¡Cuervos días!
Sé que una de vuestras reseñas favoritas fue la del primer poemario de Rupi Kaur, y puesto que yo también quedé fascinada por el estilo de esta chica... aquí os traigo su nuevo trabajo, tan potente como el primero y con ese aspecto sencillo pero visceral con el que la identifico. Pasen y huelan.

"Segundo y poderoso poemario de esta autora best seller. Dividido en cinco movimientos (marchitarse; caer; enraizar; crecer; florecer), este poemario se desliza desde las profundidades de un desamor y el dolor que conlleva hasta la fuerza y la alegría que pueden florecer tras ese sufrimiento. Un vibrante y trascendental viaje sobre el crecimiento y la curación, la descendencia y el honor por las raíces de uno, la expatriación y la búsqueda del hogar en uno mismo."

Como ya anuncia la sinopsis, el libro se divide en cinco partes que de algún modo, marcan también el tono de sus textos. Aunque pueda parecer que el sentimiento de marchitarse, de caer... surgen tras un desengaño amoroso, Rupi alterna numerosos temas de alto interés y en su mayoría silenciados. Habla de abusos, del abandono de tus raíces, la madurez, la depresión, la violencia sexista. Pero también están las tres partes restantes, donde habla de la vida, el amor, de humanidad, de belleza, de reconciliación y empoderamiento.

Rupi Kaur ha ido ganando una fama asombrosa desde que saliera "Otras formas de usar la boca" (Reseña aquí), posiblemente no sólo por los interesantes temas que aborda sino por el modo en que lo hace, tan único y conmovedor.

Dijo que puedo evitar todo ese alboroto
si aprendo a comportarme como una señorita
pero el problema es, que ni siquiera tiene sentido,
no puedo entender el hecho
de que tengo que convencer a la mitad de la población
de que mi cuerpo no es su cama
Estoy ocupada aprendiendo las consecuencias de la feminidad
en vez de estar estudiando ciencias o matemáticas

Sus palabras convierten lo ajeno en lo cotidiano. Cualquiera de sus historias es tan parecida a la nuestra que entre sus textos y sus ilustraciones se cuela un trocito de nosotros mismos. Porque al igual que en su anterior trabajo, el libro está ilustrado por ella misma con sutiles figuras y líneas de estilo minimalista pero con una gran capacidad para comunicar.

Una vez más he quedado fascinada por lo bien que sabe narrar historias y transmitir sentimientos, creo que el talento de esta chica es auténtico y no fruto de ningún impulso mediático o fama mediante redes sociales. Me parecen libros aptos incluso para los que no están acostumbrados a leer poesía, porque tienen ese "algo" que te hace levantar la cabeza bien alto cada vez que lo sueltas, son mensajes poderosos para aprender a valorarnos a nosotros mismos, dar importancia a lo que de verdad la tiene, saber que, como bien explicaba su madre a Rupi y ella a nosotros en uno de sus poemas: "La fórmula de la vida está en esas flores que plantas cada año en el jardín. Te enseñarán que las personas también deben marchitarse, caer, arraigar y levantarse para florecer."



Y desde luego, también tiene nota sobresaliente la campaña de promoción que precede a éste título, porque no tiene desperdicio. Desde su presentación (Existe una edición limitada con caja, libro, bolsa de tela, postales, semillas...) hasta los vídeos donde numerosas caras conocidas recitan fragmentos del libro:


Como marca de identidad además de sus ilustraciones, cada texto lleva el título al final a modo de firma, en lugar de estar situados al principio de la página. Un detalle insignificante, sí, pero ayuda a incrementar la violencia y el poder de sus palabras, porque van directas a por nosotros y sin presentación que nos advierta de lo que nos espera.

En cuanto a la edición, en ésta ocasión llega en tapa blanda con solapas, bastante cómodo para llevarlo encima aunque es algo más grande de lo que acostumbran a editarse la mayor parte de poemarios hoy en día. La traducción vuelve a correr por cuenta de Elvira Sastre.

Puede que a veces no la oigamos pero la música siempre está puesta, sólo necesita que subamos el volumen

Rupi Kaur lidera ese grupo de autores con una nueva forma de expresión literaria, tan directa y cercana, buscando conectar con el lector y despertar sus más innatas emociones.

Una lectura más que recomendada para todos aquellos que pensamos que los libros son una de las mejores medicinas inventadas y además, aptos para todo tipo de dolencias.






