¡Cuervos días!
Gata es todo un icono en la lucha feminista, en la poesía, en el rap. Su poderosa voz era capaz de quedarse vibrando dentro de ti mucho después de escucharla, así que resulta mágico ver que sus palabras aún consiguen provocar el mismo efecto. Nunca dejarán de hacerlo.
"La escala de Mohs es una tabla de diez minerales ordenados por su dureza que se usa para medir la maleabilidad de cualquier otro. Y eso son también estos poemas, una unidad de medida de nuestros principios, como personas y como sociedad, un libro que nos pregunta salvajemente por lo que creemos y nos creemos. "Todo el mundo se vende. Yo me vendí por tres milímetros de iris azul tanzanita en cada ojo" escribe Gata. "Todo el mundo tiene un precio". La identidad, la crítica a una sociedad grotesca, el feminismo, el amor, la torpe historia que se repite agónicamente... Todo eso es este libro. Pero ante todo, es el legado de un talento magnífico, el de la politóloga, rapera y poeta Gata Cattana, un mito y una voz imprescindible para nuestras generaciones. El libro contiene dos poemas inéditos de Gata, uno de ellos en su versión manuscrita."


Gata Cattana era una revolución. La de las letras, la de los versos, la de las mujeres, la de los continentes. Ella arrancaba y ya nadie podía parar. "Escala de mohs" fue su único poemario, pero en ésta versión reeditada vuelve con más fuerza que nunca y tal como anuncia arriba su sinopsis, también incluye dos poemas inéditos y manuscritos, además de ilustraciones y cuatro relatos.

La escala de mohs es la relación que determina la dureza de los minerales de menor a mayor. La explicación del título la encontraremos en el interior del libro, en el poema homónimo. Pero yo no puedo dejar de disfrutar el acierto de que eligiera un título así, una escala de durezas, dado que cada página es como una puñalada y cuanto más lees, más duro golpea. No sólo por su admirable habilidad para combinar palabras, también por sus constantes referencias bélicas, políticas y mitológicas. Gata era dura y sus garras puro topacio, un ocho en la escala.

Te vas y toque de queda
y ley mordaza y nueva censura;
Y me preocupa.
Me preocupa que cuando vuelva
sya esté prohibido ser yo
y no quede ni la mitad de lo que fui
cuando tú estabas

Su mensaje era claro: Se puede pecar de desilusiones. Habrá días en los que estés sin fuerzas ni apetencias y eso está bien. Tu fortaleza no existiría sin esas flaquezas. Pero no son textos desde la desgana, al contrario: Hay rabia, furia, inconformismo, pasión, poder. Hay una persona viva dentro de éstas letras y si lees con suficiente atención, la oirás gritar. No le duele na'. No le importa na'.

En éste poemario hay dos prólogos: El primero, de Irene X, es exclusivo de la nueva impresión. El segundo, de Antonio Díez Fernández, es el que se incluyó con su primera publicación. Les siguen todos sus poemas, en su mayoría largos y complejos, ocupando páginas enteras de intensos pensamientos y tripas fuera del cuerpo. No es, por tanto, un poemario donde abunden los espacios en blanco. Al contrario. Cada poema es una vorágine de letras fieles al espíritu de un rap; contundentes y sin tregua hasta el final. Los últimos, también publicados por primera vez, aparecen escritos con su puño y letra. Las ilustraciones que acompañan al libro son de Don Iwana.

Sólo Pandora hubiera abierto esa caja
y ella era pandorísima,
y gustaba desatar Troyas e hipogrifos
y albergar batallas en su cuerpo;
y las cicatrices, le gustaban las cicatrices
porque siempre tuvo mala memoria.

Las últimas páginas las componen una serie de relatos cortos cargados de todo tipo de reflexiones, desde los miedos que nos atormentan, cómo distorsionamos la realidad, el desengaño y recuerdos sobre la figura de sus abuelos.

Hace poco se cumplía el segundo aniversario de su muerte. Quizá falte en tantos espacios en blanco donde debió haber estado, pero desde luego sigue presente. En las calles, en la memoria, en fotos y textos que ahora cubren paredes y recorren ciudades enteras. 




