocaína y el amor, además de un secreto crucial. Así irá urdiendo el plan que hará que su vida (y no solo la suya) cambie para siempre."

Me habían hablado bien de éste libro pero debo reconocer que lo empecé con miedo, porque podía ser una historia lenta y más densa de lo que me apetecía... nada más lejos. Leyendo "La furia del silencio" no dejaba de imaginármela como una miniserie con sus dramas y entresijos, donde cada personaje tiene un papel relevante y siempre quieres saber qué pasará a continuación. Se lee muy bien, y eso ya es todo un plus.

¿De qué va? Nuestro joven protagonista padece narcolepsia, es decir, cae dormido en los momentos y lugares más inoportunos sin poder evitarlo. Está en "esa edad". Rebelde, se cuestiona su entorno y las decisiones de los que una vez fueron su modelo a seguir. Su fe religiosa está decayendo, el mundo ya no le parece justo, observa cómo se invisibiliza a los jóvenes o se abusa del poder sin ningún castigo.

Así que se larga. Es aquí donde empieza su viaje, cuando descubrirá lo que se esconde para aquellos que no se atreven a abrir los ojos. El libro encierra una dura crítica social y política, a la corrupción y a algunos de los momentos más desangelados y oscuros (literalmente) en las calles de Lima.

El miedo lleva a la gente a aferrarse a algo [...]. Se parece mucho a una descarga eléctrica: Puede dejarte paralizado y, antes de no poder moverte, prefieres matricular a tus hijos en un colegio religioso o terminar votando por un presidente como Fujimori.

El mayor acierto es su estructura. Tiene una primera parte donde nos da a conocer a los personajes, su personalidad, entorno... y después, con todo en su sitio, llega el golpe al estómago. La cruda realidad. Un viaje en el sentido literal pero también metafórico, ya que la narración se encarga de arrastrarnos por las emociones que van viviendo sus protagonistas y en especial, Facundo. Él aúna todo. Finalmente, en su tercera parte, los capítulos dejan de estar numerados en lo que entiendo como un mensaje indirecto. Ya no hay un control. Se han roto las normas y lo que antes era correcto, ahora es inaceptable.

Para ser su primera novela, Carlos Dávalos demuestra un potencial infinito. Éste libro llega avalado por la crítica y como siempre con una faja donde lo ponen por las nubes, aunque yo suelo hacer caso omiso a esa información porque... no me fío. Sin embargo, y tras leerlo, me atrevo a decir que es una lectura adictiva y de la que difícilmente os podréis arrepentir.

Breve y concisa, de las que no necesitan prosa barata ni extensas descripciones para meternos en la historia. Una novela dura pero bonita que refleja la maltrecha situación de una sociedad herida, que no quiere mirar, que vive de espaldas a la realidad para no enfrentarse al miedo. ¿No sentís que todos encajamos en esa descripción? Porque a veces todo lo que callamos estalla, y ese arma invisible no acepta réplica.