¡Cuervos días!
Tenía muchas ganas de volver a reunirme con uno de mis autores favoritos, y para variar, ha sido con una novela de la que no creo que llegue a olvidarme. Aún huele a pólvora y sangre. Dejar un libro de Don Winslow es como haber sobrevivido a un tiroteo... y no ver el momento de meterte en otro.

"Denny Malone solo quería ser un buen policia. Denny Malone es «el rey de Manhattan Norte», un condecorado sargento del Departamento de Policía de Nueva York y el auténtico líder de «La Unidad». Malone y sus hombres son los más listos, los más duros, los más rápidos, los más valientes, los más maloss y lo más corruptos. Ahora su corrupción está a punto de salir a la luz y Malone se verá obligado a transitar por la delgada línea que separa la traición a todo aquello en lo que cree y su propia supervivencia. Ahora, Denny Malone deberá decidir de una vez por todas qué significa ser un buen policía."

Don Winslow tiene es habilidad innata para crear personajes tan completos como inolvidables. Denny Malone es uno de ellos: El mejor policía de Nueva York, conoce a todos, sabe a qué se dedican, con qué trafican, cuándo, con quién. Todo sería perfecto si él no formara parte de la corrupción de la ciudad, ¿No? Porque si él cae... imaginad cuántos naipes irían detrás.

Su equipo es un grupo de policías de élite con potestad para casos de narcotráfico, asesinatos, bandas, o dicho de otro modo, combatir el crimen organizado. La novela arranca poniéndonos en situación y con la incorporación de un novato al equipo, un chico tan limpio y legal que ninguno se fía de él. ¿Y si intentan colarles a un soplón para que vigile sus movimientos?

¿Cómo cruza uno la línea? Paso a paso.

Así que tocará dejarle las cosas claras y hacerle saber cómo trabajan por allí, tal y como en su momento tuvo que aprenderlo Denny. La prioridad es arrestar, que corran las noticias de que el trabajo está siendo hecho, las calles limpias, los crímenes con culpables. Después que otro cargue el muerto si esa gente queda en libertad o no recibe su merecida condena, porque ellos han efectuado la detención y estadísticamente, siguen siendo eficientes. Mensaje duro, contundente, que contrapone todo cuanto el recién llegado de Levin ha aprendido en la academia. 
Es lo que mejor se le da a Winslow. Historias oscuras a pie de calle donde nadie es del todo bueno, y donde la realidad te pisa los talones. Presenciaremos el racismo en las calles y como asesinan a inocentes ciudadanos negros por el mero hecho de serlo, o de pillar en medio. Veremos cómo se resuelven crímenes contra maltratadores o violadores que no merecen que nadie corra en su auxilio. Y sobretodo, conoceremos la cara oculta de los agentes de la ley y todos los que mueven los hilos.

La vida, piensa Malone, intenta matar a todo el mundo. Y siempre lo consigue. A veces antes de que mueras.

Me he leído tantas novelas suyas que hay cosas que ya me salen por costumbre. Por ejemplo, confiar en que disfrutaré leyéndolo. Siempre lo hago. O saber que es un escritor meticuloso que se documenta al detalle, que usa datos reales y situaciones reales. Tanto que el arranque del libro son nada menos que dos páginas enumerando nombres de policías caídos en servicio que fallecieron durante el proceso de escritura. Si eso no te hace comenzar su lectura como si estuvieras a punto de vivirla... sí, es así de real.

Además tiene giros muy buenos y una trama ascendente que mejora con cada página, cuando empiezan a torcerse las cosas y todo se vuelve una huida atropellada por ser el último hombre el pie, por no traicionar a los tuyos y proteger lo poco que te queda dentro. La vida, digo. Porque la honradez y tu integridad quizá las perdieras hace tiempo, tratando de combatir el mal, ese que ahora mismo encarnas.

Y como broche final, su impecable edición. La sobrecubierta es sobria, sí, pero por debajo despega la descomunal ciudad de Nueva York y es toda una preciosidad.

"Corrupción policial" es una novela que te lee a ti. De la que aprendes algo tan desconocido e interesante como son los casos de corrupción dentro de la policía y cómo funcionan, pero también de la doble moralidad, los falsos juicios, esa fina línea que dicen divide el bien del mal. Una lectura sobrecogedora con la que nadie quedará indiferente.

¡Cuervos días!