Una preciosa reedición cuidada al detalle para quienes la conocían y quienes aún quieran hacerlo. Letras feministas, reivindicativas, poderosas y duras. Tan duras como un diamante... de dureza diez en la escala de mohs. 
Ella nunca se irá. Esto es sólo un paréntesis






¡Cuervos días!
Siempre es un placer volver a una de mis detectives favoritas, y más si con cada novela el autor se supera. "Aguas oscuras" es la perturbadora historia de un crimen sin resolver y la silenciosa complicidad de los que quieren ahogar la verdad... a cualquier precio.


"La detective Erika Foster recibe un aviso de que la clave para resolver un importante caso de narcóticos está escondida en una cantera abandonada en las afueras de Londres, por lo que ordena que sea registrada. Allí, entre el lodo espeso, encuentran un alijo de droga, pero también lo que parece ser el esqueleto de un niño pequeño. Los restos se identifican como los de Jessica Collins, de siete años, la chica desaparecida que copó los titulares hace veintiséis años. Mientras Erika trata de juntar las nuevas pruebas con las antiguas, también indaga más sobre el pasado de la familia Collins y se pone en contacto con la principal detective del caso en aquella época, Amanda Baker, una mujer atormentada por el fracaso de no haber encontrado a Jessica Collins en su momento. Pero alguien guarda terribles secretos. Alguien que no quiere que este caso sea resuelto y que hará todo lo que esté en sus manos para evitar que Erika descubra la verdad."


La historia de Erika Foster continúa de lo que ya conocimos en las dos anteriores entregas de la serie: "Te veré bajo el hielo" y "Una sombra en la oscuridad" (Pulsa sobre los títulos para ver sus reseñas). ¿Se puede leer de manera independiente? Sí, pero recomendaría seguir la serie y hacerlo en orden porque disfrutaréis de las historias personales de sus protagonistas y la evolución que van experimentando. Merece la pena. Aún así, la siguiente reseña está libre de spoilers y no estropeará ninguna sorpresa si aún no estás al día con ésta historia.

Erika siempre ha sentido que su progreso dentro de la Unidad es lento y tortuoso, a diferencia de otros compañeros que haciendo menos méritos ya se han ganado el ascenso. Ahora, sin embargo, ha encontrado un caso que promete ir a ser imposible de resolver, que podría comprometer toda su carrera... y que sin embargo, merece justicia. La pequeña Jessica murió hace veintiseis años y jamás hubo un cuerpo, hasta ahora. Su descubrimiento destapará también algunos errores en la anterior investigación y sobretodo, una grieta vergonzosa para todos los implicados: Jamás pudieron atrapar al responsable.

Erika no sólo se pondrá en contacto con el equipo que llevó el caso años atrás, sino que retomará el contacto con su equipo de confianza para que la ayuden a resolver esta nueva investigación. Amanda Baker enloqueció al no poder arrestar al que consideraba su principal sospechoso, un hombre acusado de pederastia que no solo quedó en libertad sino que además se está dando la gran vida. Junto a ella trabajó el agente Crawford, un hombre resignado, cansado de ser ninguneado por sus compañeros y que despierta recelos en Erika por su falta de discreción. Ella prefiere trabajar junto a la inspectora Moss, esa brillante fuente de hilaridad, o al inspector Petterson, tan atractivo por dentro como por fuera. Pero ni siquiera la unión de este poderoso tandem parece suficiente para resolver un caso que alguien ha intentado ocultar durante años. Ahora, con la reapertura del caso... tendrá que volver a esforzarse.

Porque guardan demasiados secretos, y necesitan ir un paso por delante de la investigación. Así, la narración se despliega en dos vertientes y no sólo presenciamos los avances de Erika sino también los intentos de "alguien" por boicotearla y eliminar pistas. Lo tienen todo a favor: El propio paso del tiempo se ha encargado de borrar gran parte de las evidencias... así que, ¿Por dónde empezar a buscar?

"Aguas oscuras" nos devuelve a los personajes más queridos de los anteriores libros, pero los sitúa en un escenario totalmente nuevo para ellos. Desde el principio conocimos a una mujer taciturna y desconfiada en Erika, desolada tras perder a su marido (Sucesos anteriores a cualquiera de las novelas) y terriblemente volcada en un trabajo donde no se siente valorada, en gran parte, por ser mujer. En ésta tercera entrega conoceremos un poco más de su pasado y a parte de su familia, personajes que sin duda volverán a aparecer ya que considero que aún tienen mucho que contarnos. Pero también empiezan a surgir oportunidades románticas para la inspectora, y aunque ella no parece dispuesta a dejar que nadie entre en su vida... ¿Estaremos a punto de presenciar como al fin cierra el capítulo más doloroso de su vida y se permite a sí misma continuar sin volver la vista atrás?

