Reseña: Las tragedias de la musa, de Laura Purcell

¡Cuervos días!
Menuda novela tan apasionante os traigo, de las que querrás leer en la playa, el metro, o en tu casa con tu bebida favorita al lado. ¿Por qué todos en el mundo del teatro son tan supersticiosos? Pero no tiene sentido poner en duda sus creencias cuando una sombra parece cernirse sobre el escenario y sus protagonistas, convirtiendo en realidad cada nefasto augurio.


"En el teatro Mercury de Londres circulan rumores sobre una maldición.

Se dice que Lilith, la actriz principal, ha hecho un pacto con Melpómene, la trágica musa de la mitología griega, para convertirse en la actriz más importante que haya pisado un escenario. Albergando sospechas sobre Lilith, la esposa del propietario del teatro envía a Jenny, la encargada del vestuario, a espiarla; ella, desesperada por conseguir más dinero para ayudar a su familia, acepta el encargo.

Lo que Jenny descubre es que Lilith es una mujer tan asombrosa en sus actuaciones como provocativa en la vida real. Sobre el escenario, parece que esté poseída por los personajes a los que interpreta, pero fuera de él, es tan trágica como la Musa que la inspira.

Sintiendo lástima por ella, Jenny se hace amiga de la atormentada actriz. Pero cuando empiezan a tener lugar extraños sucesos alrededor del teatro, empieza a preguntarse si los rumores son ciertos, y a temer que cuando la Musa llegue reclamando su pago, el coste sea demasiado alto."

No es la primera vez que un actor dice haber hecho un pacto con Melpómene, la musa, para que los haga brillar por encima de cualquier otro aun cuando el precio a pagar podría ser su alma. Quizá no es más que un mito, otra superstición entre bambalinas. Pero lo innegable es que algo está ocurriendo con cada persona que se cruza en su camino.

Jenny llega al teatro Mercury tras la inesperada desaparición de su hermano, quien al parecer ha huido para vivir una pasión clandestina con una de las actrices. Sin otra opción que aceptar aquella fuente de ingresos, la joven pasará a trabajar como ayudante de camerino de Lilith Erikson, una pedante y malcriada actriz con ínfulas de superestrella.

Pero Lilith tiene la creencia de que el reloj de Melpómene le otorgara el favor de la musa de la tragedia, su inspiración, la capacidad de deslumbrar en sus interpretaciones. Jenny no cree una palabra hasta que la primera desgracia acontece frente a sus ojos, la más cruel de las muertes. Y solo será el comienzo de una serie de coincidencias que la llevarán a pensar que quizá hay algo oscuro y real detrás de todos esos mitos.

La novela se va dividiendo en actos a medida que transcurren las obras que se interpretan en el teatro: Macbeth, La duquesa de Malfi, Antonio y Cleopatra, Romeo y Julieta y Fausto, quien ya acapara cierto protagonismo desde las primeras páginas dadas las semejanzas entre ambas historias. Esto logra que como lectores disfrutemos también de ese amor por el teatro, por las tragedias de Shakespeare o por todo el universo que rodea el arduo trabajo de estrenar una obra.

Jenny actúa como narradora en primera persona, una elección que encuentro muy acertada ya que nos traslada al pánico que la joven va percibiendo a medida que su nuevo trabajo se torna peligroso y hostil. Sentimos la tensión en sus escenarios, la desconfianza a sus personajes. Sin ser una novela de terror, sí tiene ese encanto gótico que tanto me fascina.

En cuanto a los personajes, se compone de un elenco tan variado que el misterio y las traiciones parecen garantizados. Infidelidades, conspiraciones, y celos conviven dando forma a las diferentes tramas paralelas convirtiéndonos en investigadores pendientes de la mas mínima pista sobre lo que está sucediendo en el Mercury. 

He sentido que estaba ante una lectura muy original y diferente que consigue sobresalir sin compararse a ninguna otra. Pese a ese ambiente sombrío es apta para cualquier tipo de lector, su extensión es correcta y el ritmo es constante sin dejar que la trama decaiga. Por todo esto me parece una recomendación perfecta para llevarnos en cualquiera de nuestros viajes, arriesgar en un bloqueo lector o aprovechar en esas épocas en las que por desgracia hay poco tiempo para leer.

La propia autora reconoce que atravesó un momento muy sombrío en su vida antes de que la inspiración llegara y terminara de dar forma a su novela, por lo que siento que realmente hay una musa fluyendo entre sus páginas y es parte de la razón por la que la historia conmueve y aterra a partes iguales. Transmite una energía muy personal.

"Las tragedias de la musa" es una lectura ágil y fascinante que os enganchará desde la primera línea y obligará a ocupar un asiento privilegiado en éste fantástico pero endemoniado teatro. ¿Quién estará a salvo?







2 comentarios:

  1. ¡Hola! Me encanta que al autora le dé tanta importancia al mundo del teatro dentro de la novela y que se hable de tantas obras. En general, no es el tipo de novela que me suela llamar la atención, pero no lo descarto del todo.

    ¡Nos leemos!

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  2. Hola Meg, pues me ha llamado bastante la atención. Así que me lo apunto...
    Un besazo

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