Me he reencontrado con un autor que ya me gustaba (Y me sigue gustando) para perderme por primera vez por Carnival Falls e investigar algunos de sus múltiples misterios. Algunos dicen que en sus bosques se han dado avistamientos extraterrestres... pero lo único que es seguro es que la gente no deja de desaparecer y es un misterio qué ocurrió con todos ellos. Incluida la madre de Sam.

"Las desapariciones de personas en confusos episodios se suceden año tras año en Carnival Falls. Pero donde algunos ven tragedias sin conexión, otros aseguran que existe un patrón común, y que detrás de ellas hay algo más oscuro que simples accidentes. 

En 1985, Sam y Billy tienen doce años y se preparan para lo que suponen será un verano grandioso: excursiones por el bosque, largos paseos en bicicleta y la postergada construcción de la casa del árbol. Sin embargo, la llegada a la ciudad de una niña de clase alta llamada Miranda, cuya belleza no les dejará indiferentes, lo trastocará todo. Juntos transitarán ese intrincado paso de la niñez a la adolescencia, un camino de aprendizaje y revelaciones, y se embarcarán, casi sin proponérselo, en una aventura que podría llevarlos a conocer la verdad detrás de las desapariciones. 
Un pacto de amistad los guiará en un verano imborrable, un tiempo de metamorfosis que marcará el inicio de muchas cosas, y también el final de su infancia."

Por fin he leído "El pantano de las mariposas" tras aquel primer contacto con el autor gracias a un libro que me apasionó: "La última salida" (Aquí la reseña). En ésta ocasión la trama no tiene nada que ver y de hecho nos lleva al mismo escenario que otra de sus novelas, "Benjamin", que junto con ésta y su próxima publicación forman una curiosa trilogía donde el nexo está en su ambientación, en Carnival Falls, pero que gozan de historias independientes que hacen innecesaria una lectura conjunta. ¿Qué secretos esconde ese lugar?

En ésta novela compiten dos mentalidades, dos teorías yuxtapuestas que obligarán al lector a elegir en cuál de las dos decide creer. ¿Hay vida extraterrestre originando todos esos inexplicables sucesos, o no es más que una misteriosa sucesión de desapariciones? A falta de una explicación lógica, Sam crece sin saber qué ocurrió la fatídica noche en que desapareció su madre. La da por muerta, pero juraría haber visto como alguien... o algo, la arrastraba lejos del coche donde tuvieron el accidente.

Por ello, Sam vivirá en la granja de los Carroll junto con otros niños de acogida, amigos y enemigos. Fuera de allí, se encuentra su mejor amigo, Billy, y el matrimonio de los Meyer a quienes tanto quiere y cuida. Claro que no tendría sentido imaginar que su vida sigue una rutina y no está plagada de misterios y aventuras, ¿Verdad? Y casi todos ellos cobrarán fuerza con la llegada de Miranda, una niña rica de deslumbrante belleza que captará toda su atención.

Juntos, los tres amigos tratarán de averiguar qué ocurrió con la madre de Sam y desenmascararán a los niños que tratan de convertir su vida en un infierno. Pero a veces el pasado esconde más secretos de los que querríamos encontrar... y otras, el mayor de los secretos está ante nuestras narices.

Su estilo es muy ligero y de fácil lectura, además, los tres protagonistas no tardan en ganarse el cariño del lector y resulta imposible no simpatizar con sus causas o temer por su destino. Quizá echo en falta algo de esplendor para el resto de personajes, que por mucho que se esfuercen no dejan de ser secundarios sin el peso o carisma suficiente para destacar.

En cuanto a la historia, las vidas de los personajes irán ganando más carga que el misterio en sí, así que no lo consideraría un thriller al 100% porque la tensión apenas se concentra en un par de capítulos, mientras que el resto es la vida de todos ellos a lo largo de los años hasta un desenlace en su etapa adulta. Ahí llega la bomba.

El desenlace es de 10. La clase de final que te hará volver a hojear todo el libro, releer pasajes, preguntarte cómo has podido pasar por alto ese detalle... y sentir el antojo de leerlo otra vez como si fuera la primera. Porque tu visión cambia y el truco funciona. Descubres cómo tu mente juega contigo sin que siquiera te des cuenta. Porque la realidad adopta innumerables formas y nadie tiene potestad sobre ella.

Ha sido un placer conocer a Sam, y desde luego no veo el momento de volver a adentrarme en Carnival Falls para seguir descubriendo más sobre sus complejos misterios.