Es genial ver que la serie mantiene el nivel en todos sus libros, nunca ha flojeado, siempre incorpora nuevos elementos sin saturar al lector de información y mantiene un pulso de principio a fin, con una tensión agradable que nos hechiza. Querrás seguir leyendo porque necesitas conocer el final.

Pero para mi otro de sus puntos fuertes es lo que indirectamente encuentras entre sus páginas: Cómo normaliza todo tipo de situaciones, y al mismo tiempo denuncia otras. Encuentras personajes fáciles de encasillar pero que rápidamente huyen de los estereotipos. No hay un homosexual cuya trama gira entorno a sus preferencias sexuales. Ni se señala las etnias de nadie como elemento revelador de su carácter. Erika sufre el machismo de la manera más natural posible, porque está en su vida, sin que nunca haga falta señalarlo como tal. Genera un entorno mixto y puro que no enturbia para nada su trama principal, el suspense

Robert Bryndza y la inspectora Foster se han ganado mi corazón, es innegable, y espero poder seguir disfrutando con cada una de sus novelas con la misma adicción que llevo experimentando hasta ahora. Nada que os diga sería más sincero que esto: Debéis leerlo.



¡Cuervos días!


"Oxford, 1994. La Hermandad Lewis Carroll decide publicar los diarios privados del autor de Alicia en el país de las maravillas. Kristen Hill, una joven becaria, viaja para reunir los cuadernos originales y descubre la clave de una página que fue misteriosamente arrancada. Pero Kristen no logra llegar con su descubrimiento a la reunión de la Hermandad. Una serie de crímenes se desencadena con el propósito aparente de impedir, una y otra vez, que el secreto de esa página salga a la luz. 
¿Quién quiere matar al mensajero? ¿Cuál es el verdadero patrón que se esconde tras esta sucesión de crímenes? ¿Quién y por qué está utilizando el libro de Alicia para matar?
Para desentrañar lo que ocurre, el célebre profesor de Lógica Arthur Seldom, también miembro de la Hermandad Lewis Carroll, y un joven estudiante de Matemáticas unen fuerzas para llegar al fondo de la intriga, y serán peligrosamente arrastrados por unos crímenes impredecibles, en una investigación que combina la intriga con lo libresco."


La novela se inspira en un hecho real: El hallazgo en Guildford de un papel que resume las páginas arrancadas de los diarios de Carroll. De ahí en adelante, la ficción toma el control. La "Hermandad de Lewis Carroll" que protagoniza ésta obra no tiene ninguna relación con la "Sociedad de Lewis Carroll", que sí existe. Pese a su ardua documentación, nadie debería confundir éste libro con algún intento de encontrar respuestas a todos los misterios que envolvieron al célebre autor: Es una novela de ficción, aunque sí, después de leerla queda en nosotros un poso amargo difícil de olvidar, no por la historia en sí, sino por todos los debates que suscita.

La historia rescata a los protagonistas de la aclamada novela de Guillermo Martínez, "Los crímenes de Oxford", aunque no se trata de una secuela ya que se vale por sí misma. Arthur Sheldom se reencuentra con su brillante alumno de matemáticas en el Oxford de 1994, donde están a punto de ser publicados unos diarios de Lewis Carroll que podrían arrojar cierta luz sobre su vida y su relación con la familia Liddell, a la que pertenecía la Alice de carne y hueso. Por desgracia, este anuncio provocará la sucesión de una serie de asesinatos. ¿Es que alguien quiere impedir que se publiquen esos diarios? ¿Y por qué cada asesinato parece emular una escena de "Alicia en el país de las maravillas?

¿Quiere decir que quizá sea esta la serie? ¿Muertes basadas en escenas del libro de Alicia? ¿Crímenes arrancados del País de las Maravillas?



Para responder a éstas preguntas habrá que analizar de cerca tanto a las víctimas como a los posibles objetivos: Todo gira entorno a la ya mencionada "Hermandad de Lewis Carroll", un grupo de hombres y mujeres dedicados al estudio y preservación de todo cuanto se conoce del autor y su obra. ¿Está entre ellos el asesino? Porque lo más inquietante de todo no son siquiera las muertes, sino las fotos que están apareciendo junto a los cuerpos. Fotos de niñas que enseñan más de lo necesario, que resultan provocadoras, subversivas, y que parecen haber sido tomadas por el propio Lewis Carroll. ¿Realmente era un apasionado del arte... o se esconde algo más tras esas imágenes? ¿Cuál fue su verdadera relación con Alice Liddell?

De aquí surge la parte más oscura de la novela, escondida en sus entrañas pero imposible de ignorar. Hablamos de una época donde el matrimonio concertado normalizaba que una niña pudiera estar prometida a un hombre adulto y a éste, por tanto, se le permitía fantasear con el momento de la consumación. Repugnante es decir poco. ¿Entonces, nadie se escandalizaba cuando un hombre se obsesionaba por fotografiar a niñas en posturas sugerentes? ¿A nadie le preocupaba la clase de monstruos que pudieran estar acechando a sus hijos e hijas?
La ley humana no es la de "o bien esto o bien lo contrario" sino la de los opuestos a la vez, dentro de la misma persona, a veces en busca e equilibrios precarios, a veces desgarrándola por dentro. No había llegado Freud todavía, y no se había identificado ni definido la sublimación.

Pero más allá de juicios morales, toda la novela vuelve a reposar sobre el inconmensurable intelecto de Arthur Sheldom y su antiguo alumno. Serán ellos quienes muevan gran parte de los hilos y encuentren el camino hacia la verdad. Hay demasiada gente involucrada, muchos sospechosos y como en toda buena ecuación, una única solución. Quizá un miembro de la hermandad no quiera que esos secretos salgan a la luz, o tal vez es el propio editor quien se la está jugando, o la prensa, o alguien ajeno a ellos. Pero deberán darse prisa... cualquiera de ellos podría estar marcado como próximo objetivo.

Quizá me ha fallado la falta de acción, porque la novela realmente juega con nuestras mentes y ofrece acertijos para todos los gustos entre sus páginas. Es otra forma de disfrutar de una historia, por supuesto, pero no a la que yo estoy acostumbrada y quizá es lo que me llevó a notar esa falta de tensión en el ritmo de la novela. Pese a todo, se lee bien y alumbra con gran originalidad la parte más desconocida y silenciada de la biografía de Carroll. Se nota el trabajo que hay detrás, los esfuerzos por conseguir que la novela brille por sí sola sin tener que depender del misterioso hallazgo en el que se inspira.

"Los Crímenes de Alicia" es el Premio Nadal 2019, un acierto entre intriga y enigma matemático que sigue con bastante fidelidad la estela de su predecesora. Si disfrutaste con "Los Crímenes de Oxford", no te decepcionará.



¡Cuervos días!
No os dejéis engañar por la premisa de su contraportada: Ese "Yo amé a Jack el Destripador" que me hubiera hecho pasar de largo ante ésta novela si alguien no me hubiera avisado antes para no prejuzgarla. No hay amor romántico ni intención de suavizar lo que Jack el Destripador era: Un asesino. En cambio, si buscáis una adaptación novelada de sus crímenes, de esa época victoriana y una protagonista femenina dispuesta a quebrantar todas las injusticias de género... ésta es vuestra historia.

"Esta deliciosa y espeluznante novela de terror tiene una trama inspirada en los asesinatos de Jack el Destripador y un final inesperado que te helará la sangre.
 Audrey Rose Wadsworth, de diecisiete años, nació como la hija de un Lord, con toda una vida de riqueza y privilegios por delante. Pero entre las fiestas de té y los vestidos de seda lleva una vida secreta prohibida. En contra de los deseos de su severo padre y las expectativas de la sociedad, Audrey se escapa frecuentemente al laboratorio de su tío para estudiar la espantosa práctica de la medicina forense. Cuando su trabajo en una serie de cadáveres asesinados salvajemente la arrastra a la investigación de un asesino serial, su búsqueda de respuestas la llevará muy cerca de su propio mundo protegido."