¡Cuervos días!
Es difícil encontrar algún lector que no haya oído hablar nunca de Joël Dicker, aunque a mi me asusta esa presión de leer a un autor tan conocido y llevar las expectativas tan altas. ¿A quién no? Aunque leí "El tigre", su primera novela corta, es como si realmente ésta fuera mi primera incursión en una de sus novelas. Os cuento si lo nuevo de Dicker me ha convencido o no.

"La noche del 30 de julio de 1994, la apacible población de Orphea, en la región de los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... Mientras tanto, un hombre recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada.

Jesse Rosenberg y Derek Scott, dos jóvenes y brillantes policías de Nueva York,resuelven el caso. Pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo afronta: asegura que Dereck y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba estaba delante de sus ojos, y afirma poseer información clave. Días después, desaparece.

Así se inicia este colosal thriller, que avanza en el pasado y el presente a ritmo vertiginoso, sumando tramas, personajes, sorpresas y vueltas de tuerca, sacudiendo y precipitando al lector sin freno posible hacia el inesperado e inolvidable desenlace."

Voy a empezar la reseña con un aviso, y es que en éste libro aparecen muchísimos personajes así que si queréis disfrutarlo de verdad, a lo mejor sería una buena idea pillar una hoja e irlos apuntando desde el principio. Creedme, lo agradeceréis.

Hace años que Jesse y Derek cerraron el horrible caso del cuádruple asesinato de 1994, resuelto con la detención del que parecía ser el culpable. ¿Pero y si se equivocaron? Al menos, eso cree Stephanie Mailer, que irrumpe en sus vidas para sembrar la duda y, a los pocos días, desaparece en muy sospechosas circunstancias. Desde luego un punto de partida muy interesante que siembra infinidad de dudas y nos deja con ganas de más.

Aquí empieza lo lioso, ya que la novela intercala sucesos y personajes del pasado con los del presente, en qué andaban metidos en ese momento y sus ocupaciones actuales, y además, los ubica en dos ciudades diferentes: Nueva York y Orphea. Es en ésta última donde acontecieron los terribles sucesos que se llevaron por delante a cuatro vidas inocentes, entre ellas, al alcalde. Pudo haber infinidad de motivos para querer asesinar a una personalidad tan importante, y si en efecto se equivocaron, el asesino aún podría seguir en libertad y ser cualquiera de sus habitantes.

Para mí ha sido una lectura muy intensa por varios motivos. Desde luego, hay que reconocer la admirable habilidad de Dicker para escribir algo tan complejo, con tantos giros y posibilidades, tantos personajes tan bien construidos y con motivos sólidos para convertirse en sospechosos. Pero a su vez es su handicap: Nos deja una novela muy extensa y que por momentos pierde fluidez, no sigue el ritmo vertiginoso que se espera de éste tipo de historias hasta bien avanzada la trama, es decir, a mitad del libro. No digo que se vuelva aburrido porque en mi caso no lo fue, pero hace falta meterse de lleno en su lectura para tener bien ubicados en nuestra cabeza a todos sus personajes y las historias que nos cuentan a lo largo de veinte años, desde 1994 al presente. Al menos os garantizo que todo merecerá la pena una vez se aproxime el final, ya que todas estas vidas convergen en un único lugar y la tensión será máxima, con fantasmas por cada esquina, posibles muertes, asesinos, dudas, traiciones, tantos personajes de quienes sospechar y por los que sufrir.

¿Su mejor novela? Seguramente no, aunque no puedo juzgar puesto que no he leído sus anteriores trabajos. ¿Si es buena? Eso es indiscutible.

Entre su amplio elenco encontramos al estrambótico  Kirk Harvey, ex jefe de policía que sin embargo ahora se dedica a escribir y dirigir obras de teatro. Steven Bergdorf, anterior jefe de Stephanie y con una joven amante que poco a poco está tomando el control de su vida. O Anna Kanner, subjefa de policía en Orphea que será indispensable para ayudar a los detectives con el caso. Pero puede que mi personaje favorito sea Dakota Eden, una joven de familia acomodada que sin embargo no es feliz y actualmente vaga por una senda de autodestrucción.

A todos ellos les va a cambiar la vida regresar a Orphea y formar parte de la nueva obra de teatro, fecha en la que, hace veinte años, acontecieron los primeros crímenes. ¿Se repetirá la historia?

Un thriller extenso pero de magistral complejidad donde será imposible no verse engañados por el autor y vivir en vilo hasta la última página, pendientes de una resolución inesperada y que sin embargo, como advierte Stephanie desde el principio, siempre estuvo delante de nuestras narices.