Primera de una tetralogía, "A la caza de Jack el Destripador" nos presenta a Audrey Rose Wadsworth: Siente una poderosa inclinación por la medicina forense, pero las mujeres no pueden estudiar y menos aún algo tan deplorable. Suerte que su tío Jonathan sabe apreciar el talento de Audrey y la permite asistir a sus clases de manera clandestina... aunque sin saberlo, también la esté metiendo de lleno en la persecución del mayor asesino en serie de todos los tiempo.

Tío Jonathan no tiene pudor en practicar autopsias frente a sus dos alumnos más modélicos y compartir conjeturas con ellos, tratando de descifrar los secretos ocultos tras cada muerte. Al principio Audrey aborrece la compañía del "sabelotodo" de Thomas Creswell, el más brillante pupilo de su tío. Sin embargo, él pronto se ve deslumbrado por la tenacidad de esa joven, su inteligencia, sus fuertes valores y la pasión que comparten hacia los mismos temas. Juntos comenzarán a indagar en la conexión que parece existir entre los crímenes más recientes, en su mayoría mujeres de clase baja. Thomas es impulsivo, descarado, algo macabro. Y Audrey... ella pertenece a un mundo de señoritas en el que esperan que pronto se case y se conforme con una vida familiar muy alejada de lo que ella desea ser. Por desear, ni siquiera desea las atenciones de Thomas, ya que a ella la sociedad la juzgaría con dureza si se dejara seducir por él. Su madre lo hubiera entendido... pero su madre está muerta.

Aún así la memoria de su madre vive en ella, ya que ambas eran muy parecidas en carácter y personalidad. Audrey Rose a menudo choca con la rigidez moral de la época, está harta del trato denigrante hacia las mujeres y está dispuesta a ser la que pelee por todas las que no tienen voz y son repudiadas por la sociedad. También contra la voluntad de su padre, un hombre que desde que enviudó se ha vuelto taciturno y excéntrico. Edmund quiere que su hija sea una señorita bien vestida y educada, que se deje de paseos nocturnos y desde luego, que ceje en su obstinación por estudiar medicina forense, donde las mujeres no tienen cabida.

Las flores tienen tanto pétalos como espinas. No debes creer que algo es débil porque parece delicado. Muéstrale al mundo tu valentía.

¿Quién es "Asesino del delantal de cuero", como acostumbran a llamarlo en la prensa? Él pronto renegará de ese apodo, enviando una serie de cartas donde firma como "Jack el Destripador". Aquí es donde realidad y ficción se dan la mano, ya que la autora ha realizado un amplio trabajo de documentación sobre la época y éste asesino, y sin embargo también se permite unas cuantas licencias para contar su propia historia. Por ejemplo, ha cambiado algunos nombres (Y evidentemente el del propio Jack) aunque algunas figuras, como la presencia de un medium, estén basadas en la realidad. Se dice que en efecto recurrieron a uno para tratar de esclarecer los crímenes. A los que os interese éste tema, sabed que al final de la novela Kerri detalla todas esas similitudes y las partes en las que su historia se aleja de la realidad.

Así mismo, la novela se acompaña por algunas fotografías reales, tales como autopsias o enfermos de lepra, e incluso fragmentos de cartas del propio Jack que le dan un carácter más perturbador a la narración. Creo que cumplen su efecto, ayudan a sumergirse en esa ambientación gótica y macabra que tanto acecha a los personajes y nutren la historia de mucho simbolismo. No deja de ser una ficción, con detalles propios de su época o de éste famoso asesino, combinados eficazmente con la narración y los personajes de Kerri Maniscalco. Quizá peque, como suele pasar, en dar poca profundidad a sus personajes secundarios. Aún así, logra dotar de alma cada calle y cada escenario y sumergirnos en una aventura donde la literatura gana ventaja a la atroz leyenda que la inspira.

Aquellos que merecen respeto lo reciben libremente.

Publicado al abrigo de nada menos que James Patterson, uno de los más prestigiosos autores de thriller, la novela debut de Kerri Maniscalco ha logrado ser todo un éxito en ventas y pronto se verá sucedida por tres nuevos tomos, que aunque independientes, siguen el mismo patrón que ésta: Nos recrearán historias de personajes como Drácula o Houdini, y a juzgar por las críticas que están recibiendo, prometen ir a ser tan adictivos como éste.

Terror, misterio y una pizca de romance: La combinación perfecta para una historia adictiva que rompe con estereotipos, que se atreve a hacer preguntas incómodas y que nos acerca al momento más oscuro de la noche.